Poseerá 55.2% de las acciones; IPSM se queda con su 30% intacto
Grupo panameño ASSA asume control del BDF
 |
Juan Bautista Sacasa será nuevo presidente de la Junta Directiva |
Iván Olivares
La compra del 35.2% de las acciones del BDF en poder de la familia Graham “es positiva para Nicaragua porque tiende a fortalecer al sistema financiero nicaragüense y sus perspectivas de futuro”, al profundizar sus relaciones con ASSA, que es “uno de los grupos financieros más importantes de Panamá”, dijo Mario Arana, Presidente del Banco Central.
La noticia de la venta de acciones fue la tercera de ese tipo de operaciones en la que se ve involucrado un banco nicaragüense, después que el año pasado GE Finance Consumer comprara el 49.9 por ciento de las acciones del BAC, y hace apenas unas semanas se anunciara que CitiGroup había comprado al Banco Uno.
Aunque el BDF no ha confirmado de forma pública la noticia de la adquisición, Arana la confirmó directamente, al referir que “hemos recibido la visita de ellos en la Superintendencia, según me confirma el Superintendente, y esto es muestra de este proceso de consolidación que está ocurriendo en la región, y en el que Nicaragua está cobrando interés en el marco de la integración y del TLC con Estados Unidos”, valoró.
ASSA ya había adquirido el 20 por ciento de las acciones del BDF en julio del 2004, como parte de un plan de refuerzo ante lo que William y Alejandro Graham veían venir: la entrada a la región de los pesos pesados del sector.
Dos años y medio después, ASSA concretó la compra del resto de las acciones del Grupo Graham, con lo que se asegura el control accionario del Banco, aunque decidieron colocar en la Presidencia de la Junta Directiva del mismo a Juan Bautista Sacasa, en virtud de ser el mayor socio individual, el que asume sus funciones el primero de enero del 2007.
El Ejército Nacional por su parte, conserva intacto su 30 por ciento por medio del Instituto de Previsión Social Militar, mientras el resto de las acciones siguen en manos de otros inversionistas locales tales como Rodrigo Reyes, y Mario Cardenal.
Mientras el BDF confirma la noticia (no podrá hacerlo hasta que la Superintendencia de Bancos de Panamá no apruebe también la compra), Confidencial consultó con un banquero que calculó el monto de la operación en “entre 150 a 200 millones de dólares, considerando el valor de los activos”.
Impulso para nuevos negocios
Además del negocio bancario, el grupo Graham tiene inversiones en otra clase de inversiones: bienes raíces, y actividades comerciales, que seguramente expandirán. Sin embargo, no se espera que Graham padre e hijo declaren abiertamente el monto de la transacción ni sus planes futuros, porque ambos hombres “son bastante cautelosos y reservados en sus intenciones”, dijo un banquero que los conoce.
Al igual que lo sucedido con los otros bancos que vendieron parte de sus acciones, el BDF no cambiará de nombre. Antes bien, se espera que el involucramiento con el Holding ASSA le proveerá de recursos financieros para enfrentar diversas solicitudes de crédito de muchos proyectos productivos.
La solvencia del comprador canalero queda demostrada con la posesión de la aseguradora ASSA, que junto a su rival, denominada “La Mundial” son las dos aseguradoras más grandes de Panamá.
El holding ASSA es también dueño parcial del Banco Continental y del Banco General, que es el banco nacional más grande de Panamá; además de La Hipotecaria, Desarrollos El Dorado S.A.; y de La Metropolitana de Seguros, en Nicaragua.
La familia Motta, que es dueña de ASSA, es también dueña de la aerolínea COPA, lo que representa una ganancia adicional para el BDF y para Nicaragua, cuando desde el exterior se ve a un grupo con tanto prestigio invirtiendo esas cantidades en Nicaragua, por el respaldo que representa para el negocio y para la imagen de país.
|