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Barajan nueva Comandancia
El relevo del mando militar
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Generales Julio César Avilés y Ramón Calderón Vindell: ex guerrilleros con alta formación militar, figuras clave del General Hallesleven |
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Oliver Bodán
El martes 15 de julio de 1980, en plena efervescencia revolucionaria, dos jóvenes uniformados acudieron a la primera promoción de ascenso en grados del Ejército Popular Sandinista (EPS). Julio César Avilés Castillo fue ascendido a teniente primero y Ramón Humberto Calderón Vindell se convirtió en teniente.
Ambos son ahora generales de brigada y, hasta esta semana, fuertes candidatos a formar parte del Alto Mando del Ejército de Nicaragua, una vez que asuma como Comandante en Jefe el general Omar Hallesleven, este 21 de febrero.
Un perfil elaborado por Confidencial identifica a Avilés y Calderón como guerrilleros de finales de los 70 con categoría de mandos intermedios y “hombres de tropas” en la guerra de los 80. También han cosechado una sólida carrera militar, incluyendo importantes cursos en el exterior.
Según el Código de Organización, Jurisdicción y Previsión Social Militar, el Alto Mando castrense le corresponde a la Comandancia General, compuesta por el Comandante en Jefe del Ejército, el Jefe del Estado Mayor General y el Inspector General.
Al próximo jefe de las fuerzas armadas, general Hallesleven, se le conoce como una persona prudente. “Lo conocí como uno de los guerrilleros revolucionarios mejores que había, de la última generación de los nuestros, en cuanto a edad y autoridad moral”, recuerda el general retirado Joaquín Cuadra. “Súper centrado, recto, de palabra, no es chapucero ni hablantín. Es el último Comandante Guerrillero con ese grado honorífico de la revolución”, agrega.
Pero poco se sabe de sus próximos subalternos en el Alto Mando. En esta jerarquía, el eventual nuevo jefe del Estado Mayor General sería Avilés Castillo, actual jefe de Inteligencia y Contrainteligencia Militar.
Según el Código, el Estado Mayor es el órgano técnico, operativo, administrativo y de servicio, colaborador inmediato en el que se apoya el Alto Mando para la planificación, dirección y control de la organización, su adiestramiento, y aseguramiento técnico-material, operacional y desarrollo que requiere el Ejército.
¿Quién estará a cargo de esta responsabilidad? “Como muchos jóvenes en los años 70, consideramos conveniente integrarnos a un proceso de lucha que demandaba Nicaragua. Las circunstancias históricas de ese momento eran muy complejas, no había otra opción que tomar las armas y hacer cambios por esa vía”, recuerda Avilés Castillo.
Avilés se inició en la lucha guerrillera en el norte del país. Durante los ochenta comenzó su carrera militar en León y luego pasó al Estado Mayor de Estelí, en el Primer Comando Militar. También estuvo en el Cuarto y Sexto Comando Militar, y en la Tercera Región Militar.
Además, fue segundo jefe de Logística y permaneció como responsable de la unidad de Tanque y Transporte. Recibió un curso en la Escuela de Cadetes Antonio Maceo, en Cuba. “Donde la institución ha considerado que debemos estar, ahí hemos estado. En todo caso, esta es una institución que trabaja de manera coordinada bajo un mando único, que en definitiva tiene una acción clara ante la sociedad y resto de instituciones”, asegura.
En las filas militares, Avilés goza de un gran respeto “como tropista”. Ex compañeros de armas lo recuerdan con cariño: “Es uno de los jóvenes oficiales que ha estado en diferentes cargos, muy calificado. Es más de tropas, fue jefe de varios Batallones de Lucha Irregular (BLI). Un jefe militar muy importante que se destacó durante la guerra”, afirma el general retirado Cuadra.
El Inspector General
El General de Brigada Calderón Vindell, actual jefe de Operaciones y Planes, sería quien sustituiría a Manuel Salvatierra en la Inspectoría General, órgano de la Comandancia General designado para la supervisión, evaluación y control del cumplimiento de los Planes de Actividades Principales, Reglamentos, Manuales, Ordenanzas y demás documentos rectores del Ejército.
En este puesto también se ha mencionado al general de Brigada Miguel Guzmán Bolaños, pero se impondría Calderón, dado que el cargo requiere un hombre que conozca de cerca el funcionamiento del Ejército y Guzmán “es más de escritorio”.
A Calderón también se le identifica como un “hombre de tropas”. Fue Director de Logística por cuatro años. El año pasado coordinó el primer ejercicio de gabinete contra terrorismo, crimen organizado y actividades conexas, en una Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC), realizada en Managua en mayo de 2004.
“Tuve participación en la lucha contra la dictadura de Somoza. Soy de San Juan de Limay, Estelí. Anduve en el Frente Norte, con Francisco Rivera (El Zorro), Julio Ramos Argüello y otros compañeros”, cuenta.
Una vez incorporado en el Ejército, fue Jefe de Estado Mayor en Puerto Cabezas. Y en la Quinta Región ocupó tal cargo de 1984 a 1988. Realizó estudios de Mando Táctico de Infantería; y de 1988 a 1990 llevó un curso de Diplomado de Estado Mayor, en Cuba. A su regreso fue asignado a Diriamba.
“También fui jefe de Operaciones en la Sexta Región, que comandó el difunto Hilario Sánchez. Esa unidad se trasladó posteriormente a la zona de carretera a Masaya que se conoce Piedra Quemada. Desde que regresé al país trabajé con el general Carrión, jefe de Operaciones y sub jefe de Estado Mayor”, señala.
El general retirado Cuadra también exalta sus méritos en el campo de batalla durante la guerra de los 80: “Toda su vida ha pasado en tropas, es sumamente preparado, meticuloso, trabajador, dedicado, y abnegado”.
Otras fuentes identifican a Calderón Vindell como el militar que tuvo un papel activo en la venta de helicópteros a Perú, realizada en la década de los 90.
¿Guzmán alcanzará en Alto Mando?
De acuerdo a una fuente militar, sobre Guzmán Bolaños, actual jefe de Logística, “todavía no hay nada definido”.
El propio general destaca la naturaleza de estos nombramientos. “La institución siempre ha estado en función de equipo y no de personas. Nos hemos propuesto metas y en todos estos cambios que ha habido, ha habido una continuidad. La misma sociedad siempre ha pedido que se mantenga en esa línea”, afirma Guzmán.
Guzmán se incorporó a la guerrilla en la Tendencia Proletaria del FSLN. Fue capturado prisionero en operativos guerrilleros urbanos en dos ocasiones por la Guardia Nacional. También combatió en el Frente Oriental, al mando de Luis Carrión.
Ha sido uno de los militares con mayor estabilidad en las filas castrenses. Se desempeñó como jefe de Armamento durante toda la década de los 80. Luego estuvo ocho años en la Dirección de Finanzas.
“Siempre ha sido un hombre con un enorme respeto dentro del Ejército, porque ha estado a cargo de aspectos logísticos y financieros, con transparencia, eficiencia y honestidad”, expresa el general retirado Cuadra.
Los últimos guerrilleros
A estos hombres les corresponderá dirigir el Alto Mando del Ejército, una vez entregue el mando el general Javier Carrión. Con él se van los generales Glauco Robelo, jefe de Información para la Defensa, y César Delgadillo, segundo jefe del Estado Mayor. Además, en los próximos meses pasarán a retiro el Inspector del Ejército Manuel Salvatierra, y Ródrigo González, jefe de Doctrina.
—¿Cuándo tendremos un jefe del Ejército proveniente de academia militar?
—De los grados de teniente coronel a general, talvez unos 350-400, la mayoría comenzamos con la guerrilla. Todos tenemos 25 años de antigüedad, y actualmente, hasta este año, ascendieron los primeros capitanes que salieron de la Academia. Entonces, hay un proceso de la carrera militar que tiene que hacer sus ajustes, responde Guzmán.
“Actualmente el Código establece que vamos a estar 25-30 años, sin embargo, por el relevo histórico, para que esa brecha logre cubrirse, habrá que ver de qué forma algunas personas puedan estar más de 30 años dentro de la institución”, explica.
La nueva Comandancia
Carrión recuerda que es potestad del nuevo jefe del Ejército nombrar a sus subordinados. “Eso permite el movimiento de los generales nuevos hacia los mandos superiores, de tal forma que en el 2010, cuando termine el general Hallesleven, serán estos generales los que asuman la jefatura militar”.
Sobre los nuevos miembros del Alto Mando, afirma: “Son fundadores del Ejército, sin una connotación tan histórica como nosotros, pero altamente profesionales, capacitados en escuelas en el exterior, que han sido el sostén y pilar fundamental, asegurando todas las misiones institucionales”.
Luis Humberto Guzmán, analista en temas militares y de seguridad, también caracteriza a la nueva Comandancia: “Vienen de un grupo de personas más con vocación política que de militares, son guerrilleros convertidos en oficiales. Después vienen otro grupo de personas que participaron en la guerra de los 80, pero con más vocación militar y menos política. Ahí vamos a asistir a un momento de transformación importante en el seno del Ejército”.
Por su parte, el general retirado Cuadra, califica a la nueva Comandancia como “bien cohesionada”, con lo “último de nosotros y lo mejor de los nuevos”.
“Han acumulado gran experiencia y empuje profesional de primera categoría, con la tranquilidad que dan los años. Es una Comandancia que combina la experiencia y madurez con el profesionalismo, capaz de manejar cualquier crisis que se presente en el país en el panorama político, en el marco de las elecciones del 2006”, resalta.
El primer reto que enfrentará el nuevo jefe, el general Hallesleven, y su cadena de mando, será lidiar con la crisis de los misiles tierra aire que está planteada con Estados Unidos. Según el calendario presentado por el gobierno de Nicaragua al de Estados Unidos, este año deberían destruirse unos seiscientos misiles. Sin embargo, con el candado que ha puesto la Asamblea Nacional con la ley de control de armas, se espera una nueva crisis política en los próximos meses. El Departamento de Estado está preparado para ejercer la presión máxima sobre el gobierno y la Asamblea Nacional para proceder con el calendario de destrucción. Y a su vez, Bolaños está listo para trasladar lwa presión sobre el ejército en contra de la Asamblea Nacional. Esta será la primera prueba de fuego para la nueva comandancia presidida por el general Hallesleven. |