EN PANTALLA

Las mejores
películas del 2006

Juan Carlos Ampié

Si podemos definir un tema para el año en cine, sería la supremacía del viejo arte de la actuación. Un puñado de extraordinarias películas nos rescataron de la ilusión generada por computadoras para devolvernos la magia de la simulación trascendental que sólo un ser de carne y hueso puede producir. Estrellas decorativas se redimen, como Penélope Cruz.

Actores de reparto se toman con fuerza innegable el protagonismo, como Phillip Seymour Hoffman. Jóvenes inconsecuentes le parten el corazón, como Heath Ledger. Este fue el año del actor —y la actriz—. Hasta una frivolidad desechable como The Devil Wears Prada traía a las sublimes Meryl Streep y Emily Blunt.

Apropiadamente, la mejor película del año incluye en su rico discurso una filosa meditación sobre la naturaleza de la pretención, y como “simular” puede transformarse en “ser”. Se trata de A History of Violence.

Irónicamente, también explota el lado oscuro del espectador y como conecta con la sangrienta catársis de la violencia gráfica. Es el mejor antídoto ante la creciente popularidad del porno-horror juvenil. Hostal, Masacre en Texas, El Horror de Amitiville y demas sub-productos solo explotan el morbo sobre los efectos de la violencia. A History of Violence nos dice porque como funciona, porque es tan poderoso, y donde duele cuando estalla. Y esa es solo la superficie de este sorpresivo clásico moderno.

 

 

1. A History of Violence: Viggo Mortensen es un manso hombre de familia en un proverbial pequeño pueblo norteamericano. Cuando dos truhanes tratan de robar su cafetería, responde con certera y sorpresiva violencia. La hazaña los convierte en una celebridad noticiosa. Poco tiempo después, siniestros mafiosos vestidos de negro aparecen, acusándolo de ser uno de ellos. El director canadiense David Cronenberg eleva el cine de género a la categoría de arte, con esta magistral exploración sobre familia e identidad, basada en arquetipos clásicos del cine de acción. Desde su virtuosa toma inicial hasta su sutil pero elocuente escena final, la película es un triunfo de economía narrativa y profundidad.

2. Volver: el español Pedro Almodóvar sigue su racha gloriosa con un melodrama cómico de engañosa simplicidad. Penélope Cruz y Lola Dueñas son dos hermanas abrumadas por las vicisitudes de la vida: hombres inútiles o ausentes, muerte, enfermedad, y trabajos manuales. Las cosas cambian cuando su madre —interpretada por Carmen Maura— regresa de la muerte para ayudarles. El director ha simplificado los elementos de su florido estilo visual a lo esencial, dejando que brille su devoción por los actores.

3. Brokeback Mountain: el idílico amor entre dos vaqueros choca contra la represión de la sociedad y la propia auto-negación. Mientras Jake Gyllenhaal abre sus emociones, aún en la farsa de un matrimonio convencional, Heath Ledger se reprime hasta el extremo de no poder manifestar sentimiento alguno. La dirección del taiwanes Ang Lee, la hermosa música de Gustavo Santaolalla y la fotografía del mexicano Rodrigo Prieto, se confabulan para crear una de las mejores historias de amor imposible de todos los tiempos.

4. Capote: no necesita conocer al escritor norteamericano en el centro de la sobria película de Bennet Miller, para apreciar la elocuente parábola que ofrece sobre la ambición artística , el precio del éxito y los efectos colaterales de un ego gigantesco. Phillip Seymour Hoffman ganó un merecido Oscar al retratar a Truman Capote mientras investiga el crimen que serviría de base a su obra cumbre, “In Cold Blood”, y se enamora del asesino Perry White. Catherine Keener brilla como su amiga-asistente-confidente, la escritora Harper Lee.

5.The Weather Man: quien hubiera pensado que Gore Verbinski, el director de de una de las peores películas del año (Piratas del Caribe 2), nos traería también una de las mejores. Nicolas Cage es un atormentado meteorólogo de televisión. Su exitosa carrera es en el fondo un chiste. Su matrimonio esta ruinas. La sombra de su padre, un gigante intelectual interpretado por Michael Caine, lo empequeñece aún mas. Su laborioso camino hacia la aceptación es un pequeño triunfo cinematográfico de agridulce humanismo.

6. Inside Man: el incendiario Spike Lee abandona su retórica inflamada para dirigir una película comercial, que se convierte sorpresivamente una satisfactorio ejercicio de suspenso. Clive Owen lidera un escuadrón de asaltantes que toman rehénes en un banco, pero se ven curiosamente poco interesados en el contenido de la bóveda. Además de las incisivas caricaturas étnicas, disfrute de Jodie Foster liberada de la tediosa maternidad heroica que ha exhibido en sus últimas películas. Aqui es una “facilitadora” de los ricos y famosos, identificada como una “magnífica perra” por una víctima de sus maquinaciones. Para ella, ese es un cumplido.

7. V for Vendetta: el romance de la revolución, y los incómodos bemoles del ejercicio de la violencia por un bien mayor, se lucen entre los coloridos fotogramas de esta vigorosa adaptación de la novela gráfica de Alan Moore. Natalie Portman es la joven víctima de un futurista estado totalitario, que se une a la rebelión de un conflictivo rebelde enmascarado. Trate de que no se le acelere el pulso en la exaltación del simbólico desenlace.

8. Walk the Line: el solo hecho de dar a conocer al mundo la música de Johnny Cash le da mérito a este bio-filme tradicional de James Mangold. Pero es su excelente trabajo con los actores lo que lo eleva a un plano superior. Joaquin Phoenix y Reese Whiterspoon se convierten en el mítico trovador y su esposa, la también cantante June Carter. Sólo compare el trabajo de los actores con sus otras películas. No hay mejor evidencia de la trascendental transformación que experimentan.

9. Brodre: Connie Nielsen, conocida por películas norteamericanas como Gladiator (Ridley Scott, 2000), regresa a su Dinamarca natal para protagonizar un lacerante drama doméstico. Su esposo, interpretado por Ulrich Thomsen, desaparece en una anónima guerra en oriente medio. Dado por muerto, enfrenta como prisionero un violento dilema pirándelico. De vuelta en su vida civilizada, su trauma de guerra agudiza sus celos al ver el vínculo naciente entre su esposa y su hermano (Nikolaj Lie Kass). La película se presentó lastimosamente en úna unica tanda, por un solo dia. Busque su edición en DVD para el mercado norteamericano, bajo el título Brothers.

10. The 40 Year Old Virgin: la lascivia y la compasión van de la mano en esta comedia sobre un cuarentón, interpretado por Steve Carrell, que encuentra una razón para perder su…añejada inocencia…cuando se enamora de una madre divorciada. Pero las relaciones de pareja van más allá de la mecánica del sexo y las ilusiones románticas. El modesto triunfo de esta película de Judd Apatow esta en reconocer en el predicamento de su protagonista, los conflictos emocionales de la madurez que van mas allá del ejercicio de la sexualidad.

11. Der Untergang: Bruno Ganz conquistó los titulares con su encarnación de Hitler, pero este fascinante relato sobre los últimos dias en su bunker encuentra su oscuro corazón en sus secuaces: la patética Eva Braun (Juliane Kholer), bailando sobre una mesa en la fiesta mas deprimente del mundo. Goebbels (Ulrich Matthes), deslizandose como un espectro en los zapatos de su jefe. Su esposa Magda (Corinna Harfouch), ejecutando a sus hijos durmientes. La película de Oliver Hirschbiegel es como un ejercicio de horror para fanáticos del History Chanel.

12. The Departed: Martin Scorsese adapta a su lenguaje gangsteril el excelente thriller policíaco Taiwanés Infernal Affairs (Andy Lau, Siu Fai Mak, 2002). No le llega al original, pero ofrece suculentos papeles para Leonardo Di Caprio y Matt Damon, como dos infiltrados en la mafia y la policía de Boston, respectivamente. Jack Nicholson, en una actuación típica de su etapa otoñal, es el histriónico eslabón débil de un reparto que incluye a Mark Whalberg, Alec Baldwin, Martin Sheen y la revelación de Vera Farmiga.