SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 9 • EDICION No. 405• DEL 12 AL 18 DE SEPTIEMBRE 2004
POLITICA

Mario De Franco, asesor presidencial
"Presidente hará valer la Constitución"

“Cuando uno está amenazado, tiene que defenderse”, sugiere plebiscito para someter a votación temas políticos

Lourdes Arróliga

Mario De Franco  

Una vez más se han revuelto las agitadas aguas de la vida nacional. Los diputados de la Asamblea Nacional propusieron ratificar los nombramientos de los ministros y directores de entes autónomos, que se sumarían a la lista de cargos que requieren de una votación calificada (56 votos), lo que según interpretación de algunos juristas alimenta la instauración de un sistema parlamentarista de hecho.

Mientras los diputados de la bancada azul y blanco, afin al Ejecutivo, lamentaban la falta de cabildeo político del gobierno, el círculo cercano al mandatario recibió con poca preocupación tales “amenazas”.

Con el respaldo de la demanda ciudadana de mejorar la institucionalidad del país, Mario De Franco, Secretario de Coordinación y Estrategias de la Presidencia, piensa que los diputados no se atreverán a aprobar leyes que atenten contra la voluntad de la población.

No sólo eso, el Presidente está aferrado en hacer cumplir la Constitución.
“Cuando uno está amenazado, tiene la obligación moral de defenderse, y cuando se trata de hacer valer la Constitución de un país, se va hasta las últimas consecuencias, especialmente cuando lo eligieron de forma democrática”, señaló De Franco, sin explicar pormenores de las medidas que tomaría el mandatario.

Pero dejó en claro el interés de retomar la idea del plebiscito, para someter a votación temas como la reelección, el mecanismo de elección de diputados, magistrados y jueces, incluso la libertad del ex presidente Arnoldo Alemán, condenado a 20 años de prisión por cometer actos de corrupción durante su mandato. Estas fueron las declaraciones del asesor presidencial sobre los últimos movimientos en la esfera política.

¿El gobierno se siente en alarma o interpelado por los últimos movimientos políticos?

El actuar de la Asamblea Nacional, antes era como una tragedia que se convirtió en una comedia, ahora es una farsa. Definitivamente pueden hacer daño, y el gobierno aspira a que la población se dé cuenta.

El presidente dijo que no sólo él tiene obligación de cumplir la Constitución, sino que también tiene la obligación de hacer cumplirla, y si esas medidas no van de acuerdo con la Constitución, él tendrá que tomar sus decisiones.
Hemos intentado plantear un plebiscito, y que discutamos hasta la libertad de Arnoldo Alemán. Pero en la Asamblea lo toman en broma, por eso ni se siguió con esa idea, porque se necesita del permiso de los diputados para hacerlo.

El plebiscito es para preguntar cosas como estas: ¿por qué los diputados no se eligen de forma uninominal? ¿por qué no prohibir la reelección, que los miembros de la CSJ se elijan de ternas seleccionadas?...

En el caso de Alemán, ¿es posible someter su inocencia o culpabilidad a un plebiscito?

Ah, no, no. Trato de decir que la gente decida qué es lo que quiere, si un sistema donde el director del INSS (Instituto Nicaragüense de Seguridad Social), sea gente como Martín Aguado o se deje como ahora, que decidan si los diputados se elijan por planchas o a nivel local. Esa es la manera de hacerla.

Y con qué salen ellos, uno dice que le den la amnistía a Arnoldo Alemán y otro con que se haga una Constituyente para recortar los periodos (a todos los poderes).

Cuando uno está amenazado, tiene la obligación moral de defenderse, y cuando se trata de hacer valer la Constitución de un país, se va hasta las últimas consecuencias, especialmente cuando lo eligieron de forma democrática.

Existe la percepción de que el presidente Bolaños ha fracasado en su gestión política, ¿por qué?

Creo que el propósito del gobierno ha sido bien claro, es sentar las bases de un crecimiento de largo plazo, crear empleo, crear una nueva institucionalidad, y ha habido un proceso muy importante de crecimiento económico, a pesar de todo el desastre de la deuda.

Este año la economía está creciendo mucho y los dos próximos años va a crecer mucho más. No está resuelto el problema del desempleo, pero hay más empleo, y la mejor prueba de que hay más actividad económica no sólo son los índices del Banco Central, (en junio la economía creció 6.8%).

Cuando se planteó por primera vez la huelga de la construcción —que sólo había ocurrido en 1973—, y esa huelga es sinónimo de que hay empleo. Y fue exitosa porque los empleadores cedieron y se les dio el aumento salarial.

¿Pero en cuestión política cómo está el gobierno?

Esa era una de las tareas, la segunda es el tema de la institucionalidad. Aquí se ha afianzado la gestión democrática, se ha luchado contra la corrupción. Es un tema de los nicaragüenses la necesidad de una justicia para todos, eso es un avance significativo.

Hay presos por primera vez en la historia, en relación a la corrupción. Por otro lado, se formó una asociación de juristas que dicen que no son corruptos y que le exigen a la CSJ que saque a sus jueces corruptos, y sacaron a don Carlos Mario Peña, ese es un triunfo de esa lucha.

En la Asamblea Nacional, que es un grupo que se oye a sí mismo, son percibidos por la población, no como gente que quiere hacer algo por Nicaragua sino como seguidores fieles de los caudillos.

¿En qué sentido ha perdido el presidente? Aquí no se trata de la gestión de Enrique Bolaños como un individuo, sino que sí estamos avanzando en mejorar la institucionalidad, en crecimiento económico y la reducción del desempleo y en ese sentido, me parece un éxito impresionante.

Hoy el señor Arnoldo Alemán y Daniel Ortega, son las personas menos apreciadas y la gente sabe que hay un grupo que vive de ellos, en la Asamblea Nacional, en el Poder Judicial, en el Poder Electoral, son sus seguidores, y representan la corrupción, el atraso, el pasado.

Sin embargo, el presidente no avanza en su agenda política. Por ejemplo, no se logró el nombramiento del Procurador de Derechos Humanos, del Superintendente de Bancos, etc.

Es cierto, pero esos son los chantajes que la población piensa que la Asamblea está haciendo, que son revanchas políticas para que no avance, y eso es impedir el desarrollo.

Si la gente dijera que es culpa de Enrique Bolaños que no hay Superintendente, o Procurador, a mí me preocuparía, pero la gente está clara de quiénes están a favor de la mayoría y de los que están a favor de los intereses de estos dos señores (Alemán y Ortega).

Oliver Bodán

 

Lourdes Arróliga