POLITICA

¿Que proponen los nuevos liderazgos?

Tensiones limítrofes:
tres contra Nicaragua

Honduras, Costa Rica y Colombia atenazan con sendos conflictos territoriales y suben la parada


Oliver Bodán

Nicaragua se enfrenta a una agresiva política exterior a tres bandas que lideran Honduras, Costa Rica y Colombia, con sendos conflictos limítrofes que podrían despojar al país de buena parte de su territorio, con la consiguiente pérdida de valiosos recursos naturales.

Según documentos de gobierno a los cuales tuvo acceso Confidencial, “durante los últimos años de la década de los 90, estos países articularon una alianza alrededor de una estrategia marítima cuya finalidad es cercenarle a Nicaragua territorios marítimos en el Caribe, Pacífico y la frontera sur”.

Honduras fue quien golpeó primero. En noviembre de 1999 firmó con Colombia el Tratado Ramírez-López, luego de una serie de conversaciones y compromisos entre ambos países en los cuales mediaron “grandes beneficios económicos” para el gobierno catracho.

En tanto, Colombia y Costa Rica, como parte de esa estrategia tripartita, retomaron el Tratado Fernández-Facio, firmado el 17 de marzo de 1977, para utilizarlo como un arma de presión contra Nicaragua, ya que por dicho convenio Costa Rica reconoce a Colombia soberanía sobre las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina; y los cayos de Quitasueño, Roncador y Serrana.

“Los presidentes Miguel Angel Rodríguez y Andrés Pastrana venían desde diciembre de 1999 poniéndose de acuerdo en la estrategia marítima a desarrollar, siendo el primer paso de esa estrategia la ratificación del Tratado de Delimitación Marítima en el Pacífico, dejando la ratificación del Fernández-Facio para otro momento, pero siembre en el marco de articular acciones con Honduras”, revelan los documentos.

En el caso de Honduras, este país “desarrolla una política exterior agresiva en el área marítima”, por lo que “estratégicamente ha mostrado interés en potencia junto a El Salvador en el desarrollo del Golfo de Fonseca ante la perspectiva de una victoria en la Corte Internacional de Justicia de La Haya”.

En 2004 Honduras agilizó negociaciones para delimitar fronteras marítimas en el Caribe con México, Guatemala, Belice, Jamaica, Gran Caimán y Cuba. Actualmente mantiene conversaciones con Guatemala
—quien tiene sus reservas—, Jamaica y Belice.

Ya delimitó con Gran Caimán y con Cuba ya tienen elaborado el tratado, aunque su firma está pendiente. Con México rubricó el convenio de delimitación el 18 de abril de 2005.

En la fase oral del juicio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Honduras espera fundamentar que siempre ha ejercido soberanía al norte del paralelo 15. Considera que la tesis de Nicaragua basada en la equidistancia no será aceptada por dicho tribunal, aunque ya ha sido aprobada en otras demandas.

En el caso de un fallo desfavorable, las autoridades catrachas buscan mediatizarlo y condicionar su cumplimiento a los intereses de otras naciones de la región con acceso a la zona en disputa, y forzar con ello a una revisión del fallo, informan los documentos.

Además, prevén impulsar un nuevo litigio fronterizo en el Golfo de Fonseca, forzando una demanda contra Nicaragua y El Salvador para obtener derechos a las aguas en el Pacífico, aprovechando las victorias legales sobre dichas naciones.

Honduras se prepara

El actual gobierno hondureño ha suprimido al agente nombrado ante la CIJ y nombrado a uno de su agrado con el fin de cargar, supuestamente, “con el peso de la victoria en el caso del paralelo 15 en el Caribe y la introducción de una nueva demanda en el Pacífico al buscar la salida hacia el mar en el Golfo de Fonseca bajo el principio de proporcionalidad”, confirmaron fuentes vinculadas al tema.

Honduras tiene 53 kilómetros de tierra firme en la costa del Golfo.

De forma paralela, confirmaron fuentes de gobierno, desde febrero de 2004, ante una resolución de la CIJ, las fuerzas armadas hondureñas se han preparado para enfrentar tres posibles escenarios: uno a favor, otro en contra, y un empate.

De esta manera, se contemplaría un plan para enfrentar militarmente a Nicaragua, por lo que unidades fronterizas con nuestro país han incrementado las labores de inteligencia operativa y estratégica. Además, el ejército de la vecina nación ha incrementado anualmente su presupuesto entre el 23 y el 30 por ciento.

Los militares hondureños han fortalecido su capacidad operacional con programas de adiestramiento especial para tropas y la participación en planes operativos conjuntos con las fuerzas de seguridad. Por esta razón, revelaron las fuentes, se ha incrementado la presencia de efectivos en la frontera con Nicaragua.

Costa Rica y el San Juan

El caso costarricense es similar. En 2005 enrumbó su estrategia introduciendo la demanda ante la CIJ sobre el tema del Río San Juan, aprovechando la continua crisis política de Nicaragua.

Según fuentes de la Cancillería, Costa Rica ha mantenido una alianza con Colombia para presionar a Nicaragua “con ratificar el tratado de límites marítimos en el Mar Caribe para forzar una negociación sobre el Río San Juan”.

Con la elección del actual presidente Oscar Arias se plantea una tendencia a la búsqueda de una negociación bilateral paralela a la demanda en la CIJ.

“Ha enviado señales de un arreglo extrajudicial con Nicaragua que permitiría dinamizar el conflicto. El juicio tiene previsto durar cuatro años, prácticamente toda la administración de Arias, por lo que se espera dedique esfuerzos para atraer a la parte nicaragüense a un acuerdo en beneficio de Costa Rica y los sectores turísticos de su país”, reveló una fuente de la Cancillería.

Sin embargo, Costa Rica también podría utilizar otras formas de presión, tales como endurecer las medidas migratorias contra los nicaragüenses y exigir el pago de la deuda económica pendiente del estado nacional con dicha nación.

Otras fuentes denunciaron una “estrategia silenciosa” para explotar recursos hídricos, madereros, marinos, petrolíferos y turísticos que Costa Rica ha desarrollado a lo largo del Río San Juan y su desembocadura en el Caribe.

Además, la compra de propiedades fronterizas, interés en participar en un canal interoceánico, y el aliento a “políticas anexionistas sobre la ribera sur del Lago Cocibolca: el caso de Jomusa en junio de 1993 en un primer intento, y en 1996, el segundo, cuando trataron de proclamar la República de Airrecu”.

“Uno de los propósitos fundamentales de dicha estrategia es la pretensión de tener acceso directo a la margen sur del Lago de Nicaragua, incorporando estos territorios en un segundo momento”, informaron las fuentes.

“Se pretende desarrollar una infraestructura vial desde el Valle Central de Costa Rica hacia poblaciones fronterizas y caminos secundarios que se puedan construir del lado de Nicaragua en el marco del Proyecto de Desarrollo Fronterizo, todo esto lo pretenden desarrollar bajo el paraguas del desarrollo turístico, avanzando en la eliminación de fronteras físicas e internacionalizando el desarrollo de las áreas fronterizas binacionales”, agregaron.

Los costarricenses aducen contar con derechos en 800 metros de costa del lago de Nicaragua, específicamente donde el lago se une al Río San Juan y desemboca el Río Frío.

“Y aunque eso no quedó establecido en la letra del Tratado Jerez-Cañas, siempre han tenido acceso a libre navegación para trasladarse a los poblados fronterizos ubicados a esta altura del lago Y de esta forma dejan entrever de forma mal intencionada que igualmente cuentan con derechos de navegación por todo el Río San Juan”, añadieron.

Una fuente gubernamental criticó que el Estado de Nicaragua no ha actuado con beligerancia en el tema. “Ha permitido de forma indirecta que Costa Rica cuente con insumos para la elaboración de una estrategia de largo plazo, en la cual estarían bien definidos objetivos expansionistas, lo cual demanda una respuesta de toda la población nicaragüense para al menos explotar bajo nuestro conveniencia los recursos naturales”, lamentó.

La ofensiva de Colombia

Colombia desarrolla una estrategia que busca defender y afianzar su jurisdicción en los espacios de soberanía marítima y terrestre para salvaguardar lo que consideran sus derechos e intereses frente a la demanda interpuesta por Nicaragua ante la CIJ.

“Su estrategia es impedir que la Corte admita jurisdicción sobre la demanda de Nicaragua. Ante esto ha consolidado alianzas con Honduras y Costa Rica para aislar a Nicaragua. El gobierno colombiano se está infiltrando en el proceso de integración centroamericano a través del Plan Puebla Panamá, y negocia tratados de libre comercio con El Salvador y Honduras”, reveló una fuente gubernamental.

Además, mantiene acuerdos binacionales con Costa Rica a fin de atenazar a Nicaragua en el campo del comercio”, agregó.

Por esta razón, según nuestro informante, el gobierno ha consolidado su presencia en la isla de San Andrés, manteniendo una campaña que coloca a Nicaragua como una amenaza para el archipiélago en relación a una supuesta “intimidación y captura de pescadores en aguas jurisdiccionales”.

Además, fortalece su dominio a través del proyecto fronterizo para el desarrollo económico y social de San Andrés e Islas de Providencia y Santa Catalina. La Cancillería colombiana, según la fuente, realiza esfuerzos para que la CIJ favorezca a su país en las excepciones presentadas, en el sentido de que no tiene competencia para ventilar la demanda de Nicaragua.

Desde hace más de un mes, Confidencial intentó entrevistar al Canciller Norman Caldera sobre el tema, pero nunca atendió a nuestras solicitudes realizadas a través de relaciones públicas de dicha institución.