SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 9 • EDICION No. 412 • DEL 31 DE OCTUBRE AL 6 DE NOVIEMBRE 2004
POLITICA

Factor clave: división antisandinista
FSLN proyecta ventaja nacional

FSLN pronostica ganar entre 70 y 80 alcaldías; PLC reconoce que la “campaña fue difícil”; APRE pelea segundo lugar en el interior del país


Lourdes Arróliga

   

Falta una semana para el dia de las 152 elecciones municipales y el Frente Sandinista es el único partido que se atreve a hacer un pronóstico ambicioso: ganará entre 70 a 80 alcaldías, según fuentes internas, lo que incluye las 17 cabeceras departamentales.

El Partido Liberal Constitucionalista (PLC) reconoce que fue una campaña difícil, debido a las tempestades que sufrieron a causa del encarcelamiento de su caudillo --el ex presidente Arnoldo Alemán--, acusado por corrupto, un limitado financiamiento electoral y sus constantes disputas con el Ejecutivo.

La Alianza por la República (APRE) que unificó al Partido Conservador, a los disidentes liberales y al Movimiento de Unidad Nacional (MUN) cuyo presidente es el ex general del Ejército, Joaquín Cuadra, entre otros, también colocó a los liberales en una situación incómoda.

El caso más inmediato y quizá el más trascendental es Managua, donde Alejandro Fiallos candidato APRE, logró mantener entre el 14-16% de intención de votos capitalinos, dispersó el voto liberal de Pedro Joaquín Chamorro, y ubicó a Dionisio Marenco (FSLN) en primer lugar con un 31.2%, según las más recientes encuestas de opinión.

A pesar de las evidencias en su contra, Francisco Aguirre Sacasa, jefe de campaña nacional del PLC, espera llegar más allá de las 94 alcaldías que ganaron en el 2001, señalando un mapa nacional que demuestra el amplio territorio liberal.

En esa ocasión el Frente Sandinista se alzó con 52 alcaldías, once de las cuales eran cabeceras departamentales. Para APRE su único precedente son los cinco municipios que ganó el Partido Conservador y el13% del voto nacional. Las elecciones actuales serán como un “ejercicio” para evaluar su arrastre político y plantearse el reto de seguir juntos en los comicios futuros.

Sandinistas con ventaja

Con una resolución de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que “resucitó” a los partidos víctimas de la guillotina electoral del 2000, el FSLN logró en esta ocasión disolver el bloque antisandinista.

El diputado Edwin Castro, miembro del equipo de campaña considera que se perdió el “miedo” al sandinismo y se superó romper el bloque antisandinista. Ahora las opciones están definidas por su ideología.
Esta vez el FSLN puso al frente 64 fórmulas de la Convergencia –que integran distintas corrientes políticas--, su principal aliado en esta contienda.

De forma tal que esperan ganar las principales plazas del Pacífico; Chinandega, León, Managua (ésta con una ventaja de 10% sobre el segundo contendiente), Masaya, Carazo, Granada y Rivas. También en el Centro y Norte como Matagalpa, Estelí, Jinotega, Boaco (una plaza adversa al sandinismo) y mantener Juigalpa, San Carlos y Bluefields.

PLC: “una campaña muy intensa”

Salpicado con las acusaciones de corrupción de sus más altos directivos, el PLC libró una campaña electoral en medio de enfrentamientos con el presidente Enrique Bolaños desde la Asamblea Nacional y la falta de un jugoso financiamiento electoral.

“Fue muy intensa, muy intensa. Estoy cansado, pero muy contento porque hemos hecho lo que humanamente se podía hacer; mucho con poco”, dice el doctor Francisco Aguirre Sacasa, jefe nacional de campaña.

Aguirre Sacasa considera que la contienda la definirán el FSLN y el PLC. No quiso dar pronósticos, pero sí comentar que si fuera de otro partido “estaría muy preocupado” de los posibles resultados.
Su objetivo es ganar el “máximo de municipios posibles”. Pero ¿significa superar los 94 ganados en el 2000?.

“Desde el inicio hemos tratado de asegurar eso, escogiendo a los mejores candidatos en cada municipio de manera transparente y democrática”, responde el ex canciller.

Con más fuerza en el interior

Cada fin de semana, Aguirre hacía una escala en un municipio, y mientras más avanzaba hacia la zona rural “más fuerte se pone” el partido, según él. Por ejemplo, en las Maderas, El Realejo, Chichigalpa, Posoltega y Corinto, donde sintió el fervor de la gente. Por lo que el 7 de noviembre espera una “masiva votación liberal”.

“El partido ha sido perseguido, desprestigiado, atacado y aquí estamos dando una batalla en estas elecciones. Pienso que nos va a ir mucho mejor de lo que la gente piensa, porque lo olfateo y lo veo con mis ojos”, asegura Aguirre.

APRE: municipales un ensayo

Aníbal Zúñiga, Director de Organización Territorial APRE, esboza una sonrisa cuando habla de las proyecciones de la Alianza. Están de luna de miel y esperan mantenerse juntos hasta las nacionales del 2006. Menciona más de una docena de municipios donde podrían tener chance.

Por ejemplo, Miriam Santamaría hizo un trabajo “admirable” en Teustepe, Boaco; igual con Eduardo Rizo López en Jinotega.

Darán una “pelea fuerte” en El Viejo, Chichigalpa, Jalapa, Quilalí, El Realejo, en el municipio El Castillo, de Río San Juan.

La alianza se propuso romper con la tradición de los conservadores, de pelear por el casco urbano, donde comúnmente pierden. El “abc” de trabajo fue ir de la comarca a la ciudad en las zonas donde los partidos tradicionales tengan menos arraigo.

“Santo Tomás, Chontales, anótelo, le puedo garantizar que allí somos primera fuerza, porque Hilario Vargas el candidato a vicealcalde --que fue alcalde del 90 al 96-- es fuerte en las comarcas donde perdimos los conservadores la vez pasada”, afirma Zúñiga.

Pese a que los pronósticos electorales no les favorece, consideran que habrá resultados “sorprendentes” en zonas donde disputan el segundo lugar.

Podrían ganar muchas alcaldías, pero “depende de los votos” y de los contrincantes que enfrentarán en cada localidad. También prometen dar batalla en Granada, y en la Isla de Ometepe, quitarle Altagracia a los sandinistas y conservar Moyogalpa.

Con logística prestada

Un aporte que prestaron los liberales a la alianza, es la experiencia logística adquirida en su anterior partido. Organizaron el 95% de fiscales en las Juntas Receptoras de Votos (JRV), el manejo noticioso de la campaña, contando con el material y personal disponible de las otras fuerzas.

“Estamos trabajando con mucha intensidad hasta el último día y con mucho ánimo. Nuestros candidatos están entusiasmados, están posesionados de su papel. Piensan que van a obtener buenos resultados y es interesante ver como están trabajando casa a casa todos los días”, señala Israel Kontorovsky, uno de los ex cuadros PLC en Estelí y jefe nacional de campaña APRE.

Su éxito lo determinan desde tres perspectivas; la cantidad de votos que saquen a nivel nacional, el número de consejales que logren y los alcaldes que triunfen.

Aunque Kontorovsky “desconoce” que a nivel central APRE registra más de 300 mil dólares en gastos de campaña —sin incluir el reporte de los otros municipios, según una fuente interna—, asegura que los candidatos recibieron donaciones de amigos.

Lourdes Arróliga