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Agenda sólo incluye temas macroeconómicos urgente
FMI sienta a poderes a negociar
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Paquete de leyes podría estar listo antes de agosto |
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Iván Olivares
El Fondo Monetario logró hacer lo que no pudieron ni los políticos locales ni la OEA: sentar a representantes de los poderes Ejecutivo y Legislativo a la misma mesa, para discutir cosas importantes para el país, como el paquete de leyes estructurales que hace falta aprobar para regresar a los brazos del FMI.
Aunque el tema de la vigencia del acuerdo ha estado en el tapete durante meses, la posibilidad de renovarlo se fue haciendo cada vez más lejana, en la medida que pasaba el tiempo sin que la Asamblea Nacional aceptara o rechazara el veto del Presidente Bolaños a la ley que reformaba a la Ley de Equidad Fiscal.
Cuando el Primer Mandatario finalmente decidió retirar su veto para destrabar el curso de aprobación de las leyes ya era bastante tarde, y casi se habían consumido los plazos del país para alcanzar el ferrocarril del Fondo.
De hecho, los tiempos se consumieron mientras de uno y otro lado de la Dupla Sur, los miembros de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional acusaban a Mario Arana, Ministro de Hacienda, de retrasar el envío de los anteproyectos de ley, a la vez que éste rechazaba esos señalamientos.
Cuando parecía que no había nada que hacer, los dos Marios (Alonso, del BCN y Arana, del MHCP), viajaron a Washington para pedir a las autoridades del Fondo que otorgaran un plazo extra a Nicaragua… y lo lograron: el país tiene una nueva oportunidad para presentarse al examen, y las vísperas sugieren que esta vez la aprovechará.
Todavía es posible
El ministro Arana está convencido que será así, en parte porque confía en que legisladores y técnicos del gobierno podrán volver a trabajar en conjunto. “Veníamos haciéndolo de forma sistemática, aún en medio de dificultades y contradicciones, hasta que en marzo aprobaron las reformas a Ley de Equidad Fiscal”, y todo se alborotó a causa del fallo de la Corte Centroamericana de Justicia, recordó.
Arana cree que todo volverá a la senda de la ‘normalidad’, al menos en lo que se refiere al paquete FMI.
“Ahora lo que están diciéndome es que vamos a comenzar a trabajar en los temas económicos independientemente del proceso y el conflicto político. Nosotros estamos listos para eso y parece que nuestra contraparte también, y lo que hay que hacer es ponerse a trabajar para sacar adelante la tarea”, detalló.
Incluso Humberto Arbulú, Representante del FMI en Nicaragua, se siente confiado en que el país ha comprendido que debe apresurarse para tomar el tren -que sigue ‘detenido’ en la estación- esperando a que nuestra clase política se ponga de acuerdo.
“Los diputados han manifestado su disposición totalmente favorable para acelerar el trabajo que sea necesario realizar para que el gobierno pueda avanzar con el programa… o a hacer el esfuerzo por cumplir con el proceso, que parece que se puede hacer dentro de los límites de tiempo que tiene el mismo FMI”, detalló.
Al analizar las respuestas de los legisladores, resulta evidente que la razón para creer que en esta ocasión será distinto y que los diputados podrán dejar atrás de momento las diferencias hasta ahora irreconciliables que les han separado del Poder Ejecutivo, es el hecho que los partidos políticos no quieren pagar el alto costo político de ser el culpable que el país se quede sin acuerdo, y menos en un año preelectoral.
“El qué dirán”
“Los sandinistas no estamos locos y no queremos que el próximo año, cuando estemos en campaña electoral, venga cualquiera a echarnos la culpa porque el país esté en la bancarrota si en este momento no hacemos nuestra parte para aprobar ese paquete de leyes”, dijo el diputado Wálmaro Gutiérrez.
Wilfredo Navarro, por su parte, también garantizó el compromiso de su partido para resolver la situación actual, considerando el panorama que se cierne sobre el país si no hay programa: “Un crecimiento inferior al 3 por ciento, inflación encima del 10, presión sobre las reservas internacionales y crecimiento del déficit”.
El legislador explicó que “no hay interés ni del Frente Sandinista ni del PLC en boicotear el programa porque sería un suicidio político de cara al 2007, porque una de estas dos fuerzas políticas vamos a estar gobernando el país, por lo que es inconcebible pensar que los liberales vamos a boicotear el programa económico”.
Considerando esas declaraciones, parece que somos muy afortunados al estar en un año preelectoral, ¿no?
De todos modos, no bastará con las buenas intenciones y los temores de quedar ante la opinión pública como los malos de la historia. Hará falta también apresurarse para cumplir no sólo con los tiempos del Fondo, sino también con los de la Asamblea Nacional, que debe seguir un proceso bien definido para que una propuesta se convierta en ley.
En octubre… podría ser
Mario Alonso, Presidente del Banco Central de Nicaragua, puso en perspectiva la situación actual al recordar que, aunque el Fondo Monetario Internacional dio una nueva oportunidad al país, lo hizo dejando varias cosas en claro.
La primera es que estaban dispuestos a mostrar flexibilidad para con Nicaragua, en parte porque el país sigue cumpliendo los requisitos macroeconómicos que impone ese organismo financiero, pero también porque al acceder al perdón adicional de deuda aprobado por el G-8 y a los recursos disponibles en la Cuenta del Milenio, hay que cumplir condicionalidades que están en función de tener un programa con el Fondo.
La segunda, es que “el tiempo es limitadísimo” y que depende de los nicaragüenses tomar las decisiones que sean necesarias a la mayor brevedad posible y presentar una propuesta que el Fondo estará presto a estudiar de inmediato y aún venir a Managua para revisar todo in situ.
Arana asegura que si todos los actores juegan como es debido, y se aprueban las leyes que el Fondo requiere para que el país siga siendo elegible, “en agosto podría venir una misión a Nicaragua, si nos ponemos de acuerdo sobre el marco de referencia mínimo”.
El siguiente paso sería que una representación del país (en la que podrían incluirse diputados de diferentes bancadas) se reuniera con el Fondo en septiembre para presentarles lo acordado, esperando nos aprueben ir a directorio en octubre, una vez que hayamos llenado todos los documentos.
De lograr ese objetivo, a la administración actual sólo le quedaría “solicitar una extensión del programa para que concluya hasta finales del 2006, para entregar una economía sana al nuevo gobierno, buscando mostrar crecimientos continuados arriba del 5 por ciento anual”, vaticinó. |