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ESPECIAL: Los plazos del sector agrícola

Desgravación CAFTA: ¿estamos preparados?

*En la industria no había mucho que defender, pero arroz, pollo y lácteos, entre los más protegidos

Iván Olivares | 22/7/2010

Más por inercia que por previsión, los sectores productivos del país están preparándose para el momento en que terminen las protecciones negociadas en el marco del tratado de libre comercio con Estados Unidos, DR-CAFTA.

Alicia Martin, que fungió como número dos del equipo negociador nicaragüense, recuerda que “nosotros negociamos un tratado y lo hicimos bien. Pusimos mucho cuidado en la situación de los distintos sectores del país, y las potencialidades que tenía cada uno”.

En ese momento, había que pensar en dos sectores, primordialmente: el industrial y el agrícola, y negociar conforme a las necesidades de protegerlos, a la vez que se les buscaba acceso a mercados para incentivar su desarrollo.

La doctora Martin recuerda que en lo referente al rubro industrial, “prácticamente no teníamos mucho que defender, porque los aranceles ya estaban bajísimos, de modo que no teníamos temor por nuestro mercado interno, que estaba casi totalmente abierto. Con un arancel máximo de 5%, que se va a ir desgravando poco a poco, ¿que miedo íbamos a tener?”.

Eso les permitió negociar con mucha holgura, dado que tampoco había sectores industriales en desarrollo o desarrollados que temieran la competencia.

La historia era distinta en el sector agrícola, que requería de un trato muy especial, por lo que “tratamos de cuidarlo más, y esa es la razón de que haya plazos de desgravación más amplios para ese sector”.

La tesis predominante al momento de negociar el acuerdo era que Nicaragua no podría frenar la invasión de productos estadounidenses baratos y de calidad, lo que terminaría destruyendo nuestros sectores productivos.

4 sectores, 3 escudos

Contrario a esos temores, la experiencia ha demostrado que los cuatro años de vigencia del CAFTA les ha dado a varios sectores, un impulso para desarrollarse.

“Nosotros sabíamos que éramos competentes en muchos campos, y que no teníamos que temerle a nadie. Estados Unidos tiene sectores sumamente protegidos y les da muchos subsidios, lo que significa que no son competitivos”, detalló Martin.

“Sabíamos que a lo interno éramos competitivos en carne y en frijoles; no teníamos producción de maíz amarillo, sólo de maíz blanco, que no compite con EE. UU., ni ellos nos van a invadir con eso, por lo que nos concentramos en cuatro sectores: arroz, pollo, cerdo y lácteos”, añadió recordando que “si no nos habían invadido y destrozado antes, significaba que éramos suficientemente competitivos y no debíamos tener miedo”.

Al concentrarse en esos cuatro rubros, el equipo nica pudo hacer una negociación a largo plazo que permitiera a los cuatro sectores ajustarse para competir.

Alvaro Porta, que también integró el equipo nicaragüense, recordó que para proteger la producción nacional, se acordó establecer tres tipos de protecciones: los contingentes de importación, las barreras arancelarias (con periodos de desgravación) y las salvaguardias.

“En CAFTA dejamos establecidos contingentes de importación para productos que podían entrar al país pero con límites, acordando que más allá de esa cuota, hay altos aranceles”, detalló.

Esos elementos (la cuota y los aranceles) están ligados directamente a un calendario de desgravación específico para cada rubro, el que otorga “periodos de 5, 10, 18 y 20 años, para proteger lo más sensible de la producción nacional, llegando a arancel cero hasta el final de cada periodo, para darles tiempo a que puedan competir de igual a igual con los productores estadounidenses”.

A la par, también se establecieron “salvaguardias que se activan cuando el volumen de importación rebasa determinada cantidad, y también están diseñadas para proteger al productor nacional”.

Rubros están más fuertes

Todo eso, conjugado en algunos casos con mejores precios de los productos, o simplemente, por un aumento de la demanda (mientras también aumentaba nuestra oferta), permitió que los sectores más ‘sensibles’ fueran desarrollándose hasta encontrarse a pocos pasos de pasar a la ‘ofensiva’ en el mercado estadounidense.

La doctora Martin detalló que, en el caso del arroz, “la cuota no nos ha hecho daño, y estamos buscando cómo exportar arroz, igual que con el cerdo. Con el pollo, temíamos a las partes oscuras (pierna y muslo, que EE. UU., puede vendernos a precios irrisorios)”, mientras el sector lácteo se muestra capaz de incrementar sus exportaciones.

En el caso del pollo y el cerdo, la estrategia incluyó erradicar las principales enfermedades que atacaban a las poblaciones avícolas y porcinas, para poder exportar pechuga a Estados Unidos, donde tiene mayor valor agregado, y existen serias expectativas porque pronto salgan los primeros embarques de pollo hacia Venezuela.

Finalmente, en el caso de la carne vacuna, “necesitábamos trabajar en trazabilidad, que es lo que se ha estado haciendo, y eso ahora nos va a servir para exportar a Europa”, valoró Martin.

Aunque los sectores mencionados no sólo no salieron afectados por la puesta en vigor del DR-CAFTA, sino que han podido prepararse de forma paulatina para exportar a Estados Unidos y a otros mercados, concentrarse en esos éxitos conlleva el riesgo de olvidar que dentro de algunos años (los periodos varían de rubro en rubro), se acabarán todas las protecciones acordadas, y habrá que competir ‘de tú a tú’.

Los siguientes recuadros muestran las opciones de algunos de los sectores más sensibles, así como lo que se ha hecho y lo que falta por hacer.

ARROZ MEJORA POSICIÓN

*Desgravación cero en el año 18

 

A simple vista, el arroz parece ser uno de los sectores que puede darse el lujo de no hacer nada por algunos años más, en vista que tiene un periodo de gracia de 13 años, y que no es si no a partir del año 14, cuando comienza a desgravarse a razón de un 20% anual, hasta llegar a cero el año 18.

Danilo Cortez, Secretario Ejecutivo de la Asociación Nacional de Arroceros, (ANAR), recordó que en 2009 el gremio dejó de importar 9,000 toneladas de la gramínea, dado que ha aumentado la cosecha nacional.

Todo eso es muy bueno, pero debe analizarse a la luz del paso del tiempo, porque este 2010, es ya el cuarto año de la era CAFTA, lo que significa que faltan 14 años en los que el sector debe obtener (prestados o ahorrados) e invertir, incontables millones para elevar su productividad y competitividad, de modo que los subsidiados productores estadounidenses pierdan sus ventajas.

Un problema adicional, es el hecho que los productores de secano tienen menos posibilidades de conseguir recursos financieros que sus colegas que ya trabajan con riego, por lo que será más difícil lograr que el sector eleve su nivel de forma armoniosa, para impedir que los pequeños salgan del mercado.

Desde su posición en ANAR, Cortez está claro que “debemos fortificarnos para poder competir con arroz a cero aranceles, y eso se logra sembrando más variedades, aumentando los rendimientos, logrando mejores calidades en los molinos, e invirtiendo en la industria”.

Narró cómo hay pequeños productores que están haciendo su parte de la tarea, “mejorando bombas, tractores, cosechadoras y trillos. Se están reinventando al cambiar trillos viejos por nuevos, y al comenzar a utilizar nueva tecnología para mejorar la calidad y los rendimientos”.

Usando tecnología laser

En Sébaco, que es una de las plazas arroceras más conocidas del país, hay productores que están comprando equipos laser, (para nivelar el terreno con más exactitud y ahorrar agua), lo que está causando un ‘efecto contagio’, porque otros productores están tratando de comprarlos también, o alquilárselos a los que los tienen.

Cuando eso no es posible, se quedan trabajando con niveladoras normales, aunque “la diferencia es grande, lo que se traduce en mayores costos por consumo de agua, porque bombear una pulgada de agua extra en una manzana en una manzana de extensión, representa muchos metros cúbicos”.

En parte, una de las razones por las que los planes no avanzan con mayor celeridad, es porque se trata de “un esfuerzo privado”, con poca participación del sector público, pues “el gobierno está retrasado en los aspectos tecnológicos”, opina Cortez, que confía en que lograrán que la banca les financie, porque la actividad arrocera “genera buenos retornos”.

Róger Zamora, Presidente de ANAR y Gerente de AGRICORP, opina que “los productores y los industriales arroceros hemos aprovechado el tiempo. Proteger nuestra producción implica trabajar más eficientemente. Ahora es normal hablar de semilla certificada y suelos tecnificados; podemos ver que el rendimiento ha mejorado, que la rentabilidad es mayor, que ha habido un incremento de 10,000 manzanas en los últimos dos años, y de 30,000 manzanas desde el CAFTA”.

Con base en esos hechos, considera que “el sector arrocero va caminando con buen pie esperando la desgravación, siempre y cuando haya reciprocidad, y hablo de los pequeños, medianos, cooperativas y grandes productores de riego”, admitiendo que la situación no es igual para los de secano, quienes tienen que “comenzar a especializarse en las áreas en las que puede obtener buenos rendimientos”.

Zamora dijo que gracias al Programa de Apoyo al Productor Arrocero (PAPA), “hemos visto mayores niveles de habilitaciones al productor. El PAPA también ayuda a estabilizar los costos por manzana de riego, que oscilan entre U$1,200 a U$1,300. Al darle un precio de referencia donde el productor tiene garantizada su utilidad, le estás dando una garantía de que podrá seguir invirtiendo en mejor manejo del agua, mejores equipos para cosecha, y mejor almacenamiento”.

Recurrir a la OMC

Por su parte, el productor arrocero Fernando Mansell, recordó que “muchos podrían decir que si al final del año 18 la OMC no ha desarmado el sistema de subsidios a los commodities, para que haya verdadero libre comercio, entonces tendremos que empezar a buscar mecanismos para que no se afecten los productos sensibles, pero eso es como creer que se vive dentro de una burbuja”, sentenció.

A su juicio, “los gobiernos deben demostrar responsabilidad en estar claros que existe un periodo de desgravación y hacer presión ahora en el seno de OMC, para que se desmantelen todos los subsidios de los países desarrollados”, o los subterfugios que permiten a otras naciones llegar a competir con un producto, a veces, incluso a mitad de precio.

Zamora también insiste en la necesidad que los países desarrollados quiten el subsidio a sus productores “si queremos comparar manzanas con manzanas”.

Mansell está convencido que el sector arrocero nicaragüense “es competitivo aún sin subsidios. Estos años hemos invertido en transferencia de tecnología, en semilla, hemos incrementado nuestra productividad”.

A partir de eso, confía en que se puede competir con el productor estadounidense altamente tecnificado “siempre y cuando se retiren los subsidios”, del mismo modo que se puede competir con el vietnamita que tiene bajos costos en mano de obra, porque en ese caso, el costo del transporte opera a nuestro favor.

Desde luego, eso no implica que debamos –o podamos- dormirnos en nuestros laureles.

“Hay que adquirir maquinaria de última generación, equipos de riego, ahorrar agua a través de la nivelación, usar semillas más productivas, reparar los caminos; bajar las tarifas de energía de forma sustancial, para que tengamos una agricultura segura a través del riego, porque en este momento, si llueve el productor de secano obtiene 90 quintales, y si llueve poco, saca sólo 40. No podemos seguir así”.

POLLO DE EEUU RECIBE TRATO DIFERENCIADO

*La protección termina en el 2023

 

Los productores de carne de pollo cuentan con sólidos escudos para protegerse de la altamente productiva industria avícola estadounidense, que es capaz, por razones de mercado, de inundar la plaza con producto extremadamente barato, lo que haría felices a los consumidores, pero pondría en zozobra a los productores.

Alfredo Vélez, Presidente de ANAPA, explicó que el peligro lo da una diferenciación en el mercado de EE. UU., entre carnes blancas (pechuga y pollo entero) versus carnes oscuras (muslo y pierna), que se venden muy por debajo del costo de producción, que es de U$0.65 por libra, pese a lo cual, hace 4 años se vendía a 20 centavos la libra, y ha subido apenas a 30.

Por esa razón, los negociadores lograron que se le impusiera un arancel diferenciado a las partes oscuras (de 164%), mientras las carnes blancas pueden entrar a precios que oscilan entre 75 a 90 centavos de dólar por libra, lo que no resulta rentable, porque en Estados Unidos se vende a U$1.30 la libra.

Considerando esos números, Vélez considera “razonable” los periodos de 5 años para desgravar las pechugas y 7 para los cortes oscuros, acordados en el CAFTA.

“Nuestra defensa es que durante los primeros diez años, se mantiene el mismo arancel de 164%, con una cuota cero por dos años, y una de 317 toneladas a partir del tercero, que se incrementa por la misma cantidad hasta llegar a 3,174 toneladas al décimo año. A partir de ese momento, el arancel del 164% comienza a desgravarse a plazos, hasta llegar a cero en el 2023”. 

Erradicar males porcinos y avícolas

Aunque el 2023 suene aún muy lejano en el tiempo, el sector avícola “está tomando previsiones para certificarse en tiempo y forma para exportar a EE. UU., para lo que es determinante que el país se declare libre de [la enfermedad de] Newcastle el próximo mes, lo que es factible, si consideramos que estamos sin la enfermedad desde el 2002. Ya estamos recibiendo las inspecciones del USDA en nuestras plantas”, explicó.

Mientras tanto, están trabajando para elevar rendimientos, meta en la que es determinante la experiencia acumulada de 50 años en esa industria, así como invertir en equipos y tecnología que aumenten la productividad para equipararse con los rendimientos que se consiguen a nivel mundial.

“No podremos compararnos con Estados Unidos, -que alimenta a sus animales con maíz amarillo o harina de soya que compra barata en su propio país, mientras nosotros tenemos que traerla por barco, pagar el peaje en Panamá, descargarla en Corinto y transportarla hasta nuestras plantas- pero podemos buscar cómo elevarla”, prometió.

Otro factor a considerar es el costo de la energía, que en el caso de EE. UU., equivale a un 30% del costo de la nuestra

Vélez detalló que el riesgo de no estar listos es que “producto barato inundaría el mercado, y la industria nacional tendría que bajar su producción, porque no podría competir. Pese a todo, no sería una catástrofe total, porque el mercado siempre tendrá preferencia por nuestra carne, que tiene un sabor distinto, debido a los patrones de alimentación”.

En este caso, la banca comercial ha comprobado que sus clientes avícolas muestran muy buen record crediticio, lo que es a la vez causa y efecto de que hayan establecido buenas relaciones de largo plazo, signadas por altos volúmenes de crédito.

Vélez también explicó que, dado que la industria avícola está ligada al sector agropecuario, es que recibe las mismas exoneraciones que aquel, pero no existe un incentivo que sea especialmente diseñado para el sector. “El día que se terminen las exoneraciones, podría ser causa que perdamos competitividad”, aseguró.

SECTOR LECHERO TIENE OPORTUNIDADES DE CRECIMIENTO

*Desgravación en el año 20, luego de 10 años de gracia

 

Alfredo Lacayo, Gerente de CENTROLAC, siente que la industria láctea nicaragüense no se está preparando a conciencia para cuando venza el periodo de desgravación que la protege, lo que ocurrirá al año 20, luego de 10 años de gracia.

“El país tiene niveles de productividad muy bajos, y al final, saldrá adelante el que tenga costos bajos, pero también buena productividad, y la nuestra es la más baja de América Latina: apenas cuatro litros por animal, mientras que en el otro extremo de la lista, Estados Unidos y Canadá obtienen 46 litros”, detalló.

Insistió en que para elevar la producción por vaca, “hay que mejorar la raza del ganado. El nuestro es de doble propósito, mientras que el de EE. UU. es especializado; también hay que mejorar los pastos y la alimentación del ganado. No deberíamos aspirar a 46 litros, pero sí a 12, más si recordamos que el de Costa Rica es de 16 litros”.

Para lograrlo, “hay que establecer metas primero, pero no tenemos ni siquiera la meta de llegar a cinco litros en tres años. No hay un plan de acción. Estamos a la deriva. CANISLAC está concentrada en las políticas que la afectan, en los impuestos, los TLC, pero no hay énfasis en una política de desarrollo de la eficiencia”.

Lacayo está en contra de pensar en ser competitivos a base de precios, “porque eso significa que el productor nica seguirá siendo siempre pobre, y sin dinero no podremos mejorar calidad. Es un círculo vicioso”, lamentó.

A su juicio, el problema sigue sin solución, en parte, porque hay “muy poca colaboración del gobierno y el sector privado. Debería haber un programa de alimento escolar que ofrezca leche a los niños para subir la demanda, y darle estabilidad al productor”.

En el caso de los quesos, Ronald Blandón de CONAGAN, explicó que Estados Unidos sólo puede vendernos quesos maduros como el cheddar, y otros similares, lo que está en línea con lo negociado para la carne, de la que sólo puede vendernos cortes Premium, siendo que en ambos casos, esos productos se compran en supermercados y tiendas especializadas, y no representan competencia a la producción local.

Comentarios

3
Maria Teresa Blandon Gadea

Este articulo lleno de omisiones y contrapuntos no nos permite contextuailizar el origen y consecuencias del CAFTA.
Son muchos los claroscuros del proceso de negociacion oficial y sus resultados en el corto plazo, así como las previsiones para el mediano plazo.-
Cómo se pude hacer un balance tan optimista (rayando en el cinismo) en el marco de una economia dependiente y con politicas publicas tan desarticuladas.
Sugiero entrevistas a lideres de gramios tales como al FENACOP para lograr una mayor ecuanimidad.

2
Alexis Moncada

Al periodista Ivan Olivares mi recomendacion seria que haga un analisis mas alla de los grandes productores, que analice la situacion de los pequeños productores y el tipo de politicas publicas dirigidas a este sector para poder enfrentar la apertura comercial

1
El Gato Vago

Que Ingenuos estos tipos, se hacen o son y nos quieren hacer. El CAFTA !!!JAMAS!!! tomo en cuenta la medida estrategica de querer llevar a Nicaragua a lograr ser autosuficientes en los alimentos basicos, el CAFTA fue vendepatria de cabo a rabo, En el Rubro Arroz los gringos subsidian hasta el bostezo del Farmer gringo,en Maiz se van a venir con los transgenicos, pero en ese momento de la Negociacion le hice una pregunta a Porta que la evadio en su momento. como negociaron la mercancia Fuerza de Trabajo?,el aspecto laboral como quedamos. estaran cumpliendo los exportadores a USA con los Standares de calidad que exige el mercado gringo en lo que respecta al trato al trabajador nica?.hay mucho que hablar y EXPLICAR.

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