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Prevalece la calma; oposición mostrará hoy su músculo

Boaco expectante frente a marcha de protesta

* Antimotines dicen estar agotados.
* Ciudadanía molesta por el atropello contra el alcalde Hugo Barquero.
* "Yo no voy a pagar impuestos, porque esto es una sinvergüenzada”, dicen comerciantes boaqueñas.

Carlos Salinas Maldonado | 30/6/2010
@CSMaldonado

Nada en Boaco anuncia que esta ciudad será el escenario de una marcha con la que la oposición pretende demostrar fuerza. Una semana después de la irregular destitución del alcalde liberal Hugo Barquero, las calles de la ciudad muestran una vida que transcurre sin contratiempos, con su comercio activo y la gente sumida en su rutina diaria. Sólo pequeños grupos de antimotines que custodian las cercanías del Palacio Municipal rompen la rutina, pero hasta ellos vigilan con pereza, cansados de estar en el mismo lugar durante una larga semana. “La gente está cansada de los políticos”, dice uno de esos oficiales, descansando a la sombra de un solar y mirando de vez en cuando a las muchachas que pasan por su lado.

Eso sí, la destitución de Barquero es el tema de conversación en las calles, comercios y en el pequeño parque de la ciudad, bajo cuyos árboles los vecinos ahogan las horas más calientes de la mañana. “¿Y al final va haber marcha?”, pregunta uno de los hombres, sombrero calado hasta las cejas. “Dicen que a las cuatro”, le responde uno de sus compañeros.

La marcha está planificada para esta tarde. Estará encabezada por el alcalde Barquero y miembros de su organización política, el Movimiento Vamos con Eduardo. Barquero dijo el martes a Confidencial que en la manifestación participarán pobladores de las comarcas cercanas a Boaco, que serán trasladados en buses hasta este municipio ganadero. La violencia no se descarta, pero los oficiales antimotines esperan que no haya “tanta movida”.

“Ya estamos fundidos”, dice uno de ellos. “Mirá cómo estoy, estoy hediendo. Aquí pasamos día y noche, durmiendo en la acera”. Este oficial está junto a otros compañeros que como él matan el tiempo bromeando. El oficial aprovecha la llega del periodista para hablar de otro lugar, lejano a este, donde fue enviado y estuvo por dos meses y donde le gustaría estar ahora. “Corn Island es el paraíso”, dice. “Ahí sí que valía la pena estar. Todos los días me bañaba en el mar”.

A unas cuadras está otro grupo de antimotines, tirados en la acera, en camisetas y sin zapatos. En la calle, sus uniformes, camisas y hasta ropa interior se secan bajo el sol. Es una alfombra azul en la estrecha avenida que da a la Alcaldía. “Ojalá que no pase nada. Estamos cansados”, dice un oficial, con el rostro descompuesto, que se enjuga el sudor con un pañuelo negro.

Ciudadanía molesta por atropello

La que sí espera que “pase algo” es Zayda Jarquín, propietaria del salón de belleza New Look que se encuentra a unas cuadras de la Alcaldía. Jarquín dice que no va a faltar a la manifestación de hoy, porque “estoy indignada con lo que nos pasó”.

“Nos quitaron a un alcalde demócrata, que ganó con mayoría”, afirma. “Por eso la gente se va a movilizar, va a venir mucha gente, ya verá. Es que es un atropello lo que nos han hecho”. La mujer dice que mantendrá su apoyo al alcalde, incluso cumpliendo con el llamado a la desobediencia civil que hizo Barquero.  “Yo no voy a pagar impuestos, porque esto es una sinvergüenzada”, advierte.

-¿Cree que el alcalde volverá a la Alcaldía?

-Es difícil, porque aquí no se respetan las leyes, porque ellos tienen el poder. El voto del pueblo no vale nada- responde Jarquín.

Con la misma indignación habla Teodosila García, una vendedora de chancho frito y “charrasca” que recorre las calles de Boaco cargando su producto y acompañada de su hijo, un muchacho esquivo. “Es incorrecto lo que hicieron, porque si el alcalde fue elegido por el pueblo tenían que esperar hasta que se terminara su periodo. Lo que hicieron una traición”, dice García.

La mujer, con su acento campesino y quien arrastra las frases al hablar, afirmó que cercana la hora de la marcha, dejará su rutina de vendedora para unirse a la manifestación. “¿Sabe que yo luché siete años en la Contra? Era horrible. Estuve en las montañas, por Chontales. Luché para que hubiera un país libre y mire ahora lo que hacen”, afirma.

Pero no todos los vecinos se muestran partidarios de la marcha, que arrancará en la entrada de la ciudad y avanzará hasta el parque central. En algunos comercios de la ciudad, vendedores se mostraron apáticos a la manifestación y a la vorágine de acontecimientos políticos que han puesto a Boaco en la portada de los medios. Dicen que lo que les importa es vender y esta crisis ya los ha golpeado demasiado por la caída en las ventas. Una vendedora de ropa, que no quiso dar su nombre, afirma, encogiéndose de hombros: “Si dicen que el alcalde robó pues está bueno que lo sacaran. Y que ya se acabe todo”.

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