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Peñas Blancas en Unión Aduanera
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CA-4
complementa integración, ticos siguen “observando” |
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Iván
Olivares
La
inauguración este jueves de Peñas
Blancas como aduana periférica del CA-4, significó la
culminación de una parte importante del proceso
de Unión Aduanera, que ahora deberá trabajar
en al menos dos direcciones importantes: mejorar
lo que ya se tiene, a la vez que se busca cómo
integrar a Costa Rica, el “hermano rebelde”.
La
apertura de ese puesto fronterizo complementó un
esfuerzo que comenzó hace 40 años y
arrancó en serio hace once, cuando los presidentes
centroamericanos acordaron en Managua que se permitiera
la libre circulación de ciudadanos de cuatro
estados: Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua.
Desde
entonces, el proceso ha ido in crescendo, hasta
el punto que en este momento opera un sistema de
aduanas periféricas (los
puertos marítimos
de cada país, así como las fronteras
terrestres de Guatemala con México y de Nicaragua
con Costa Rica, nación que insiste en mantenerse
al margen, aunque su posición oficial es que
están “analizando” el proceso.
En
efecto, “el Gobierno
de Costa Rica manifestó...
su interés de apoyar un nivel creciente de
integración económica en Centroamérica,
para lo cual anunció que se sumará a
los esfuerzos del resto de países de la región
para conformar una unión aduanera”,
dice un documento electrónico del Ministerio
de Comercio Exterior tico.
El
documento añade que “para
ello asumió el
compromiso de analizar cada uno de los procesos que
los países del resto de Centroamérica
han venido impulsando, con el propósito de
definir a cuáles de ellos Costa Rica se puede
integrar de inmediato, y en los que no sea así,
empezar a trabajar para crear las condiciones que
permitan hacerlo en el menor plazo posible”.
Fronteras seguirán
cayendo
Pese a ser parte de un
esfuerzo concertado, no todos marchan al mismo
ritmo: mientras ciudadanos y vehículos
guatemaltecos y salvadoreños pueden transitar
libremente de un país al otro, nicas y catrachos
decidieron establecer un solo documento para que
los autos y los camiones vacíos puedan circular
por Honduras y Nicaragua.
Con todo, la situación no es tan buena como
podría ser, ni tan mala como solía
ser, porque aún es necesario llenar un formulario
para viajar por el otro país por 90 días,
pero éste es válido en ambas naciones,
por lo que ya no hay que sacar un permiso a cada
lado de la frontera. Basta con obtenerlo en un lado
y el otro se limitará a sellarlo para que
también sea válido al otro lado de
la línea.
Nicaragua aún debe pulir su sistema, por
cuanto todavía es obligatorio obtener un permiso
policial para que el vehículo salga del país,
lo que seguirá siendo así por el resto
del año. Las autoridades prevén eliminarlo
el 31 de diciembre próximo. A partir de entonces,
bastará con la circulación del vehículo
para que pueda viajar por el CA-4.
Entre otra de las tareas
pendientes, falta implantar con Honduras una “ventanilla única para
pasajeros”, para que hagan sus trámites
en un solo lugar, una sola vez, aunque hay atrasos
porque la DGA está a la espera que el BID
les entregue parte de un préstamo que van
a usar para comprar computadoras, previa licitación
de los equipos.
También hará falta ver si Migración
dispone de personal suficiente para tener abiertas
sus ventanillas en los cuatro puestos fronterizos
(los tres del norte y el del sur) las 24 horas del
día.
En Peñas Blancas
ya existe una ventanilla para viajeros y otra aparte
para camioneros.
CR todavía la piensa
La transformación de Peñas Blancas
como aduana periférica del sistema centroamericano
significa que usará los mismos procedimientos
que ya ocupan las demás del área, con
una limitación: sólo serán válidos
del lado nica.
“Lo que pasa es que Costa Rica todavía
no se monta en el tren, como dijo su presidente”,
dijo Manuel Mayorga, Sub Director Técnico
de la Dirección General de Aduanas.
Los cambios implican que,
desde este jueves, el camión
que llegue a Peñas Blancas tendrá que
llevar su póliza prepagada o será enviado
a un almacén general de depósito
en Managua, lo que incrementará sus costos. “La
idea es ordenar el sistema y dejar de usar el puesto
fronterizo como aparcadero”, dijo Mayorga.
Los camioneros que van
en tránsito hacia
el norte de Nicaragua tendrán que hacer su
trámite
migratorio normal, grabar los datos de su camión
y mercadería en Peñas Blancas, y
seguir su camino (sin tener que detenerse al salir
de Nicaragua) hasta que entre a Honduras.
La intención de los técnicos aduaneros
es que la información sea digitalizada desde
que el camión esté en Costa Rica,
pero eso todavía no es posible porque la
vecina del sur aún no da su visto bueno
para que se haga así y para hacer que se
entiendan las computadoras de ambos países.
Por eso, los directores
de Aduana se reunirán
esta semana en El Salvador para estudiar una propuesta
que permitiría que los informáticos
nicas se reúnan con sus homólogos
ticos y para poner sus máquinas en línea
lo que no debe ser muy difícil, considerando
que ya se pudo homologar el sistema chapín
con el de los otros tres países, pese a
las diferencias que existían entre ellos.
“La idea es que se pueda replicar en el sistema
del otro (vía electrónica, satélite,
Internet, etc.) la información que ya posea
el primero. Esa sería la primera fase, siempre
y cuando Costa Rica diga que si, (los técnicos
ya están de acuerdo. Falta la decisión
política) y cuenten con los recursos para
ello”,
dijo Mayorga.
Voluntad política
Aunque las naciones centroamericanas
se habían
impuesto metas como estas desde hace casi cuatro
décadas, no es sino hasta la semana pasada
que se pudo concretar ese proceso.
Para Mayorga, la razón es que finalmente
coincidieron en el tiempo las voluntades políticas
de los mandatarios de cuatro de las naciones de la
región,
lo que antes no fue posible debido a razones geopolíticas
y económicas que postergaron el proceso por
casi 40 años.
“Si hay voluntad política, hay posibilidades”,
señaló él que ha acompañado
el proceso durante 34 años.
Esa “voluntad política” hace
la diferencia para que el proceso haya avanzado tanto
con los socios del norte, a la vez que sigue estancado
con la vecina del sur.
Muestra de ello es que “cuando en abril de
1993 se reunieron los presidentes centroamericanos
en Managua simplemente dijeron ‘vamos a hacer
el CA-4 para que los ciudadanos de los cuatro países
tengan libre movilidad y puedan circular sin pasaporte’,” recordó el
sub director.
“¿Dónde está la ley,
el decreto presidencial, la gaceta de cualquiera
de los cuatro países que dice que podés
circular por Centro América sin pasaporte
y que hay que dar 90 días a los ciudadanos
para que puedan circular con sus vehículos
por las cuatro naciones? No existe, y sin embargo
se cumple porque está escrito
en un documento que refleja la voluntad presidencial”,
insistió.
Recordó que “ningún parlamento
lo ha sancionado –tampoco eliminado-. En
esa época
los nicaragüenses no teníamos cédula
y los hondureños nos admitieron con el
carnet del Seguro Social y la gente de los pueblos
cercanos a la frontera podía cruzarla
con sólo
presentar su partida de nacimiento y una foto”.
¿Por qué fue posible? Porque hubo
voluntad política, misma que ahora se ve cristalizada
con todo lo que se ha logrado.
“La voluntad política puede más
que cualquier cosa. Basta que digan que quieren
hacerlo y manden a hacerlo para que se haga, porque
es la palabra empeñada de la nación”,
sentenció.
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