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Maras y crimen organizado imponen terror

Huyendo de violencia se refugian en Nicaragua

Población guatemalteca, salvadoreña y hondureña, huye de los secuestros, extorsiones, reclutamiento forzado de menores de edad y de los asesinatos

Ismael López | 21/6/2014
@lopezismael

Nicaragua se ha convertido en los últimos cuatro años en refugio para decenas de guatemaltecos, hondureños y salvadoreños, que huyen de la violencia, según Blanca Fonseca, representante del Centro de Iglesias Evangélicas Pro Alianza Denominacional (Cepad) socia de Acnur en el país.

 “En el caso de nuestra región centroamericana la  persecución generada por maras o pandillas contra población civil inocente que huye del Salvador, Honduras y Guatemala hacia países vecinos como Nicaragua, Costa Rica, Panamá y México”, dijo Fonseca.

El Parlamento nicaragüense aprobó en el 2008 la Ley de Protección a Refugiados, que otorga un estatus legal a todo aquél que demuestre que su vida corre peligro en sus países de origen. Nicaragua es el país del área centroamericana que registre mejores niveles de seguridad (nueve homicidios por cada 100 mil habitantes), aunque es el segundo país más pobre de Latinoamérica, detrás de Haití.

Este viernes 20 de junio se conmemoró el día mundial del refugiado. Acnur informó a través del estudio “Tendencias Globales 2013” que  51.2 millones de personas en todo el mundo “se encontraban en situación de desplazamiento forzado a finales de 2013, es decir seis millones de personas más que los 45.2 millones contabilizados en el año 2012”, precisa el estudio.

El informe detalle que en América habían al finalizar el año paasado, 806 mil personas en condición de refugiados, 263 mil de ellos en Estados Unidos. Las autoridades de Nicaragua habían aprobado hasta finales de 2013, 189 solicitudes de refugio y 17 estaban pendientes de resolver.

Según Fonseca, en Centroamérica se han aumentado en los últimos años el número de refugiados por las maras y el crimen organizado, “que se ha intensificado a medida que este cáncer ha destruido muchas instituciones estatales de los países donde este crimen organizado ha sentado sus bases”.

Fonseca dijo que la  población guatemalteca, salvadoreña y hondureña, huye por los secuestros, extorsiones, reclutamientos forzados de menores de edad, asesinatos “sin que haya castigo y seguimiento a estos delitos de parte de los países de origen generando completa impunidad y mayor nivel de violencia en contra las poblaciones y alterando la vida, seguridad y libertad”.

La comunidad internacional debería de alzar sus rostros hacia estas víctimas (mayormente mujeres, adolescentes y niños), que están saliendo y huyendo de manera silenciosa de sus países de origen y apoyar a los estados del sur de Mesoamérica como Nicaragua, Costa Rica y Panamá, donde están resultando el resto de centroamericanos”, dijo Fonseca.

Una nota de prensa del Acnur en conjunto con el Sistema de Integración Centroamericana (SICA), detalla que en 2012, 17 mil 129 guatemaltecos, hondureños y salvadoreños, huyeron buscando refugio en otros países y 3 mil 735 solicitaron asilo en otros países.

“En su mayoría, los refugiados huyen de las comunidades por negarse a vender sus tierras a narcotraficantes; para evitar que se cumplan amenazas de muerte; para impedir que los hijos sean reclutados por las maras o para librarse de las extorsiones de los pandilleros”, precisa la nota de prensa.

 

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