ECONOMIA

Caso uno: Las guerras del pan

Dumping de doble vía

El rubro panadero se queja de estar sufriendo las prácticas desleales de las subsidiarias centroamericanas de la mexicana Bimbo, que supuestamente vende en Nicaragua por un dólar, la barra de pan que en otros mercados de la región comercializa en un dólar cincuenta.

Pero es hasta ahora que los panaderos se quejan del dumping, aunque saben que no es la primera vez que ocurre en su sector. La diferencia es que antes los benefició y ahora les perjudica.

Ermis Morales, Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de la Industria Panificadora, recuerda que a principios de siglo, las tres principales empresas distribuidoras de harina se pusieron de acuerdo para subir el precio de ese insumo, que se elevó en un 20%, al pasar de 200 a 240 córdobas el quintal.
Por eso, cuando supieron que había representantes de una harinera tica preguntando por ellos, los panaderos se citaron con el empresario costarricense, quien les ofreció harina a 188 córdobas el quintal.

No es necesario ser adivino para saber que los panaderos comenzaron a comprar el producto tico, dejando con un palmo de narices a la industria local, ni para imaginar que estos no tuvieron más alternativa que bajar el precio, dejándolo donde estaba: en los doscientos córdobas.

La situación fue un respiro de tres años para los panificadores, no sólo por que gozaron de mejores precios, sino también porque “obtuvimos un mejor trato de los molineros”, hasta que “se hablaron los cuatro (los tres nicas y el tico), después que comenzaron a invadirle el mercado costarricense con harina barata”, recuerda Morales.

Amílcar Ybarra, que conoce la historia, confiesa que todo es verdad.
“Lo que pasa es que como ellos nos hicieron dumping aquí, nosotros tuvimos que ir a hacerle dumping allá”, relata, en lo que sería una extraña repetición de la maniobra con la que Roma acabó con el asedio de Aníbal el cartaginés, al que no pudo vencer en su propio territorio.

Y si la historia mediterránea acabó con la derrota total de Cartago, el rifi rafa entre harineros ticos y nicas, terminó con una suerte de ‘paz armada’, en la que “ellos me apuntan con una pistola a la cabeza, mientras nosotros hacemos lo mismo, de modo que nadie puede hacer nada”, dijo Ybarra.

Un nuevo “villano”

Cuatro años después, los panaderos sienten que tienen en Bimbo a un nuevo competidor que usa prácticas desleales para sacarlos del mercado.
Morales dijo que tiene pruebas para demostrar que la mexicana comete dumping al vender en Nicaragua una barra de pan de molde de 700 gramos por un dólar, mientras el mismo producto se compra por cincuenta centavos más en supermercados similares de Costa Rica, Honduras y El Salvador.
Luis Reyes. Gerente de Ventas de Bimbo para Nicaragua, rechazó esos datos, y dijo que el pan de 700 gramos cuesta aquí 1.17 dólares, y $1.20 en Honduras

El líder gremial asegura que “Bimbo acostumbra comprar a los panaderos que ya están en el mercado, obligándolos a firmar un contrato en el que se comprometen a no volver a hacer pan durante diez años”, dijo.

De ser cierto, ese tipo de prácticas será penada por la Ley de Competencia que está en discusión en este momento, aunque Reyes asegura que “no ha habido ninguna compra de panaderías en Nicaragua, y no sé qué pasa en otros mercados”.

Otro de los señalamientos de Morales es que esa industria panificadora “vende tres barras de pan por diez córdobas cuando al producto le queda sólo uno o dos días de vigencia”, lo que perjudica a las otras compañías que han medido mejor su capacidad de producción y de ventas. Reyes admitió que sí venden barato el pan que está a punto de vencerse, “pero sólo en los mercados”.

Por otra parte, el empresario recordó que “para que haya una acusación debe haber pruebas”, y rechazó que el factor precio sea suficiente para demostrar una acusación de ese tipo.

“No es sólo el precio, porque Costa Rica tiene otro tipo de economía. ¿Gana igual que aquí un maestro hondureño o uno costarricense? Nosotros no tenemos plantas en Nicaragua, así que no tenemos que pagar a trabajadores de planta”, recordó.

Añadió que “Costa Rica y Guatemala me venden a precios de exportación, y por eso puedo vender a precios bajos”.

A pesar de todo, será difícil que los panaderos puedan demostrar las “culpas” que achacan a Bimbo, porque deberá probar, no sólo que se trata del mismo producto, en la misma cantidad, fecha y presentación. Además deberá sopesarse si la diferencia de precio está dada por mayores o menores volúmenes de compra, promociones, etc.