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Todos somos jinchos

Mariangeles Estrada | 25/11/2011

La palabra jincho(a) se utiliza de diferentes maneras. En Colombia es borracho; en España es sucio; en Puerto Rico es pálido y en Nicaragua es ignorante que hace el ridículo.

Sin embargo, aunque la palabra jincho no se use, existen otras expresiones para caracterizarlo, así tenemos: Naco (México),cholo Colombia, Ecuador), hortero o llauro (España),huachafo (Perú), chopo (República Dominicana), polo (Costa Rica), montuno (Hondura).

En Nicaragua, muchas veces se utiliza jincho(a) como sinónimos de indio o campesino. Errada evaluación porque un indio guarda costumbres propias de su identidad autóctona y un campesino es naturalmente ignorante del mundo urbano repleto de esferas distintas de relación. Así que un indio y un campesino nunca podrán ser jinchos; a menos que tengan contacto constante con la ciudad. Jincho es una expresión propiamente urbana.

La expresiones: ¡No seas jincho! o ¡Qué jincha sos!  No las queremos escuchar; porque nos califican de haber adoptado una conducta indeseada a las circunstancias. Somos jinchos porque adoptamos involuntariamente un comportamiento ordinario y común.

Somos jinchos porque no nos distinguimos en lo mínimo. No nos distinguimos porque no sabemos cómo hacerlo diferente. Por motivos culturales o sociales, de educación o protocolo, nos desubicamos y salimos con una jinchada. Nos volvemos ridículos. Calificados a veces hasta como vulgares.

Me sorprendió que la Web está repleta de - jinchometros – más o menos actualizados- donde enumeran listas interminables de jinchadas en cuanto a la decoración, vestimenta, música, diversión, gastronomía, etc. Tenemos que hacer la mea culpa por conductas corrientes, que todo mundo las hace, a veces ni tan jinchas.

Citando algunos ejemplos: en decoración, somos jinchos por amar la flores plástica, forrar el inodoro con piezas de peluche, poner bolitas de naftalina, tapar la licuadora con muñecas de trenza, tener un animalito que mueve la cabeza en el dash del  carro; en vestimenta, usar los boxers como calzoneta, usar el calzoncito rojo para impresionar al novio, usar un reloj marca Citizen, Casio o Seiko, modelo automático de hace 20 años (doble puntaje si lo compró de un vendedor ambulante), cuando le dice Chajiniado a alguien bien vestido, cree que los zapatos de charol están de moda; en diversión, ir al Quetzal o la Rumba, ir más de dos veces al Trapiche; en cultura, creer que “Crimen y castigo” son dos libros distintos, estudiar algo en Escuela para todos; en gastronomía, hace carne molida con vegetales y al otro día -para no botarla- hace enchiladas de tortilla con huevo, come chancho con yuca en caramancheles, se niega que retiren las botellas de cerveza o licor de la mesa del bar para demostrar “todo lo que toma“; en música: su música preferida es la que contienen los CD que promociona La Prensa, tiene algún CD de Paulina Rubio o Paquita la del Barrio (doble puntaje si usted mismo lo compró en el Huembes piratiado), escucha “La Corporación” o la “Nueva Ya”, se refiere a los grupos musicales como “el conjunto”; y en cuanto a las buenas maneras, beber agua en bolsa en el carro, limpiarse los dientes con aspiraciones de lengua y saliva, andar dinero en el buche, mascar chicle todo el tiempo (doble puntaje si hace pelotas en público), beber café en vaso.

Sin embargo, ser jinchos no es una conducta típicamente antijurídica. Ni condenada por la moral religiosa, ni censurada eternamente por los patrones sociales establecidos. Resulta en todo caso, motivo de risas burlescas o correcciones familiares, para enderezar un poco la cuerda de la educación y las buenas maneras.

Somos jinchos ingenuamente, sin reflexionar tanto. Adoptamos una conducta espontanea que denota una cierta liberta de expresarnos, de sentir, de gozar tal cual somos, en ese momento. No deja de tener su encanto proyectarnos genuinos aunque ridículos. Recuperamos una cierta inocencia de infantes y provocamos risas aunque estas ya no sean tan clementes sino jocosas.

Y bueno… debemos aceptar que siempre habrá más de alguna situación engorrosa donde no sabremos cómo actuar, y nos comportaremos como perfectos jinchos. No estamos destruyendo ningún concepto estético, más bien imponemos uno, como parte de la visión del mundo.

Así que… ¡No hay falla! Seamos jinchos e incursionemos las filas de la libertad de ser, sin mayor censura.

El blog de la autora: http://estradangeles.wordpress.com/

Comentarios

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Ramiro

Sin duda que es sustentable y sostenible en el tiempo, ya que se reciclan los pantalones de diolen y las camizas Ban-Lon del pasado. No olvidemos que para ser jincho hay que aparentarlo también. Se me olvidaba, la jinchada mayor que existe, las mujeres con el moño de pelos en los sobacos, sin rasurar. Cualquier parecido con la Chamuca, es pura coincidencia. Pareciera.

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Mariangeles Estrada

Hola Mariantonia Bermudez, efectivamente yo eché un ojo a lo kitch pero me di cuenta que eso era un universo cultural basto, y lo deje al lado. Creo que no hubise terminado este artículo en una página, sino en tres./ Lo kitch es motivo de exposiciones en las grandes capitales europeas, principalmente en los productos de decoración de interiores, y tienen precios onerosos. Y claro lo peor es cuando lo kitch se exporta como moda y los países que lo adoptan más jincho no se puede. Me ha parecido valioso tu comentario porque le da una apertura necesaria a este tema. Gracias por tomarte el tiempo y dejar tu valioso aporte. Saludos.

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Mariantonia Bermudez

Obviamente los autores del jinchómetro no tomaron en cuenta que las jinchadas también existen en la cultura anglosajona. Estas actitudes denominadas como kitch, han sido y son ampliamente defendidas por lo que conocemos como postmodernidad, de hecho, el manifiesto que se considera como el inicio de dicho fenómeno, fue escrito por el arquitecto Robert Ventura "Aprendiendo arquitectura en Las Vegas", una amplia y profunda apología de la jinchada. Mezcolanzas de columnas griegas, efigies egipcias, pirámides, y luces, millones de luces, tantas que después tienen que invadir a países como Irak y quedarse su petróleo para poder iluminar tanta horterada.

¿Qué es lo peor de todo esto? Lo kitch trasladado a una capital tropical de postguerra. Definitivamente que Managua merece otro manifiesto sobre arquitectura. Esperemos que el jinchómetro tenga en cuenta la arquitectura nacional, comenzando por la catedral tunesina que nos regaló Ricardo Lagorreta.

Mariantonia Bermúdez

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rchirinos

jincho (conformista) y famosos.
YO SOLO SE........ QUE NO SE NADA.

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Mariangeles Estrada

Hola Rufino, creo que mejor no lo pudo decir: "no sabemos otra cosa distinta". es cierto, y es por eso que somos jinchos. desde el momento mismo en que conocemos la conducta supuestamente correcta, entonces ya no somos esencialmente jinchos. / No debemos saberlo y hacer las cosas fuera del lugar./ La palabra jincho existe en todos los paises y en todas las culturas pero con diferente denominación. Y si existe es porque en toda cultura hay un espacio Jincholandia. al margen del origen étnico y socioeconómico.

9
Mariangeles Estrada

Hola Ligia Rivas Miranda, quería decirte que para que la jinchada conserve su verdadera esencia, no debes de saber que sos jincha. porque si sabes que estas transgrediendo codigos de relación o normas de protocolo etc entonces ya no sos tan jincho(a)/ No existe un jincho que se autoproclame, porque si es así, sabrá que hace el ridículo y Un verdedero jincho ignora que lo es y lo proyecta, viste./ gracias por tu comentario. saludos.

8
rufino

ser jincho es ser como somos porque no sabemos otra cosa distinta y el calificativo pues a decir verdad creo que vale la pena ya que tenemos que asumir nuestra jinchada

7
Mariangeles Estrada

Hola Ligia del Carmen, de acuerdo con usted porque al ser jinchos nos damos permiso de ser nosotros mismos, independientemente de la posición social. / Saludos y gracias por su comentario.

6
Mariangeles Estrada

Hola Sierra dos, quiero decirle que tiene razón. Existen muchas definiciones de la palabra "jincho"; pero aquí traté de no tocar la dimensión socio-económica del concepto./ En efecto, jincho en sentido amplio abarca: jinchadas políticas, jinchadas aristocráticas, jinchadas literarias incluso hay hasta en la pintura, etc/ Por eso en el párrafo tercero digo que: un campesino y un indio NUNCA podrán ser jinchos, no se relaciona ni con el origen étnico ni con el oriegen socio-económico./ Te saludo cordialmente y gracias por tu comentario.

5
ligia rivas miranda

no es malo ser jincho de vez en cuando jajajaja, siempre son la debida moderacion de la jinchada : )

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ligia del carmen

Me gusta a veces ser jincho es parte de nuestros ancestros pues el origen campesino no te lo quita nadie, ni el dinero, o una nueva posicion social e incluso e studios la marca no se borra y vale la pena asumir lo que somos y de donde venimos con orgullo nicaraguense

3
Mariangeles Estrada

Hola Silvio, fijate que es cierto... creo que jincho podría ser parte del concepto de desarrollo sostenible, no había considerado ese argumento. Gracias por tu comentario.

2
sierra dos

no se pero creo que el Jincho aca en Nicaragua no es lo que la escritora esta definiendolo. le pongo asi, he visto y escuchado gente de plata de clase alta de alcurna si se quiere, expresarse muy campechanemente y a lavez muy educados, pero eso no es ser jincho, segun su concepto. Ahora bien, hay indios o campesinos que no son jinchos, puesto que pueden ser muy educados y a la vez muy finos, de buenos modales, y de buenos gustos, y sitienen dinero , mejor aun el caso, que de esos existian y existen, es decir, se han preocupados por cultivarse y educarse, salir de su letargo mundano rural. Ahora con ser de la ciudad, no indica que no sean jinchos,kpuestos que en la misma se han venido miles de campesinos y no dejan de serlos aun viviendo en ciudad,pues no dejan suscostumbres rurales. Lo vemos en este ejemplo de nuestro presidente, siempre anda con las camisas mangas largas remangadas, no tiene buen porte ni al caminar ni parado, y su hablar es muy "jincho" o muy campechano, o acampesinado pues. o sea, aun no ha llegado al estadio de pleno desarrollo, aun cuando el tipo es habil, mañoso, y bien vivo.

1
Silvio

Ser jincho es sustentable y bueno para el medio ambiente. No al consumerismo insostenible.

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