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Mario De Franco, asesor presidencial
"Presidente hará valer la Constitución"
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“Cuando
uno está amenazado, tiene que defenderse”,
sugiere plebiscito para someter a votación
temas políticos |
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Lourdes Arróliga
Una
vez más se han revuelto las agitadas aguas
de la vida nacional. Los diputados de la Asamblea Nacional
propusieron ratificar los nombramientos de los ministros
y directores de entes autónomos, que se sumarían
a la lista de cargos que requieren de una votación
calificada (56 votos), lo que según interpretación
de algunos juristas alimenta la instauración
de un sistema parlamentarista de hecho.
Mientras los diputados de
la bancada azul y blanco, afin al Ejecutivo, lamentaban
la falta de cabildeo político del gobierno, el círculo cercano
al mandatario recibió con poca preocupación
tales “amenazas”.
Con el respaldo de la demanda
ciudadana de mejorar la institucionalidad del país, Mario De Franco,
Secretario de Coordinación y Estrategias de
la Presidencia, piensa que los diputados no se atreverán
a aprobar leyes que atenten contra la voluntad de la
población.
No sólo eso, el Presidente está aferrado
en hacer cumplir la Constitución.
“Cuando uno está amenazado, tiene la obligación
moral de defenderse, y cuando se trata de hacer valer
la Constitución de un país, se va hasta
las últimas consecuencias, especialmente cuando
lo eligieron de forma democrática”, señaló De
Franco, sin explicar pormenores de las medidas que tomaría
el mandatario.
Pero dejó en claro el interés de retomar
la idea del plebiscito, para someter a votación
temas como la reelección, el mecanismo de elección
de diputados, magistrados y jueces, incluso la libertad
del ex presidente Arnoldo Alemán, condenado
a 20 años de prisión por cometer actos
de corrupción durante su mandato. Estas fueron
las declaraciones del asesor presidencial sobre los últimos
movimientos en la esfera política.
¿El gobierno se siente en alarma o interpelado
por los últimos movimientos políticos?
El actuar de la Asamblea
Nacional, antes era como una tragedia que se convirtió en una comedia,
ahora es una farsa. Definitivamente pueden hacer daño,
y el gobierno aspira a que la población se dé cuenta.
El presidente dijo que no
sólo él tiene
obligación de cumplir la Constitución,
sino que también tiene la obligación
de hacer cumplirla, y si esas medidas no van de acuerdo
con la Constitución, él tendrá que
tomar sus decisiones.
Hemos intentado plantear un plebiscito, y que discutamos
hasta la libertad de Arnoldo Alemán. Pero en
la Asamblea lo toman en broma, por eso ni se siguió con
esa idea, porque se necesita del permiso de los diputados
para hacerlo.
El plebiscito es para preguntar
cosas como estas: ¿por
qué los diputados no se eligen de forma uninominal? ¿por
qué no prohibir la reelección, que los
miembros de la CSJ se elijan de ternas seleccionadas?...
En el caso de Alemán, ¿es
posible someter su inocencia o culpabilidad a un
plebiscito?
Ah, no, no. Trato de decir
que la gente decida qué es
lo que quiere, si un sistema donde el director del
INSS (Instituto Nicaragüense de Seguridad Social),
sea gente como Martín Aguado o se deje como
ahora, que decidan si los diputados se elijan por planchas
o a nivel local. Esa es la manera de hacerla.
Y con qué salen ellos, uno dice que le den
la amnistía a Arnoldo Alemán y otro con
que se haga una Constituyente para recortar los periodos
(a todos los poderes).
Cuando uno está amenazado, tiene la obligación
moral de defenderse, y cuando se trata de hacer valer
la Constitución de un país, se va hasta
las últimas consecuencias, especialmente cuando
lo eligieron de forma democrática.
Existe la percepción de que el presidente Bolaños
ha fracasado en su gestión política, ¿por
qué?
Creo que el propósito del gobierno ha sido
bien claro, es sentar las bases de un crecimiento de
largo plazo, crear empleo, crear una nueva institucionalidad,
y ha habido un proceso muy importante de crecimiento
económico, a pesar de todo el desastre de la
deuda.
Este año la economía está creciendo
mucho y los dos próximos años va a crecer
mucho más. No está resuelto el problema
del desempleo, pero hay más empleo, y la mejor
prueba de que hay más actividad económica
no sólo son los índices del Banco Central,
(en junio la economía creció 6.8%).
Cuando se planteó por primera vez la huelga
de la construcción —que sólo había
ocurrido en 1973—, y esa huelga es sinónimo
de que hay empleo. Y fue exitosa porque los empleadores
cedieron y se les dio el aumento salarial.
¿Pero en cuestión política cómo
está el gobierno?
Esa era una de las tareas,
la segunda es el tema de la institucionalidad. Aquí se ha afianzado la
gestión democrática, se ha luchado contra
la corrupción. Es un tema de los nicaragüenses
la necesidad de una justicia para todos, eso es un
avance significativo.
Hay presos por primera vez
en la historia, en relación
a la corrupción. Por otro lado, se formó una
asociación de juristas que dicen que no son
corruptos y que le exigen a la CSJ que saque a sus
jueces corruptos, y sacaron a don Carlos Mario Peña,
ese es un triunfo de esa lucha.
En la Asamblea Nacional,
que es un grupo que se oye a sí mismo, son percibidos por la población,
no como gente que quiere hacer algo por Nicaragua sino
como seguidores fieles de los caudillos.
¿En qué sentido ha perdido el presidente?
Aquí no se trata de la gestión de Enrique
Bolaños como un individuo, sino que sí estamos
avanzando en mejorar la institucionalidad, en crecimiento
económico y la reducción del desempleo
y en ese sentido, me parece un éxito impresionante.
Hoy el señor Arnoldo Alemán y Daniel
Ortega, son las personas menos apreciadas y la gente
sabe que hay un grupo que vive de ellos, en la Asamblea
Nacional, en el Poder Judicial, en el Poder Electoral,
son sus seguidores, y representan la corrupción,
el atraso, el pasado. Sin
embargo, el presidente no avanza en su agenda
política. Por ejemplo, no se logró el
nombramiento del Procurador de Derechos Humanos, del
Superintendente de Bancos, etc.
Es cierto, pero esos
son los chantajes que la población
piensa que la Asamblea está haciendo, que son
revanchas políticas para que no avance, y eso
es impedir el desarrollo.
Si la gente dijera que
es culpa de Enrique Bolaños
que no hay Superintendente, o Procurador, a mí me
preocuparía, pero la gente está clara
de quiénes están a favor de la mayoría
y de los que están a favor de los intereses
de estos dos señores (Alemán y Ortega). |