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Sexo Confidencial

¿Estás preparado para tu primera relación sexual?

Existe sexo para el placer y sexo para la reproducción. Debemos analizar cuánta información sabemos sobre el tema.

Auxiliadora Marenco | 21/5/2013

Anthony Citrano/Flickr.com/Creative Commons Foto: Anthony Citrano/Flickr.com/Creative Commons

La relación sexual. También llamada coito, hacer el amor, coger, copular. 

¿Estoy preparad@ para mi primera relación sexual? Cada quien debe registrar dentro de sí mismo cuanta información verdadera tiene sobre este tema. Cada quien tiene que estar clar@ de cuál es su actitud, que piensa al respecto de este acto. 

“Es una necesidad fisiológica” –pensarán los hombres—

“Es algo misterioso para mí”, dirán algunas mujeres

“Puedo salir embarazada”, dirán otras

“Solo las prosti lo hace” pensarán algunas

Y así hay multitud de opiniones sobre las relaciones sexuales. La verdad es que en la adolescencia y a veces desde la pubertad, los y las jóvenes están pensando en este asunto.

Por otro lado, el hombre siente una cierta urgencia por iniciarse y  “sentirse hombre”
Y para la mujer hay una gran presión de no hacerlo, para no perder la virginidad

Por otro lado, el hombre siente una cierta urgencia por iniciarse y “sentirse hombre”. Y para la mujer hay una gran presión de no hacerlo, para no perder la virginidad. 

La sociedad nos tiene divididos sobre la sexualidad: a los hombres les da muchos permisos y hasta les facilita su práctica: hace miles de años inventó la prostitución y el queridazgo.

A las mujeres les puso muchas prohibiciones: la virginidad, la castidad y la amenaza de que, si lo hace, pasa a la clasificación de puta y nadie se quiere quedar con ella. La verdad es que la relación sexual es algo natural y propio de la naturaleza humana.

Existe sexo para el placer y sexo para la reproducción. Y son dos cosas totalmente separadas. Los humanos, a diferencia de los animales somos responsables de decidir si lo vamos a hacer solamente para lo primero, o si además queremos tener hijos.

La verdad es que es un acto de mucha responsabilidad y cuando una persona se decide a hacerlo debe tener considerar si ya cuenta con los siguientes aspectos: 

Madurez física: Tener las hormonas y el cuerpo desarrollado para tal  fin. Una persona muy joven aún no está lista pues su cuerpo aún no produce aquellos elementos que disponen el cuerpo para ese fin. Por eso es que los niños y los púberes están fuera de esta clasificación. 

Es importante que conozcas tu cuerpo y el cuerpo del sexo contrario. No solamente en tamaño, formas, o características, sino también en cómo funciona por dentro. Me refiero a los ciclos y al papel que desempeñan las hormonas, es decir, como estamos hechos por dentro y como funcionamos. En se parecen las funciones de tu cuerpo con el del sexo contrario y en que son diferentes.

Estos conocimientos te permitirán conocer qué es lo que se siente, cómo y dónde se siente. Las posibilidades para el placer que residen en tu cuerpo, que es diferente y a la vez tan parecido al de tu pareja.

Un hombre tiene mucha sensibilidad en su pene, una mujer en su clítoris. Sin embargo, la respuesta de cada uno se diferencia en el tiempo y en otros factores donde influyó la educación que recibiste y lo que te dijeron sobre el pudor o  el pecado.

También conviene saber los fenómenos de la reproducción y sus posibilidades. Aprender a mirar con responsabilidad e información suficiente, esta parte de las funciones de tu cuerpo, te ahorrará muchos contratiempos y te permitirá disfrutar tu encuentro sexual sin miedos ni sorpresas. 

Madurez emocional: significa ser y sentirse capaz de asumir el acto sexual con placer. Estar list@ para entender que es un acto de a dos y que por consiguiente se comparten lo que ahí suceda: dar y recibir en la misma medida.

No se va a una relación sexual sintiéndose culpable, presionado, obligado o temeroso. Si se va a involucrar en la relación, lo hace  porque así lo desea y no solo para complacer al otro. No se va para probar que ya puede, está de moda, porque alguien te gusta, porque hiciste una apuesta, o  porque te “estorba” la virginidad.

Respeto: cada quien debe tener respeto por su propia persona, y por la persona con la que se involucra. Cada quien es digno, lo suficientemente importante para darle un lugar de dignidad, es como si cada quien tuviera en su cuerpo un templo sagrado que nadie tiene derecho a profanar. Lo que sucede entre dos personas durante una relación sexual no se anda contando, es íntimo, privado, le pertenece solo a los dos. 

Hablar cosas como “a esa yo la pasé por las armas”, “esa chavala ya fue mía” o “quien se hace de ella soy yo”, son palabras de un hombre que no respeta y por consiguiente no está listo ni merece estar con la persona que desea.

Responsabilidad: Tener relaciones sexuales y según como lo venimos analizando, no es como jugar a algo simple y sin consecuencias. Cada quien en una pareja debe asumir que tiene que ir preparado desde antes, tanto en información sobre lo que ahí sucede como en la parte que le corresponde para evitar accidentes y consecuencias.

>> Hablamos de que deben evitarse los riesgos de embarazo, teniendo un control seguro de esta posibilidad.

>> Hablamos de la posibilidad de una enfermedad sexualmente transmisible, como proteger a la otra persona si la tengo y como evitarla si no la tengo.

>> Hablamos del placer y lo que se siente. Cada quien es responsable, estando bien informado, de cómo sentir, participar y compartir el placer. 

Comunicación: Una relación sexual demanda que ambas partes tengan la confianza suficiente para poder decir lo que sienten y piensan sobre ella. Sobre el poder expresarse sin penas y miedos sobre lo que le gusta y lo que no. El coito es como un restaurante donde se exponen diferentes platos a escoger según el gusto y el sabor que cada quien le quiera poner. La pareja selecciona en un amplio menú de posibilidades aquello con lo  que se siente más cómodo, previamente aclarado entre ambos. Ir a ciegas, sin saber que pasará y guiarse solamente por la improvisación o el instinto del más fuerte, ya dejó muchas desilusiones que terminaron por crear rechazo por la persona o por el acto sexual.

Conciencia: Cada miembro de una pareja debe estar claro y en perfecto conocimiento de lo que está haciendo y porque lo está haciendo. Y hacerlo por cualquier razón que no sea la de tener intercambio de placer, acercamiento, intimidad, amor con la otra persona está haciéndolo con la intención y la persona equivocada. Darse cuenta que es el acto de intimidad más profundo, el compromiso y la entrega más grande de lo más sagrado que se tiene, es fundamental para que nos sintamos maduros y listos para una relación sexual.

Voluntad: Significa querer hacerlo, ir porque le gusta y quiere, porque nadie le está poniendo condiciones ni  presionándolo para hacerlo. Es una decisión personal, libre y tranquila, con la conciencia de estar haciendo lo que se quiere y porque así se desea.

Voluntad significa mi libertad de decisión, ir hacia aquello que yo deseo, no en función de  complacer, ni temer, ni obedecer la voluntad de otro.

La relación sexual es pues un acto libre de intercambio de placer entre dos adultos que por voluntad propia y en perfecto conocimiento de lo que quieren y hacen asumen con responsabilidad lo que suceda en ella y lo que pueda suceder después.

La relación sexual es y tiene como fin y significado más profundo tener gozo, disfrutar con la persona que se hace,  es como un altar donde se celebra la ceremonia del amor con el sentido más profundo.

Si te hace falta algo de lo arriba expuesto, esperá un poco, relacionate más con los otros y las otras, probablemente estés necesitando entenderte un poco más, aprender a conocer tu cuerpo y el del sexo contrario.

Para la relación sexual existe la calidad y no la cantidad de veces que por apresurad@ podés incursionar en ella.

La vida sexual tiene caminos infinitos y estas al comienzo de ellos. Lo que suceda ahora y como comences, marcará tus experiencias futuras. Por eso es importante, que tu primera experiencia sea tomada con las características que arriba te expongo.

Descripción

Vamos a aventurarnos en este blog a hablar de sexo y de sexualidad de manera comprometida.

Acerca del Autor

Soy psicóloga de mente abierta. No me gusta la mojigatería ni la hipocresía. Digo las cosas de manera simple, "concisa y con sesos".

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