SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 10 • EDICION No. 474• DEL 19 AL 25 DE FEBRERO 2006
ECONOMIA

Empezar en abril... tal vez

Cuenta del Milenio a "fuego lento"

Inyección de fondos para infraestructura en occidente tendrá impacto modesto este año

 

Iván Olivares

A pesar del impacto negativo que tendrá la reducción de unos 60 millones de dólares en ayuda externa de Estados Unidos, Nicaragua confía en compensar parcialmente el impacto de esa reducción con la Cuenta del Milenio.

Pero la Cuenta del Milenio aun no arranca, y al ritmo que va su proceso de montaje, el impacto de este programa será relativamente modesto en el último año de gobierno del presidente Bolaños.

Nicaragua aún debe cumplir una serie de tareas legales, administrativas y legislativas antes de poder comenzar a recibir fondos de la Cuenta Reto del Milenio, lo que en principio significa el desembolso de 3 a 5 millones de los 175 millones de dólares asignados al proyecto.

Previsto para cinco años, la Corporación Reto del Milenio proveerá fondos para construir carreteras, legalizar propiedades y fomentar el desarrollo de miles de pequeños negocios rurales en los municipios de los departamentos de León y Chinandega.

Aún no hay una fecha fija, pero Julio César Montealegre, Coordinador de la etapa de transición de la Cuenta del Milenio, dice que “nos gustaría que fuera el primero de abril, pero todavía no podemos dar fecha. Lo que sí esperamos es que pueda hacerse en abril”, explicó.

Cualquiera que sea la fecha, el Gobierno de Nicaragua está trabajando para lograr que el primer desembolso esté disponible en los primeros treinta días después que el acuerdo entre en vigor.

La primera tarea terminada fue la aprobación del FOMAV, (con lo que Nicaragua dejó de ser el único país de Centro América que no tenía un programa de mantenimiento de carreteras), para extender la vida útil de las vías asfaltadas con dinero de la Cuenta del Milenio.

Hay otras dos que están en proceso, y bastante cerca de ser completadas.

Una de ellas se refiere a la negociación de doce acuerdos de pre-desembolso que sirven para establecer la base legal sobre la que operará el complicado sistema de administración del proyecto, que incluye a ciudadanos nicaragüenses y empresas extranjeras tratando de lograr la mayor transparencia posible.

Una más tiene que ver con la personería jurídica de la nicaragüense Fundación Reto del Milenio, que se encargará de administrar los fondos y asegurarse que se cumplan todos los objetivos propuestos en el plazo de cinco años que tiene el proyecto.

Aunque la Asamblea Nacional ya la aprobó, y ya fue inscrita ante el Ministerio de Gobernación, aún falta su publicación en La Gaceta, lo que podría ocurrir esta semana.

Si bien se supone que no habrá atraso en ello, aún hace falta que la Asamblea Nacional ratifique el convenio entre Nicaragua y Estados Unidos, de conformidad con lo establecido en el artículo 138 inciso 12 de la Constitución, referido a las atribuciones del parlamento.

 

Tres elecciones clave
Paralelo a esos esfuerzos legales, el sistema de administración de la Corporación Reto del Milenio aún debe hacer tres distintos tipos de elecciones: la de la persona que será su director general; la de las empresas con renombre internacional que funcionarán como agente fiscal y como agente de adquisiciones y contrataciones; y la del banco que manejará los fondos.

La elección de ese funcionario está a cargo de “Preselección Empresarial”, empresa especializada en la contratación de recursos humanos, que recibió candidaturas y entrevistó a los postulantes, en base a los requisitos y el perfil elaborado por el Gobierno de Nicaragua.

Tres o cinco de aquellos que se ajusten a esos parámetros pasarán a formar parte de una terna que será presentada a la Junta de Directores, para que ésta elija al nuevo Director General.

La segunda escogencia tiene que ver con dos empresas (nacionales o extranjeras, aunque en este caso pesará mucho el currículum) para que se encarguen de todo lo referente al dinero.

La primera de ellas funcionará como Agente Fiscal, y tendrá a su cargo la administración y contabilidad del proyecto, lo que incluye gestión y elaboración de cheques y, desde luego, manejo del efectivo.

La segunda estará a cargo de las compras y licitaciones, y será la encargada de contratar proveedores y suplidores, recibiendo de estos los bienes o servicios que vendan al proyecto.

La tercera escogencia será tan rigurosa o más que las anteriores, porque se trata de seleccionar la institución bancaria que manejará las cuentas del proyecto.

Los donantes estadounidenses han puesto tanto énfasis en este tema, que enviaron un experto del Departamento del Tesoro para evaluar la situación financiera de los bancos del país, análisis que servirá de complemento a las entrevistas que se está haciendo con ejecutivos de cada banco para conocer en detalle a cada institución.

Montealegre dijo que los norteamericanos están buscando “seguridad en primer lugar. Quieren estar seguros que el banco a elegir seguirá operando dentro de uno, dos, cinco años”.

Al factor seguridad sumarán la presencia en el territorio (número de sucursales y ventanillas en Occidente); la agilidad que tienen para resolver problemas, y los servicios que puedan ofrecer a este nuevo y gigantesco cliente, que seguramente también incluirá en su análisis las tasas que ofrezcan los banqueros.