SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 9 • EDICION No. 410• DEL 17 AL 23 DE OCTUBRE 2004
CENTROAMERICA

Corrupción en Costa Rica:
"Los ticos creen en la justicia"

“Hay un sistema de corrupción mucho más extendido de lo que se suponía”

Carlos F. Chamorro

Jaime Ordóñez  

La diferencia entre los escándalos de corrupción de Costa Rica y otros países de América Latina, reside en la existencia de un poder judicial fuerte que cuenta con una gran adhesión de la población, asegura el abogado y politólogo costarricense, Jaime Ordónez, director del Centro de Estudios para el Futuro.

Tico de origen nica, Ordónez ubica las causas del fenómeno en el deterioro de un sistema político fundado hace medio siglo, que actualmente vive dolores de parto, pero nadie sabe aún cómo será su rostro en el futuro.

Durante una rápida visita en Nicaragua, Ordónez analizó para los lectores de Confidencial los últimos sucesos que han estremecido a Costa Rica.

¿Quién llevan la voz cantante en las denuncias e investigaciones de corrupción en Costa Rica?

Básicamente los medios de comunicación. Telenoticias Canal 7, el diario La Nación y la Fiscalía de la República. Es un caso muy similar al que sucedió en Italia en los años 80 y que existe por una serie de razones una coordinación muy grande entre los medios de comunicación y la Fiscalía y el Poder Judicial.

Los casos de corrupción se refieren específicamente a comisiones ilegales, a compra de favores políticos por parte de compañías extranjeras a grandes personajes políticos.

Básicamente. Las figuras penales que hay de por medio en esta red de casos de corrupción, tráfico de influencias, cohecho en beneficio propio en ejercicio de la función pública.

Son contrataciones del Estado en el campo de las telecomunicaciones, en la Caja Costarricense de Seguridad Social, donde en la adjudicación de licitaciones hay beneficios.

Lo grave del caso es que no sólo hay corrupción de parte de autoridades públicas, lo cual es una tendencia generalizada en América Latina y el mundo, pero hay un papel muy claro de las empresas extranjeras, incluso establecen un porcentaje de la comisión por el pago de los ahorros.

¿Y la investigación judicial se centra solamente en los ex funcionarios y políticos o también están acusando a las empresas privadas extrajeras?

Hay un proceso de acusación, inclusive se aprobó hace dos días en el Parlamento de Costa Rica, una ley que les prohibirá a cualquiera de estas empresas que ya han sido indiciadas a poder volver a vender artículos o llegar a Costa Rica en los próximos diez años. O sea queda el territorio de Costa Rica, queda vedado en los próximos diez años.

Y estos casos de corrupción ocurrieron durante los ex presidentes Miguel Ángel Rodríguez y de Calderón Fournier.

Sí, se está abriendo la Caja de Pandora, hay un proceso de denuncias que cubre estos dos gobiernos, el gobierno de los ex presidente Rodríguez y que también afecta al ex presidente Calderón, pero tengo la impresión que van a empezar a salir cosas del pasado más antiguo.

En Nicaragua cuando a un líder de ese calibre político lo acusan de corrupción, el partido suele atrincherarse en su defensa, ¿cómo han reaccionado los partidos políticos ante la acusación de sus líderes?

Ha sido lo contrario, en el caso de los ex presidentes Calderón y Rodríguez, el Partido Unidad Social Cristiana los ha expulsado del partido, los ha separado formalmente e incluso en el carácter de militante del partido.

¿Estos políticos se están amparando en inmunidades, en protecciones, y subterfugios legales o están enfrentando la justicia?

Están enfrentándola, en el caso de las dos figuras que están en este momento en el centro de la tormenta que son el ex presidente Calderón, él no tiene inmunidad, no existe una figura que lo proteja como el cargo de senador vitalicio, como en otras legislaciones del mundo.

Y en el caso del ex presidente Rodríguez (ex secretario general de la OEA) tampoco desde el punto de vista de la legislación costarricense. La tendencia en el parlamento, si aparecen personas ligadas a la administración pública será a levantarle los fueros.

Hay una nueva acusación de tráfico de influencias en la que se asocia al gobierno de Taiwán por entregarle dinero al presidente Miguel Angel Rodríguez durante su mandato, ¿qué consecuencia tiene esto?

Aparentemente lo que existen son algunos cheques girados directamente. Por un lado, está la cooperación bilateral gubernamental de Taiwán en muchos países de Centroamérica al igual que en el resto de países de la región, pero aparentemente lo que ha existido son cheques directos girados a cuentas del ex presidente Rodríguez.

Son procesos en investigación, yo creo que habría que separar una cosa de otra, la cooperación bilateral me parece razonable dentro de la política internacional, lo que no parece razonable es que existan beneficios directos de una persona en ese proceso.

¿Cómo se explica la reacción de repudio entre la población? ¿La gente creía que en Costa Rica no existía corrupción o es que estas comisiones son de montos escandalosos?

Yo creo que se juntaron varias cosas, este es un momento de desgaste histórico o de transición de la democracia costarricense. Es una democracia cansada con un sistema de partidos muy orgánico que tenía más de medio siglo, que empezó a deteriorarse.

Hay otros casos en América Latina en que sucedió lo mismo, la democracia venezolana después de 40 años se deterioró; en el caso de Argentina y Uruguay conocemos muy bien su proceso de desgaste y reaparición y creo que lo mismo está sucediendo en Costa Rica.

El malestar popular e inclusive la indignación ciudadana que hay en la calle es asombrosa. Creo que tiene que ver con el descubrimiento de un régimen o de un sistema de corrupción mucho más extendido del que se suponía había.

Esta semana hubo una marcha multitudinaria en contra de la corrupción, convocada por las universidades, ¿quién capitaliza políticamente esta crisis?

Lo curioso es que nadie en el sentido estricto; es decir, una marcha que convocan los rectores que políticamente no tienen ningún interés ni peso específico, no representan a nadie desde el punto de vista político electoral; al igual que sucedió con el Combo ICE hace cuatro años estamos en presencia de movimientos espontáneos, es decir son manifestaciones sociales muy espontáneas.

Yo tengo la impresión de que eso en algún momento va a tener traducción electoral, lo que no está claro quién, no existe todavía el partido político hasta el momento en Costa Rica que sea capaz de recoger en su totalidad, ni siquiera en un parte significativa toda esa cantidad de indignaciones y malestares que se están juntando.

Hasta antes de los destapes de corrupción se hablaba mucho de la crisis del presidente Pacheco, de la ingobernabilidad, las renuncias en su gabinete. ¿Cómo ha lidiado él con esta situación?

Pacheco se ha unido al proceso de malestar social y creo que lo ha hecho con inteligencia. El presidente Pacheco ha logrado sobreponerse al menos temporalmente a la precaria situación política que ha tenido en los últimos meses a raíz de esto porque se ha aliado en la lucha contra la corrupción.

¿Cree la gente en la justicia o la justicia en Costa Rica, o puede ser influenciada por los grupos de poder?

Esa es una pregunta crucial por una razón muy simple, los niveles de adhesión de la sociedad al Poder Judicial son muy fuertes y creo que es régimen de justicia en principio bastante independiente y eso marca una cierta diferencia con otros países de América Latina.

Por esa razón, porque la gente aún cree en la justicia y porque la justicia ha dado muestra en una gran cantidad de casos; en el juicio del Banco Anglo que una gran cantidad de personas han terminado en la cárcel y en otra serie de procesos.

La gente está indignada con lo que está sucediendo, pero no está tan preocupada, no cree que el sistema político se vaya a caer porque existe un último reducto de institucionalidad que lo protege, que es justamente el Poder Judicial.

Yo tengo la impresión que una justicia fuerte independiente marca la diferencia en momentos de crisis como esta que está viviendo Costa Rica, es obvio.

Hace poco vos publicaste un artículo en La Nación que se titula “El País que ya no somos”, ¿qué ha cambiado en Costa Rica?

Es que la vieja historia esa que los ticos nos creímos durante muchos años de que éramos la Suiza de Centroamérica, ya no es, sin duda no lo somos, la distancia que entre Costa Rica y Suiza es sideral hoy día. Es un país que tiene algunas ventajas en el sentido que acumuló alguna clase media, acumuló algunas ventajas en materia de inversión social, pero al igual que el resto de América Latina tiene los mismos problemas hoy día.

Tiene crisis política, deterioro de los partidos, el tema de la pobreza crece a pesar de la fuerte inversión que seguimos haciendo en Educación y Salud. Nos hemos dado con la realidad en la cara, ya no somos un país bucólico ni tranquilo como éramos en el pasado.

Carlos F. Chamorro

Alberto Cortés Ramos