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Enrique Alaniz, economista, investigador del FIDEG y coordinador del estudio sobre el impacto del salario mínimo

“Los ajustes son un beneficio para un grupo reducido, a costos muy altos”

A finales de marzo del presente año, la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (FIDEG), junto al Fusades, de El Salvador, y universidades de Estados Unidos, presentaron el primer estudio sobre “El impacto del salario mínimo en el salario, el empleo y la pobreza”, en el período 1998-2006.

Al frente de la investigación en Nicaragua estuvo Enrique Alaniz, economista e investigador del FIDEG. En esta entrevista, habla en detalle de los hallazgos y formula unas reflexiones interesantes sobre los alcances de los ajustes salariales en nuestro país.

Roberto Fonseca L. | 6/7/2010

En el estudio del FIDEG y Fusades, que ustedes presentaron, se analiza el impacto de los ajustes salariales en el período 1998 a 2006, ¿cuántos ajustes salariales se registraron en ese entonces y en qué proporción?

En el periodo de nuestro estudio, que fueron 9 años, nosotros contabilizamos 7 aumentos salariales según los decretos publicados por el MITRAB, los únicos dos años en que no se registraron aumentos al salario mínimo fueron en 1998 y en el 2000.

Al año siguiente sin embargo se dio un ajuste que ha sido el más fuerte en el periodo de nuestro estudio, de alrededor el 60%. En el 2000, probablemente como el ajuste que se hizo en el 99 fue bastante alto, entonces decidieron no tocarlo.

De allí en adelante, los ajustes fueron en promedio entre 9% al 15%. Cuando hablo en promedio me refiero que como hay varias categorías del salario mínimo, hay alrededor de 10-11 categorías, en los primeros años los aumentos para cada categoría eran diferentes y se hacían seguramente en base al poder negociador que tenía cada rama,  cada sindicato. Pero, a partir del 2004 los ajustes se han venido haciendo por igual, supongo que a partir de ese año los sindicatos se deben haber puesto de acuerdo en negociar en forma  conjunta.

¿Cómo se negociaba en esos años los ajustes salariales?, ¿qué lograron concluir en el estudio del FIDEG?

Lo que nos facilitó el Ministerio del Trabajo fue el acta de cierre de las sesiones de la Comisión del Salario Mínimo y en esos años (del 98 al 2006), lo que sucedía es que los empresarios proponían un aumento y la mayoría de las veces el gobierno votaba con ellos.

A lo largo de esos años lo que veníamos observando es que el gobierno se plegaba a la parte empresarial. Ya en los años posteriores hemos visto lo contrario, el gobierno ha estado votando con los trabajadores, estamos hablando del 2007 al 2009.

¿Cuál es el alcance del estudio del FIDEG, de este primer estudio sobre el impacto del salario mínimo en los salarios, en los hogares y en la pobreza?

Nosotros tenemos una muestra aleatoria de 1.600 hogares, a los que les dimos seguimiento a lo largo de 9 años; como nosotros visitábamos los mismos hogares, de manera implícita también estábamos visitando a las mismas personas.

Al final logramos identificar a un poco más de 8.600 individuos para los que  tenemos información a lo largo de los 9 años del estudio. De ese universo total, hay un 7% del que tenemos información los 9 años completos lo cual  es bastante.

El hecho de que les podíamos dar seguimiento a toda esta gente a lo largo de ese tiempo nos permitió estimar modelos econométricos complejos, que nos dan resultados que nunca se habían registrados en Nicaragua.  La calidad de los datos de FIDEG fue fundamental para el análisis. Este estudio nos arroja lo que nosotros queríamos conocer, el impacto de los salarios mínimos en los salarios, el empleo y la pobreza. Primero, encontramos que los incrementos del salario mínimo tienen un impacto estadísticamente significativo en los salarios, . Por ejemplo, un aumento del 10% en los salarios mínimos producen un incremento de 5,8% en el salario de los trabajadores que permanecen empleados después del incremento.

Pero, también encontramos que disminuye el empleo en el sector formal, cada vez que aumenta el salario mínimo 10% , la probabilidad que uno se encuentre empleado al siguiente periodo del aumento disminuye en 5%.

Otro hallazgo es que el salario mínimo tiene un impacto significativo sólo en el caso de los trabajadores que ganan más o menos 20% cerca del mínimo, no a lo largo de toda la distribución de los salarios, sino en los que están allí alrededor del mínimo.

La legislación del salario mínimo  pretende ayudar a la gente que está allí cerca del mínimo, pero resulta que es a la gente que más  le está perjudicando, pues son éstos  los que tienen más probabilidades de irse al desempleo o mas bien de perder su empleo en el sector formal e irse al informal, ya sea a trabajar como familiar no remunerado o por cuenta propia.

Si bien es cierto siendo trabajador por cuenta propia todavía estás recibiendo un ingreso, igual estás a largo plazo condenándote a la miseria porque no vas a tener pensión y estás desprovisto de cualquier beneficio médico que podés tener cuando estás asalariado y cotizás al INSS. Además tampoco tenés  todos los beneficios laborales como el treceavo mes, vacaciones, etc.

Ahora bien, cuando analizamos el impacto en la pobreza, vemos que el salario mínimo reduce la pobreza pero en un grupo muy particular de la población. Sólo por ejemplo si el beneficiado con el ajuste es un jefe de hogar y si en ese hogar hay más dos de trabajadores.

Pero, repito, el efecto positivo en este grupo reducido de gente se da a costa de la pérdida del empleo formal de otro grupo de gente bastante amplio, entonces hay que tener cuidado al decir que los incrementos en el salario mínimo mejoran o ayudan al bienestar de la población.

Cuando los salarios mínimos son bajos, sí vale la pena hacer estos ajustes porque hay ciertas mejoras en ciertos hogares, pero cuando llegás a un punto en que los salarios mínimos están más o menos altos y estás haciendo incrementos exagerados, los efectos positivos del salario mínimo se anulan y lo que tenés son efectos negativos como la informalidad, que ya en este país es bastante grande, por el orden del 75%.

Entiendo que con respecto a la reducción de la pobreza, el impacto incluso es diferente si se trata de un jefe de hogar hombre o mujer, ¿así es?

Nosotros encontramos que si el aumento beneficiaba a un miembro del hogar que no es jefe, el efecto en la reducción de la pobreza no era significativo, no reducía la pobreza.

Ahora bien, en los jefes de hogar, el incremento en el salario mínimo reduce la pobreza, tanto para los jefes hombres como para las jefas mujeres, sin embargo en el caso de estas últimas el efecto reductor de la pobreza es menor. 

Ahora, si había un solo miembro en el hogar que trabajaba además del jefe, no encontramos nada, pero si había dos o más miembros del hogar que trabajaban, encontramos que el impacto en la reducción de la pobreza era positivo.

Por eso es que decimos que para que haya un efecto reductor de la pobreza, el hogar tiene que tener ciertas características y son esas, que el jefe sea hombre, que permanezca empleado después del aumento y que hayan al menos dos o más trabajadores en el hogar.

Otro de los hallazgos es que no todas las empresas formales cumplían con la legislación del Salario Mínimo, ¿qué hay con relación a eso?

Bueno, nosotros encontramos que hay un 23% de los trabajadores de las empresas del sector formal que no están ganando el salario mínimo y esto se incrementa cuando nos concentramos en las pequeñas empresas del sector privado, allí encontramos que había un 34% de los trabajadores de nuestra encuesta que decían trabajar en ese tipo de empresas que no estaban ganando el salario mínimo.

Este dato llama mucho la atención y te dice que la aplicación de la ley está mal acá, y esto es consistente con los hallazgos encontrados en los demás países donde se ha realizado el estudio. Por tanto, es evidente que está lejos de ser universal el cumplimiento de la legislación del salario mínimo en nuestros países.

¿Con respecto a los que se van al desempleo, quiénes se quedan y quiénes se van?

Los que se van son los menos calificados, que precisamente son a los que se pretende ayudar, los que se van son los trabajadores secundarios dentro del hogar. Ya vimos que el jefe del hogar tiene más chance de permanecer empleado o busca trabajo por cuenta propia, en cambio los demás miembros del hogar se van a trabajar como familiares no remunerados.

Imaginémonos que al hijo mayor que trabaja en una maquila, en una zona franca, y que lo despiden cuando aumentan el salario mínimo y entonces se va a trabajar ayudando en la vulcanizadora del papá y no le están dando ningún salario, sólo le dan los tres tiempos de comida, pero no recibe ningún ingreso y no digamos cotizar al INSS.

Los que se van son los menos calificados, los jóvenes, las mujeres, no por ser mujer sino que los resultados indican que los trabajadores secundarios del hogar son esos y son los que tienen más posibilidades de salir al desempleo.

También hay que ver la otra parte y es que después del incremento en el salario mínimo a los que buscan trabajo se les hace más difícil conseguir empleo, por aquello de que a ese salario mínimo las empresas no están dispuestas a contratarlos, entonces la reducción del empleo formal se debe tanto a un aumento en los despidos como a una reducción de las contrataciones.

¿Cuál es el balance final del estudio?, ¿son positivas o contraproducentes las medidas de ajustes salariales?

El balance final desde mi punto de vista es que el salario mínimo trae beneficios a un grupo reducido, y son beneficios que se pagan a un costo muy alto que es el aumento de la informalidad en un país donde la informalidad es del 75%.

El salario mínimo es una realidad, no vamos a venir a decir quiten el salario mínimo o hagan aumento de tal forma; lo que sí es que hay que buscar la manera de hacer las cosas responsablemente de modo que se maximicen los beneficios y se minimicen los efectos negativos. Esto pensamos que se puede lograr haciendo aumentos correspondientes a la tasa de inflación o en otras palabras que el salario mínimo se mantenga constante en términos reales, que se hagan aumentos una vez al año en vez de dos veces al año.

Dos veces al año sería válido si la inflación es muy alta, entendamos como alta inflaciones de 15% en adelante, pero si la inflación está controlada, menos de dos dígitos, el incremento se debería hacer una vez al año.

Por otra parte, los planes de las empresas son anuales no son semestrales, entonces si vos le estás haciendo ajustes semestrales los estás distorsionando, no saben cómo responder, con qué mecanismos ajustarse para no perjudicar tanto los beneficios de la empresa como los beneficios de los trabajadores en esa empresa.

¿Qué efecto crees que han tenido los ajustes salariales que se han registrado del 2007 al 2010?

Del 2007 al 2010 se han hecho varios ajustes salariales, que vendrían a sumar alrededor del 67% al segundo semestre de este año. Si nos guiamos por los resultados del estudio, yo diría que los efectos que tendrán estos incrementos de los salarios mínimos serán mayor desempleo formal, habrá más gente que se trasladará a la parte de cuenta propia o a la parte de familiar no remunerada, lo cual es problemático porque no tenés ninguna perspectiva en ese sector. Por tanto, yo diría que no van a tener efectos positivos en general.

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