POLITICA

Insiste en la lucha desde adentro
Montealegre: "democratizar" PLC

Alemán le ofreció “arreglo” si llegaba
a la Modelo, y Montealegre respondió
“no gracias”
Convención del 11 de julio sólo
escuchará una voz: mensaje pregrabado de Alemán

Lourdes Arróliga

Eduardo Montealegre  

Destituido como convencional del PLC, y con la maquinaria del Consejo Ejecutivo Nacional (CEN) en su contra, Eduardo Montealegre, actual Secretario de la Presidencia, enfrenta el mayor dilema político del momento: abrirse espacio dentro del partido para una candidatura presidencial en el 2006, manteniendo su cargo en el Ejecutivo.

El interés por reclutarlo como miembro de APRE, permanece latente, bajo la premisa de que puesto en una tercera vía, forjaría una segunda vuelta en las elecciones nacionales para enfrentar al candidato “arnoldista” y del Frente Sandinista.

La reunificación de las “fuerzas democráticas” –como se auto nominan las corrientes liberales--, es interés de la Embajada de Estados Unidos, un tema que fue abordado durante un encuentro con senadores norteamericanos y diputados liberales, la semana pasada.

Como parte del Ejecutivo, Montealegre se reunió con los senadores por aparte. Pero el considera que el PLC “es el partido más fuerte de Nicaragua” para ganar las elecciones.

Bajo la orden de Alemán lo acusaron de indisciplina por no cumplir con la disposición de opositor al gobierno, al quedarse como ministro de Hacienda, primero y después Secretario de la Presidencia, lo que le costó su cargo como convencional –por decisión de la Comisión Electoral Nacional--, pese a que días antes había sido reelecto en una votación distrital.

Alemán: “vení y nos arreglamos”

Fuentes cercanas al funcionario, dijeron que Montealegre permanecerá en el gobierno y no “accederá a chantajes”. “Obviamente tiene que renunciar, pero cuando sea el momento”.

A la vez rechazaron los “consejos” provenientes de algunas voces del partido, que le recomiendan dejar su cargo para iniciar la batalla política dentro del partido.

“¿Cómo va a confiar en alguien como René Herrera, Noel Ramírez, Wilfredo Navarro, que le digan que renuncie por el bien del partido? Tampoco va a renunciar por presión”.

Alemán también le envió una razón con un emisario después de su destitución como convencional:

—“Yo te estimo mucho, vení visitame (en la Modelo) y nos arreglamos”, fue el mensaje.

—“No, gracias”, contestó Montealegre.

Sin voz en la Convención

El 11 de julio próximo, el único mensaje que escucharán los convencionales en el Polideportivo La Salle, será la voz del ex presidente Alemán, a través de una grabación. Fuera de eso, la agenda se centrará en la confirmación de las fórmulas a alcaldes de las elecciones municipales del mes de noviembre.
Montealegre no asistirá al acto, --pues no es convencional--, pero tampoco en su carácter de militante.

Wilfredo Navarro, primer vicepresidente del partido, negó la posibilidad que se analice su caso durante la Convención. Él introdujo un recurso de revisión ante la Comisión Nacional Electoral, que aún no se ha pronunciado.

“El hecho de que esté en el gobierno es como una rémora en cuanto a la posibilidad de acceder a otro cargo, pero él sigue siendo miembro del partido. Es más, puede ser candidato a la Presidencia, si la preocupación de muchos es que con esto se le está cerrando las puertas. No es cierto, porque el señor (Enrique) Bolaños no era convencional ni miembro de las estructuras del partido y lo escogimos como candidato a la Presidencia”, dijo Navarro.

Partido no servirá de escalera

Luis Benavides Romero, segundo vicepresidente PLC, tiene una convicción más clara del juego político, pues el partido “no puede seguir siendo escalera para catapultar a la Presidencia a personas que una vez llegados al gobierno comienzan a despedir liberales de los puestos públicos, a hacerle guerra al PLC como ocurrió con el señor Bolaños”.

“Desafortunadamente para el señor Montealegre las bases lo perciben como un sucesor de Bolaños. Ganamos la Presidencia ¿para qué?, para que encarcelaran a nuestro líder y persiguieran a toda la dirigencia del partido y oxigenaran al FSLN. Ese es el gran problema de Montealegre y no queremos correr una nueva aventura”.

Benavides considera que ya pasó su tiempo de renunciar, y que si lo hace en el futuro se vería como un acto “oportunista”. También mencionó que existen otros presidenciables dentro de las estructuras como Navarro, el doctor Francisco Aguirre Sacasa, ex canciller de la República y el Vicepresidente José Rizo Castellón.

Desobedeció al partido

René Herrera, ex secretario nacional del PLC, es uno de los más “desilusionados” con la actitud de Montealegre. En más de una ocasión le recomendó renunciar al gobierno y pelear espacios dentro del partido.

“No creo que se debería practicar la exclusión, pero también es una falta de respeto no hacer lo que el partido dice solo por capricho”, consideró Herrera.

Durante la Convención Liberal del año pasado, Herrera, quien todavía ejercía el poder, propició un espacio al funcionario para que se dirigiera a los convencionales y les explicara los motivos para permanecer en el gobierno.

La condonación de la deuda externa, una de las tareas encomendadas por el Ejecutivo, eran una buena razón para permanecer dentro. Pero cuando se alcanzó la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC) —por sus siglas en inglés—, Montealegre permaneció incólume a las críticas de sus correligionarios.

Desterrado de la esfera de poder liberal, Herrera critica esta actitud.
“Cargué con culpas que no eran mías cuando dijeron que tenía una actitud defensiva con Eduardo, fue por la que salí. He dicho que no es bueno excluir, pero también hay que imponer una disciplina y Eduardo siempre ha creído que está por encima de todos los poderes de este mundo y el partido le dio una respuesta. Me sorprende que Arnoldo no lo haya hecho antes, Eduardo ha tenido dos o tres oportunidades de decidir, y él sabe que para jugar se necesita al partido. No tenía mucho sentido insistir en mantenerse en las dos posiciones”.

Herrera tiene la concepción que Montealegre sólo busca un “pretexto” para optar por otra fuerza política como APRE.

Por otra parte tildó de “pretencioso” pensar que no necesita apoyo interno, porque “cree que lo va a poner la Embajada, la asociación de banqueros. No hizo un equipo que le hiciera cancha al PLC, su interés es jugar en la otra banda (partido)”.