El país se acerca a un peligroso abismo, afirma el ex alcalde de Managua Dionisio “Nicho” Marenco, para quien la situación actual no puede ser más tensa: una Asamblea Nacional que no logra acuerdo para elección de funcionarios, ex magistrados sin legitimidad, arropados bajo un cuestionado decreto presidencial, y una Corte Suprema paralizada. Para Marenco, la única salida a este estancamiento institucional es convocar a una Asamblea Constituyente que aclare temas tan controvertidos como la reelección presidencial.
“La constituyente debe ser convocada antes de las elecciones, porque se han puesto en evidencia una serie de debilidades en la estructura social del país que las tenés que corregir de esa manera; no hay otra forma de hacerlo”, explica Marenco, político desterrado desde hace dos años del Frente Sandinista, el partido del que fue uno de sus principales operadores políticos.
Una Asamblea Constituyente es un organismo conformado por representantes del pueblo para reformar o redactar una nueva Constitución y modificar o dictar una nueva organización del Estado. Recientemente países latinoamericanos como Ecuador o Venezuela han convocado a constituyentes, en este último caso para aprobar la “Constitución bolivariana” de 1999, impulsada por el presidente Hugo Chávez.
El ex alcalde Marenco opina que una constituyente en Nicaragua podría dilucidar temas como el de la reelección presidencial consecutiva, prohibida actualmente por la Constitución, pero cruento tema de negociación dado el interés del presidente Daniel Ortega por mantenerse en el poder. Ortega cuenta con un fallo de la Sala Constitucional que le garantiza su participación en las elecciones generales de 2011, pero necesita una reforma constitucional que legitime su reelección. Y es ahí donde la Asamblea no se pone de acuerdo.
“Lo prudente sería convocar a una Asamblea Nacional Constituyente que dilucide si hay o no reelección, o si hay reelección con condiciones. Además, podés sacar una ley que diga que el Consejo Electoral es un consejo técnico adscrito a un ministerio y que para efectos electorales, cuando venga una elección, se nombrarán delegados de los partidos participantes, que serán la máxima autoridad. Así ya arreglás la cosa”, recomienda Marenco.
Sin embargo, la solución planteada por Nicho Marenco no parece ser tan fácil. Hasta ahora la Asamblea Nacional ni siquiera se pone de acuerdo en temas como la elección de funcionarios públicos o la aprobación de un informe que invalida las irregulares destituciones de autoridades municipales, por lo que es difícil pensar que los grupos políticos se reúnan alrededor de una medida como la constituyente. El ex alcalde, sin embargo, mantiene su posición de que es una salida viable y hasta afirma que es a lo que apuntan las negociaciones entre los dos caudillos principales.
“La situación es seria, yo la veo muy mala”, advierte Marenco. “No creo que sea conveniente que siga esto como está. Si no logra resolverse ventilándolo, la bomba explota por algún lado. Por eso yo propongo una constituyente, pero que en esa constituyente se introdujeran puntos a votar que obliguen a discutir cosas importantes”, explica.
El arreglo parece que va en otra dirección: el ex presidente Alemán ya lanzó su candidatura y el escenario que se plantea es una elección a dos bandas.
Yo dije que aquí la elección iba a ser entre Daniel Ortega y Arnoldo Alemán. Todo eso de las primarias lo hace Arnoldo para ratificar su legitimidad, pero él es el más fuerte de ese grupo opositor. Por lo tanto se pueden prever unas posibilidades de triunfo de Daniel Ortega claras, sin necesidad de que haya fraude.
¿Estamos hablando de que hay un nuevo arreglo entre ambos?
El pacto viejo en el que yo participé, porque soy autor de ese pacto, obedecía a una necesidad que tenía el Frente de abrirse paso a la vida pública, porque nos tenían casi clandestinos como cuando Somoza: o seguías la vía armada o la que está, que son las leyes, los acuerdos, los pactos, las componendas. Lo que pasa que aquí se sataniza porque lo ven como una repartición de prebendas.
Eso fue lo que pasó en el fondo.
Pero esa es la sociedad que tenemos, ¿o vas a poner a un holandés de presidente de la Corte Suprema? Tenés que poner a los que están. Yo digo que hay que poner lo mejor que tengás de tu bando. El sandinista que yo ponga que sea un hombre honrado, entendido, un buen jurista, preparado, un tipo confiable.
¿Qué papel debe jugar la oposición en todo esto?
Aquí se confunde el discurso con la práctica. Todos dicen que son opositores, todos están en contra, pero para mí es inconcebible que en un Parlamento dominado por la oposición no puedan sacar pero ni un comunicado refiriéndose a esta crisis. ¡Entonces no sigamos hablando, para qué vamos a discutir! La oposición podría hacer lo que quiera ahí (en la Asamblea), todo lo que quiera. O el Frente es muy hábil, o los demás son muy brutos. A mí me parece que en el fondo hay mucho egoísmo, mucha triquiñuela.
¿Cree que el presidente Ortega quiere perpetuarse en el poder, como denuncia la oposición?
Pues él tiene un interés manifestado de permanecer en la Presidencia. Si lo va a poder hacer o no, no lo sé. Teóricamente pienso que no podría. En la práctica todo parece indicar que nos acercamos a un momento de una negociación política de alto nivel. Yo creo que va terminar en una constituyente, no veo otra salida.
"Lo normal sería que después del 19, arrancara la campaña"
Este lunes el Gobierno del presidente Daniel Ortega celebrará el 31 aniversario de la revolución que derrocó la dictadura somocista. Será una celebración en un momento muy peculiar: el país pasa por una profunda división política, los poderes están estancados y el ruido de una prematura campaña electoral comienza a resonar. La expectación es que Ortega aproveche la celebración para ungirse públicamente como candidato presidencial del FSLN, pero Dionisio Marenco no espera sorpresas en esta ocasión.
El Gobierno anuncia con bombos que el 19 de julio es la celebración 31 de la revolución. ¿Qué significado tiene en el contexto actual una celebración como ésta?
Es muy raro. Esta es una revolución por etapas. Tenés lo que pasó antes, en el 79, que es para mí la revolución propiamente dicha. Están los diez años del gobierno revolucionario que fueron el intento de hacer una transformación. No se pudo hacer, no hubo tiempo, hubo demasiada violencia. Luego vinieron los 16 años, que yo los llamo la época del desierto, cuando el Frente anduvo nómada en el desierto. Y luego está esta última etapa que está en construcción, cuando ha habido innovaciones muy sui géneris: lo de cristiano, socialista, solidario… Está por verse qué cosa es eso.
¿Cree que el presidente Ortega pueda aprovechar esta ocasión para lanzar oficialmente su candidatura a la presidencia, tomando en cuenta que él ya ha mostrados su intención de reelegirse?
Si no hubiera el problema legal de la reelección y la crisis política, sería lo normal: lo normal sería que este 19 julio arrancara la campaña; así ha sido en el pasado.
¿Qué se puede esperar el lunes?
Yo no creo que pueda haber algún anuncio espectacular.
¿Cómo celebra usted el 19 de julio?
Hasta ahora era el rito de ir a la plaza, pero en realidad este es un 19 de julio muy especial porque nunca había habido un 19 de julio con tanto contraste, con tanta tensión, con tanto pelito. Para mí es una celebración íntima. El 19 de julio para mí es la memoria.
¿Cuándo fue la última vez que fue a la plaza?
El año antepasado me asomé. En 2007 incluso estuve en la tarima, me invitaron.
¿Y qué siente ahora que no lo invitan? Tiene que celebrar una fecha tan importante para usted desde lejos.
Yo pasé 15 años organizando el 19 de julio; ése era mi trabajo: yo fui jefe de propaganda del Frente. Mi equipo se encargaba de tarimas, sonidos, banderas, sillas. Pero nunca subía.
¿Qué opina de esa celebración pomposa en la que la primera dama ha convertido la celebración del 19 de julio?
Cuando hay fechas tradicionales en la colectividad, éstas tienen su propia dinámica: puede estar o no Daniel Ortega, pueden estar o no los comandantes, pero el sandinista va a seguir celebrando.

Comentarios
el señor marenco con su dualidad ya conocida y con su sonrisa burlona, siempre continua haciendole el juego a sr. ortega, acaso lo de la constituyente no es lo que ortega desea para perpeturarse en el poder?
Creo que no es necesario ser tan inteligente para comprender lo que desea marenco, Ya se le olvido que le dieron una gran patada en el trasero por bocon?
Aqui solo se aceptan insultos contra Arnoldo Aleman, si usted escribe alguna "Awful Truth" sobre Nicho Marenco, camarada de Carlos Fernando Chamorro, ..será censurado..
¿ Y que corona tiene Nicho Marenco ?, aqui censuran cualquier cuestionamiento a Nicho Marenco.., porqué censuran?, porque viven denostando de la Dizque dictadura Somocista ?, si uds son mas intolerantes que ellos?.. en Novedades nunca se vio una campaña de Odio como la que se ha visto de parte de los Chamorro hacia Arnoldo Aleman,
Eso si se admite , cualquier insulto contra Aleman sera publicado, se lo garantizamos,