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Seis Pulgadas y una Cara Bonita
*La comedia romántica mas ácida y adulta del año. Y la mejor sorpresa que ha dado la cartelera en lo que va del año.
“Un Seductor Irresistible”
(Spread)
Dirección: David MacKenzie
Duración: 1 hora, 37 minutos
Clasificación: * * * (Buena)
Es difícil tomar en serio a Ashton Kutcher. Asume con mucho gusto su personalidad pública de bribonzuelo gracejo. Tuvo un exitoso programa de cámara escondida para MTV. Se apropió de la corona del “tweetero” mas seguido en esa red social, a punta de comentarios banales sobre su vida. El matrimonio con Demi Moore lo puso como carne de cañón de los tabloides. Su carrera temprana en la comedia televisiva “That Seventies Show” lo reveló como un comediante apto, pero a ese talento nunca se da el respeto que merece. Además, tiene apariencia de modelo. De hecho, llegó a Hollywood trabajando como tal. Todo eso lo hace sospechoso ante el status quo, en cuanto a sus capacidades como actor. Y es así como sorprende en esta película del director escosés David MacKenzie, retando todas las concepciones que se tienen de él, asumiendo un papel superficialmente parecido a su personalidad pública.
Nikki (Kutcher) es un gigolo. Vive de seducir mujeres, intercambiando sexo por casa, comida, ropa y transporte. Es un trabajo sórdido. Pero al moverse en el lado glamoroso y adinerado de Hollywood, Nikki puede asumir la fantasía de que comparte el estilo de vida de los ricos y famosos. Tiene su sistema bien definido. Lo comparte en una narración que chorrea cinismo en el arranque de la película, mientras se cuela en una fiesta de VIPs, en busca de su próxima conquista. Para suerte suya encuentra a Samantha (Anne Heche), una abogada madura e independiente. El encuentro se ejecuta en una bien ejecutada secuencia de una sola toma. Ella es capaz de ver la verdad a través de los juegos verbales de Nikki, pero igual se lo lleva a la cama y lo deja instalarse en su hermosa casa modernista. Ambos saben que los arreglos de esa naturaleza nunca duran, pero cuando las complicaciones se manifiestan - gracias a mujeres del pasado (Ashley Johnson, Rachel Blanchard) y el presente (Margarita Levieva) - golpean como nunca.
El genérico título en español está seleccionado para engatuzar a los adolescentes que buscan una comedia ligera, al estilo que los tiene acostumbrados la marca Kutcher. El verdadero espíritu del filme está en el título original. “Spread” no se aplica sólo a un sugestivo movimiento corporal, sino también a una propiedad o arreglo. Y esos son los dos carriles sobre los que se mueve esta trama de educación moral: la sexualidad como valor de cambio o expresión emocional, y las posesiones materiales y la movilidad económica como definidores de identidad. El sensible guión de Jason Dean Hall no busca villanos, mientras el director David MacKenzie retrata el ambiente y las acciones de sus personajes con el afán de un antropólogo. Trabaja muy bien con sus actores. Kutcher juega con habilidad sus cartas. Explota su apariencia, reconocida como el disfraz que le permite a Nikki venderse a punta de encanto vacío. Y deja que suficiente humanidad atisbe de vez en cuendo. Anne Heche - otra refugiada de los tabloides - se redime con un personaje complejo, duro y vulnerable a la vez. Después de una terrible ofensa, Samantha le dice, “no eres mas que seis pulgadas y una cara bonita, pero tendrás que sufrir como todos nosotros”. Y vaya que tiene razón.
La película tropieza en su tercio final. No porque la trama de educación moral sea obvia, sino porque las convenciones que quiere revertir empiezan a ser utilizadas como recursos. En una muestra de desesperación, canciones pop empiezan a dispensar claves emocionales. La posibilidad del amor verdadero ablanda un poco la dureza de la visión. La relación con Heather florece (Margarita Leviebla), pero no tiene la fricción que ostenta con Samantha. Por esas razones, “Spread” no llega a la altura de otras películas de temática similar, como la clásica “Shampoo” (Hal Ashby, 177). Sin embargo, a estas alturas, es la comedia romántica mas ácida y adulta del año. Y la mejor sorpresa que ha dado la cartelera en lo que va del año.

