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Para
hacer este trabajo sólo hay que querer
hacerlo
Los
especialistas en Derecho le celebran a Gertrudis
el procedimiento que utilizó para esta
investigación. La jueza sólo hizo
su trabajo, y el detalle que más le admiran
es un asunto de dominio de la técnica de
investigación: la recogida de pruebas,
la diligencia.
¿Quién
le enseñó a investigar?
Uno
recibe su educación en la misma universidad
y la experiencia que he tenido. Yo voy sobre 13
años de pertenecer al juzgado, trabajé
5 años en el Tribunal de Apelaciones como
secretaria de actuación.
Yo
fui regular alumna en la universidad, nunca me
destaqué por eso. Pero sí, pienso
que cuando a uno le gusta algo, uno se destaca.
La
felicitación de los especialistas es por
ser diligente.
Sí,
me considero una persona diligente. Creo que el
actuar de secretaría (como Secretaría
de Actuaciones), que es el actuar más duro,
ésa experiencia es lo que lo hace ser a
uno: decidido, aventado, imaginativo, creativo.
Yo no espero a estar contra el cacho para buscar
la diligencia, no. Yo me le adelanto a cualquier
situación que se me presente.
Subestiman el cargo de Secretaria de Actuaciones,
pero considero que es una experiencia rica y que
todo abogado que salga de la universidad debe
pasar. Hay que pasar por Vietnam,
que es como le decimos a los juzgados.
Durante
yo tuve este caso en mis manos, sencillamente
yo andaba preocupada por levantar todos los elementos
que existieran, porque el día de mañana
si se caía ese caso iban a achacárselo
a una negligencia de mi parte. Creo que es un
deber de los judiciales levantar hasta lo último
y valerse de cualquier recurso para conseguir
esa prueba, sin obstáculo, para que a la
hora del fallo, uno no tenga el penoso caso de
decir ah, y si hubiera hecho tal cosa.
Yo en ese trayecto anduve más preocupada
en levantar mis pruebas, en recogerlas, programarlas,
evacuarlas. Y para serle franca, hasta hoy disfruté,
porque notifiqué a las partes, atendí
a toda la batería de periodistas y disfruté,
pues, de que la gente desfilara en el juzgado,
saludándome por teléfono.
Entonces
yo sentí sí, que ellos siempre estuvieron
allí apoyándome, como lo hicieron
los periodistas. Por eso mis colegas se me acercaron.
Hasta hoy se me acercaron, hasta que terminé
el caso, para felicitarme por lo diligente que
fui en ese caso, según ellos.
Usted
dice que no se daba cuenta de la trascendencia
de este caso.
Yo
más que todo pienso que dio la casualidad
que yo estaba asumiendo el Juzgado Segundo cuando
llegó este caso. La importancia que se
le ha dado hasta ahora la entiendo, porque cuando
uno está dentro no se está dando
cuenta de la trascendencia del acto, ni el papel
que va a jugar, si es decisivo o no. Yo no había
tomado conciencia hasta que me senté y
escuché a los medios, a (William) Grisby,
a Carlos Briceño, ya casi como que todo
mundo estaba opinando.
Hasta el Presidente, que llamó a una reunión
a los magistrados de la Corte. Pienso que tal
vez él estaba preocupado por la promesa
que le hizo al pueblo, de combatir la corrupción
y que a esas alturas le salga sorpresivamente
un suplente con un sobreseimiento definitivo,
pero bueno, la colega tuvo sus razones y creo
que actuó como pude haber sido yo. Esa
parte el pueblo no la entiende, que a veces vemos
voluminosos los expedientes, pero fue mala asesoría,
porque sólo rolan fotocopias simples y
eso no vale nada en juicio. De allí es
de donde dicen pero si allí había
elementos. No. Lo que vieron visualmente
fue un bulto. ¡Les impresionan los volúmenes
de expedientes! Pero a lo mejor sólo eran
fotocopias.
Si
actuación ha sido comentada de forma negativa
por algunos miembros del gobierno de Arnoldo Alemán
y sus simpatizantes. ¿Qué opina
sobre esos comentarios?
Cuando uno está allí armando
el expediente, uno aparta todo, es frío
y aplica la ley con todos los fierros. Yo no me
sorprendo, mis compañeros me dijeron guardá
la calma, te van a inventar cosas que vas a quedarte
con la boca abierta.
No
pertenecí al FSLN, ni al Ministerio del
Interior. No tengo antecedentes penales. No niego
que tengo simpatías por lo que hizo el
FSLN en esos años, pero la verdad es que
en su cúpula ha habido corrupción.
Tengo simpatía por Enrique Bolaños,
por eso, por la lucha contra la corrupción.
A él le gustó mi resolución.
Y toda la gente le ha recibido bien. El sentimiento
de la gente coincide con mi resolución,
no yo con el de la gente.

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