POLITICA

Sólo un 16.4% se considera anti-sandinista
Electorado apunta
a despolarización

Principal división del país tiene como referencia al pacto, no al conflicto sandinismo vs. antisandinismo

 

Lourdes Arróliga

   

La caracterización tradicional de Nicaragua como un país políticamente dividido entre el sandinismo y anti sandinismo, podría ceder en las próximas elecciones del 2006, según la última encuesta de opinión realizada por CINCO y Borge & Asociados (de noviembre pasado) en la cual sólo un 16.4% de la población se identificó como anti sandinista, la mayoría --un 51.5%-- ninguna de las dos cosas, y un 29.3% sandinista.
Según analistas políticos consultados por Confidencial, conduce a pensar que el votante romperá con la polarización en las próximas elecciones y castigará a los actores del pacto: el FSLN y el PLC.

Los encuestados consideran que la división más fuerte no reside en la contradicción antisandinismo-sandinismo sino entre los que están a favor de Alemán y Ortega y en contra del pacto (23.5%). En segundo orden, identifican las divisiones entre izquierda contra derecha (20.1%), ricos y pobres (16.3%). En cambio, antisandinismo contra sandinismo (11.6%), y en menor grado mencionan corruptos contra honestos (10.7%), autoritarios contra demócratas (4.7%).

“Anti orteguismo es mayor”

Inicialmente considerado el candidato del “antisandinismo”, Eduardo Montealegre matiza sus comentarios sobre los resultados de la encuesta. considera que la “pregunta correcta” debió haber sido: orteguismo versus antiorteguismo, en la cual los resultados hubiesen sido distintos.

“Después de 15 años de que Daniel Ortega perdió las elecciones, y en esta etapa del juego, la gente está enfocándose en otros temas; ¿quién hace las mejores propuestas?”.

“Lo que claramente dice es que la gente no vota por partidos, sino a favor o en contra de individuos”.

El candidato está de acuerdo en que la nueva división es a favor y en contra del pacto, en la cual Ortega y Alemán representan el caudillismo que se quiere dejar atrás.

“Lo que quiere la gente es decir quiero ver hacia delante, y estos dos que representan al pasado, lo peor de lo político, los que se reparten el poder entre sí mismos y se olvidan de la población, eso es lo que la gente está en contra. La gente no quiere más pacto ni más entregas”, concluyó.

El factor Lewit es

El doctor Alejandro Serrano Caldera, observa que al segmento de anti sandinistas (16.4%) también debe sumarse un tercio de ese 29.3% que se identificó como sandinista, es decir el 10% de votos que logra acarrear Herty Lewites dentro del FSLN.

“Mi lectura de este dato es que en ese 29.3% de sandinistas está incluido un tercio también de Lewites, porque la misma encuesta dice que le quita un tercio del bloque de votantes a Daniel Ortega, con lo cual tenés un 26.4% de anti orteguismo”.

¿Quién se beneficia del anti sandinismo en el 2006? Serrano lo evalúa según los escenarios electorales que se presenten.

Al FSLN le brinda mayores proyecciones electorales si Lewites resultase inhibido, y su tercio de anti sandinistas decida consolidar el bloque del orteguismo.

“Si Lewites no participa y el escenario es Montealegre, un candidato del PLC que saca un 10% y Daniel Ortega, esta situación favorece a Ortega. En cambio, en otro escenario si van cuatro candidatos (Montealegre, Lewites, el candidato del PLC y Ortega) probablemente se vaya a una segunda vuelta y es posible que Ortega no gane ni quede entre los dos primeros candidatos”.

División pacto anti pacto cuestionada

Serrano considera que la división pacto anti pacto, que antes estaba claramente definido por el FSLN y el PLC, entró en contradicción a partir del acuerdo de 10 de octubre entre el presidente Enrique Bolaños y Daniel Ortega, que dio como resultado la aprobación de una Ley Marco para suspender las reformas constitucionales.

“Eso debilita el discurso que ha mantenido sociedad civil frente al pacto porque los adversarios de Bolaños han dicho ¿a qué pacto se están refiriendo si aquí hay otro pacto?”.

De cara a un proceso electoral, los pactistas se ubican cada quien por su lado en busca de la Presidencia de la República --“aunque después puedan unirse como bancadas parlamentarias para continuar el pacto”--, ante dos contendientes identificados como anti pacto (Montealegre y Lewites), por lo cual “es de suponerse que un buen porcentaje del electorado se iría al lado de estos dos candidatos”.

Elección dependerá de candidatos

A diferencia de los comicios pasados (1990, 1996, 2001) donde predominó el factor sandinismo vs. anti sandinismo, el doctor Carlos Tünnermann del Movimiento Por Nicaragua considera que las elecciones de noviembre próximo estarán marcadas por la actuación de los candidatos.

En el 2006 habrá un contingente de jóvenes (que no tienen el recuerdo de la Revolución ni de un gobierno sandinista) que alcanzaron la edad para ejercer el derecho al voto con una nueva visión política.

“Más bien lo que va a decidir las elecciones es la actuación que han tenido los candidatos que se presenten en los años más recientes. Lo que se le va a cobrar al FSLN ya no es el anti sandinismo propiamente dicho sino su actuación en cuanto fue capaz de un pacto con Arnoldo Alemán, quien es considerado como el gobernante más corrupto en la historia de Nicaragua. Un pacto que partidizó las instituciones del país como nunca antes”, comentó Tünnermann.

En consecuencia tendrá más peso los costos del pacto que el anti sandinismo: “Pesa más la posición anti caudillo” presente en el PLC y FSLN.

Montealegre y Lewites los beneficiados

Tünnermann mencionó que Eduardo Montealegre y Herty Lewites, candidatos emergentes del liberalismo y sandinismo respectivamente, deberán aprovechar esta percepción anti pacto de la población en beneficio electoral para ambos.

En el caso de Lewites, la gente no se fija si proviene del sandinismo sino en los frutos de su administración como alcalde de Managua, donde salió “con muy buena puntuación”.

Para Montealegre, “la idea de ser el abanderado del antisandinismo no tendría el mismo resultado que tuvo cuando Alemán ganó las elecciones o cuando retoma la idea Enrique Bolaños”.

“Él tiene que ser más “soy yo y cómo la población puede valorarme y lo que ofrezco”, puntualizó Tünnermann.

Movimiento anti pacto crecerá más

Según Tünnermann la visión en contra del pacto crecerá más en las próximas elecciones nacionales donde se definirá la opción por el pasado (que representan los dos caudillos Ortega y Alemán) y el futuro con los liderazgos emergentes.

“Sobre todo la gente verá la elección de diputados, porque se están dando cuenta que el poder se está ejerciendo a través de la Asamblea Nacional que elige a los miembros de la Corte Suprema de Justicia, el Consejo Supremo Electoral y la Contraloría”.

Esta vez, el voto no será en contra de Ortega sino contra lo que éste y Alemán dentro del PLC representan.

“Por eso los caudillos van a tratar de liquidar las dos opciones políticas y la gente tiene derecho a defender sus opciones electorales”, señaló Tünnermann.