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Liberales tres a dos en Contraloría
Caso Lewites: PLC dirá última palabra
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Intento de inhibición podría abrir negociación política Ortega-Alemán a otro nivel |
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Lourdes Arróliga
En un cuerpo colegiado de cinco contralores, los liberales están en mayoría tres a dos pero extrañamente mantienen el control de la institución a perfil bajo.
Mientras los sandinistas tienen a dos figuras de peso como José Pasos Marciaq y Luis Angel Montenegro, los liberales están representados por el actual presidente Guillermo Argüello Poessy, y desde hace un año por otros dos contralores de menor proyección: Fulvio Palma y Lino Hernández.
Con esa mayoría en sus manos, el PLC tendría la última palabra a la hora de decidir sobre un proceso acusatorio, que instigado por el FSLN, pretende truncar la candidatura presidencial del ex alcalde Herty Lewites, a quien auditan por la venta de un terreno de la comuna capitalina durante su mandato.
Palma tiene a su cargo “revisar con el jefe de auditoría, todos los informes que se elaboran” para pasarlos al consejo de contralores que se reúne todos los jueves y señala que todavía no deciden nada en este caso.
Aunque en agosto del año pasado la resolución estaba prácticamente lista a nivel técnico, ahora diversas fuentes de la contraloría aseguran que se encuentra postergada.
“En el caso de Lewites todavía no ha pasado a manos nuestras, quizá todavía estén trabajando la auditoría, en cuanto nomás pasen ese caso, lo estudiamos y si amerita ponerle una sanción ya sea penal se le pondrá, si hay méritos. Si no hay, no lo vamos a castigar injustamente, hay que trabajar en base al informe”, dijo escuetamente Palma.
El abogado defensor de Lewites, doctor Hugo Rodríguez, desestima que la Contraloría tenga pruebas de mal uso de caudales públicos por parte del ex alcalde, porque el terreno en cuestión fue bien vendido y el dinero sirvió para que la administración entrante no acarreara deudas pasadas.
“Deberían exonerarlo porque no hay base legal para encontrarle responsabilidad penal. Si sale la resolución es de carácter político y lo que le corresponde (a Herty) es acapararse ante el Tribunal de Apelaciones y la CSJ, después la Fiscalía y la Procuraduría tendrán que intervenir en el caso”, señaló.
Para Rodríguez tampoco hay resolución a la vista, pues todavía no existe consenso entre los contralores. “No es fácil encontrar responsabilidad, particularmente cuando se ha demostrado que la auditoría que se hizo no tiene sentido porque todo fue legal. De tal manera que encontrar algo es un afán político pero no es legal”.
La fase técnica de la auditoría finalizó, por lo cual sólo faltaría que pase a la agenda de los contralores.
Sin prisa alguna, los contralores indican que todavía trabajan en la auditoría de Lewites y que en su momento emitirán la resolución, aunque no dan plazos. Aunque los liberales tienen mayoría en la Contraloría, en círculos políticos no se descarta que el caso Lewites, podría dar pie a una nueva negociación Ortega-Aleman: “Ortega quiere la cabeza de Lewites y Alemán quiere su sobreseimiento judicial definitivo en el Tribunal de Apelaciones que controla Ortega, de manera que ahí están las bases de una transacción ventajosa para ambos”, comentó una fuente que ha seguido de cerca la evolución del pacto PLC-FSLN.
El contralor Lino Hernández dijo que no ha visto el expediente, pero que considera que la institución no debe utilizarse para dirimir inhibiciones de candidatos, puesto que además de Lewites, hay otros bajo auditorías (Eduardo Montealegre, Noel Ramírez y José Antonio Alvarado).
“Aunque el que inhibe no es la contraloría sino un juez, queremos mantenernos al margen de esta problemática política”, sostuvo.
Confidencial conversó ampliamente con los contralores Palma y Hernández, sobre su trabajo en la contraloría.
Da la impresión que en los cuerpos colegiados los únicos que tienen voz y voto son el presidente y el vicepresidente, ¿cuál es la realidad de la Contraloría?
Trabajamos en equipo. Cada quien tiene funciones, yo como contador público estoy encargado de las auditorías y mis otros compañeros ven la administración, la parte financiera y de computación. Se está trabajando con el Banco Mundial y con la ayuda de los ingleses y las firmas privadas, para agilizar lo más pronto posible las auditorías a 153 municipios, que es una prioridad de la Contraloría realizarlas cada año para que se establezca un control de los bienes del estado.
Se dice que un contralor es “un servidor público empeñado en combatir la corrupción”. ¿Cómo se cumple esto en una Contraloría ampliamente criticada por la partidización de sus miembros?
Aquí cumplimos a cabalidad y estamos atacando fuertemente la corrupción venga de donde venga, porque cuando a mí me eligieron mi declaración fue que iba a combatir la corrupción venga de donde venga y nunca voy a permitir de que nadie manosee los bienes de capital del pueblo de Nicaragua.
¿Cómo se maneja este hilo entre lo que es el vínculo partidario y su rol como contralor, porque usted fue propuesto por el PLC?
Yo le agradezco a mi partido que me haya electo contralor, pero aquí una vez en el trabajo de la Contraloría no vemos los colores políticos, sino la parte técnica y profesional.
¿En su caso es amigo del ex presidente Alemán?
A mí me nombraron de acuerdo a mi capacidad porque tengo una experiencia de 32 años de ser profesional, fui catedrático de la Universidad Autónoma de Nicaragua. Yo atribuyo mi nombramiento a mi mérito y también soy miembro del Partido Liberal Constitucionalista, milito en el partido desde hace doce años.
¿Cuál es su relación con el partido y con el caudillo Alemán?
El doctor Alemán es mi amigo. Tengo 45 años de conocerlo, en la ciudad de León, cuando entramos al primer año con su hermano el doctor Alvaro Alemán, y nos bachilleramos juntos. La amistad data desde ese tiempo, mantengo una constante comunicación con él, como te digo, es mi amigo personal en las buenas y en las malas. Lo visito y mantengo relación con él.
¿Y cómo se puede ser un servidor público que vela por la corrupción y a la vez amigo de un ex presidente condenado a 20 años de prisión por malgastar caudales públicos?
La amistad es una cosa como te vuelvo a repetir y el trabajo técnico es otra. El doctor Alemán aquí en la Contraloría no tiene nada que ver (no encontraron presunciones penales en la auditoría) como lo expresaron mis colegas anteriores. Y yo he leído los documentos y en realidad el doctor Alemán está completamente limpio, nada tiene que ver.
¿Cómo se explica que la justicia lo haya condenado y aquí sale limpio?
Son casos, digamos políticos. Son casos que no sé como se manejan pero aquí en la Contraloría no se tiene nada en contra del doctor Alemán, ya hay una resolución que la emitieron mis compañeros anteriores y no sé como actuarán los otros poderes (judicial). |