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Embajador de Japón: prioridades
para inversión
"Primero infraestructura,
después estabilidad política
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“Lo más
importante, no es el sistema judicial sino la infraestructura:
carreteras, puertos, telecomunicaciones, y electricidad
a más bajo precio” |
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Lourdes
Arróliga
La honestidad
es una de las principales virtudes que se le atribuyen
a los japoneses, que también
se caracterizan por su pasión por la tecnología.
De ahí, que quizá siempre fijen sus
metas en la búsqueda del desarrollo económico
y social. Este es el sello que Mitsuhiro Kagami,
actual embajador de Japón, quiere darle a
la cooperación de su país con Nicaragua.
Se muestra
distante de la preocupación
de algunos donantes, sobre la inseguridad jurídica
que impera en detrimento de las inversiones, porque
hay otros obstáculos que vencer; la infraestructura “en
términos de carreteras, puertos, telecomunicaciones,
y electricidad a más bajo precio”.
Su escasa
experiencia diplomática —incursionó hace
un año y medio con su nombramiento acá—,
le permite acudir de vez en cuando, a sus verdaderas
raíces profesionales como economista.
Durante
35 años trabajó en
el Instituto de Desarrollo Económico de Japón,
una organización semi gubernamental bajo la
tutela del Ministerio de Industria y Comercio Exterior
(desde donde saltó a la diplomacia), y también
fue economista del Banco Interamericano de Desarrollo
(BID) en Washington.
“Personalmente tengo mucho
interés en
el desarrollo de Nicaragua y si se puede ayudar en
alguna cosa en este campo que es mi especialidad...
Estoy muy feliz y me encanta mucho ser embajador.
Quiero cambiar el curso de la ayuda desde el sector
social hasta la infraestructura”.
“La inversión extranjera
necesita de infraestructura, es lo primero, lo segundo
es la estabilidad política
y tercero, tal vez, alguna institucionalidad. Pero
la infraestructura es muy importante, por ejemplo,
ahorita Japón y también Corea del
Sur tienen mucha inversión en China Continental,
que tiene condiciones de infraestructura”,
refirió el
embajador.
Una
amplia oficina de tonos blancos, es el sitio de la
entrevista, donde se hace acompañar
de los agregados de Economía y Política,
quienes se apresuran en aclararle alguna duda, cuando él
titubea en responder, a pesar de su buen manejo
del idioma español.
Tres “demandas” japonesas
La primera referencia que
tuvo del país, fue
de unos inversionistas japoneses que instalaron una
fábrica de arneses en León, en conjunto
con capital mexicano, que actualmente emplea a tres
mil personas.
“Ya me habían avisado, ah, es un muy buen
país”.
La seguridad ciudadana y
la reciente firma del CAFTA con Estados Unidos, lo
vuelve más atractivo,
sin embargo, hay que mejorar las condiciones.
“Sí, sí, no sólo Centroamérica,
también México. Los inversionistas japoneses
están mirando que país es más beneficioso”,
explicó el embajador, quien valoró la posibilidad
de incrementar las inversiones tras la apertura del mercado
norteamericano.
La comunidad japonesa aquí,
la integran 160 personas, lo que no les impide adecuarse
a una cultura distinta a la suya.
_ ¿Qué necesitan
para ser felices?
“Un poco de comida japonesa (risas)”.
“A veces en broma, el Canciller Norman Caldera
decía que necesitaba tres cosas para los japoneses,
uno es un restaurante, un vuelo directo a Los Ángeles,
California y una cancha de golf. Ahorita tenemos
Sushi itto, un restaurante japonés, un vuelo
directo entre Managua y Los Angeles y también
una cancha de golf.”
_ Entonces, ¿están
satisfechos?
Sí (risas), satisfechos, ya no tenemos más
demandas.
¿Cuál es la percepción que tiene
de la institucionalidad en el país?
Yo no tengo la intención de intervenir en asuntos
domésticos o internos, no tengo comentarios
sobre este tema. Pero, por ejemplo, en el caso de Japón,
el número de magistrados en la Corte Suprema
de Justicia (CSJ), son 15. Pero aquí, dicen
que son 16 magistrados. ¿Por qué en Japón
tenemos 15 y aquí 16. Eso significa una división
entre ocho y ocho y no pueden decidir. Eso es una cosa
que quiero mencionar.
¿Ustedes mantienen cooperación con la
CSJ? ¿En
qué áreas específicamente?
Tenemos proyectos sobre
gobernabilidad y recientemente nosotros construimos
una oficina regional (complejo judicial) en Matagalpa.
Ahorita tenemos una petición
de la CSJ de la oficina en Chinandega, estamos considerándolo,
pero todavía no se ha decidido.
La CSJ se reunió con la comunidad donante para
solicitarle ayuda, ¿cuál es la posición
de la Embajada de Japón?
La CSJ nos pide la construcción de la oficina
(complejo judicial) de Chinandega, pero sobre gobernabilidad
no sólo tenemos a la CSJ, también un
proyecto con la Contraloría, Procuraduría,
la Dirección General de Ingresos (DGI), y
la Policía Nacional.
¿Cuál es el monto total de la cooperación
para gobernabilidad?
Más o menos seis millones de dólares.
¿Comparten la preocupación del director
de la AID (Jim Vermillion) de que Nicaragua es uno
de los países con un alto índice de inseguridad
jurídica?
Como dije no tengo comentarios
sobre ese tema, pero el presidente (Enrique) Bolaños dijo que la
tasa de criminalidad es muy baja. También dijo
eso cuando visitó Japón, que la tasa
de criminalidad es más baja que en Japón,
por eso en ese sentido, creo que Nicaragua es muy seguro.
¿Pero en términos de seguridad jurídica
muchos donantes han externado su preocupación,
ustedes sienten lo mismo?
Generalmente, la inversión
extranjera no viene si no hay seguridad sobre el
sistema judicial. |