SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 9 • EDICION No. 406• DEL 19 AL 25 DE SEPTIEMBRE 2004
POLITICA

Herty Lewites endosa a Marenco
Los managuas
"ya no le temen al FSLN"

“Ese es el legado para el nuevo candidato sandinista”

Lourdes Arróliga

Herty Lewites  

Le gusta ser alcalde y que la gente lo aclame. Habla con mucha familiaridad a todo aquél ciudadano que se le acerca a solicitarle ayuda; para que le tramiten un título de propiedad del barrio tal, la reparación de las calles, los comerciantes del Malecón que temen un desalojo. En fin, cada quien con sus demandas.

“Veníte con mi secretaria para que te dé una cita”, les dice Lewites con su acostumbrado tono paternalista, aunque después algunos citados se quejan de que no los recibió.

Al finalizar una sesión ordinaria con el consejo municipal, se acomoda en su despacho, donde brinda audiencias hasta las tres de la tarde (hora de su habitual almuerzo) a distintos directores de la Alcaldía de Managua y otros personajes que requieren su atención.

“Es habilísimo”, dicen quienes lo conocen de cerca, cualidad que atribuyen a sus raíces judías. “Se sabe llevar bien con todo el mundo, con Ortega, con la Iglesia, hasta con (el presidente Enrique) Bolaños”.

Según Lewites, su “humildad” lo ayudó a escalar y ganarse la confianza de los que conducen en destino del país.

Es la misma cercanía que comparte con Dionisio Marenco, el candidato a alcalde por el Frente Sandinista, a quien asegura heredará la comuna capitalina.

Con un visible “acelerón” en la ejecución de obras municipales, en un periodo de plena faena electoral, el alcalde no esconde su interés en que Marenco se beneficie de su popularidad.

“Yo reconozco la fuerza de una persona y las debilidades de otra, porque salgo mucho a los barrios y la gente liberal me dice; no somos sandinistas, pero creemos que el señor Marenco es el que puede dar más respuestas positivas a nuestras demandas”.

A continuación sus declaraciones:

¿Su gestión en la Alcaldía abona políticamente a la candidatura de Marenco?

El pueblo de Nicaragua estaba cansado de oír promesas y que no se cumplieran y querían a una persona que no fuera confrontativa; honrada y eficiente, que se llevara bien con todos los sectores, de una vez por toda cortar con el Estado-partido, porque esa es una de las cosas que le ha hecho mucho daño a Nicaragua.

Cuando hablé con el comandante Ortega que venía para acá, le dije: “Mire, ¿quiere usted que el Frente Sandinista demuestre a la población que sabe gobernar?, entonces apartemos el partido de la administración de la alcaldía y a partir de hoy soy el alcalde de todos los managuas y vamos a trabajar bien”.

¿Eso le trajo confrontaciones con el partido?

Es normal, porque dicen los que me acompañaron en la campaña; anduvimos con el tres, cuatro meses asoléandonos, mojándonos, y a la hora de llegada lo que querían, aparte de que ganara el partido es que también se les diera trabajo.

Esa es la situación más difícil que he pasado aquí, porque cuando vine habían dos mil 900 trabajadores, pero no los iba a correr porque no eran sandinistas; entonces muchos compañeros que anduvieron conmigo se molestaron. Decían “para nada serviste vos”, “nos traicionaste”.

¿Ve su cargo como una sucesión para el candidato sandinista?

Cuando anduve de candidato en las elecciones pasadas, con el Frente Sandinista, el presidente (de la República) era el doctor (Arnoldo) Alemán y el alcalde (de Managua) el ingeniero (Roberto) Cedeño, ambos del PLC, y tenían todos los medios económicos. Pero la gente estaba cansada de ver este derroche Estado-Partido, porque aquí se pasaban hasta 15 mil galones de gasolina para temporada de elecciones y aquí no se ha dado un galón durante estas elecciones.

La gente dijo vamos a votar por esta persona para ver si es diferente y como han visto una cosa muy diferente, tengo la confianza de que digan que el sistema de administración Lewites puede continuar con Nicho Marenco.

¿Es un mérito del partido o de su persona?

Yo soy miembro del Frente Sandinista y me siento orgulloso de que la administración esté bajo mi mando, pero es la administración del FSLN. Todo mundo puede decir en el exterior y en todas partes: ¿Quién es el alcalde de Managua? Del Frente Sandinista y al que conocen es al Frente Sandinista y no a Herty.

¿Es posible que Marenco se “nutra” con su capital político?

Sí, porque ya trasmitiste de que podés gobernar en la forma en que lo hemos hecho y que somos buenos administradores. Ese es el legado que le estoy dando al nuevo candidato del FSLN y que se le hace más fácil ahora.

Pero en el FSLN hay quienes piensan que sin el partido usted no hubiera ganado, pues antes perdió con el Movimiento Sol —en las municipales de 1996—.

Estoy claro de que con el FSLN tenés un piso bien fuerte, pero también tenés que buscar un techo más alto para ganar. Es difícil ganar con el piso del Frente, porque podés llegar a los 85 mil, 87 mil ó 90 mil votos que ha mantenido.

Pero nosotros llegamos hasta los 140 mil, o sea, que había gente de otros partidos que vieron que habían un buen candidato apartando el color político. “Éste puede servir”, y nos dieron el voto.

Esto es lo que pasa con Nicho, tiene un buen piso y si él continúa con la política, puede tener un techo tan bueno como el mío, porque es una persona que trabaja con sectores económicos fuertes del país y ven que es un hombre serio, entonces se conjugan las dos cosas.

La población en los barrios ya no le tienen miedo que sea un candidato del FSLN para gobernar Managua, lo que ven es quien les resuelva más los problemas.

Lourdes Arróliga

 

Lourdes Arróliga