SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 9 • EDICION No. 405• DEL 12 AL 18 DE SEPTIEMBRE 2004
ECONOMIA

Informe independiente señala deuda de banqueros
¿Bancos deben IR?

Gobierno analiza documento; banqueros: “Pagamos correctamente”.

Iván Olivares

José Luis Medal  

El fisco podría haber obtenido mejores resultados en su labor recaudatoria si se hubiera aplicado la Ley de Equidad Fiscal (LEF), de una manera más apegada a la letra y el espíritu de la misma, lo que significó una merma de recursos que supera los 150 millones de córdobas entre mayo del 2003 a abril del 2004.

Esa es una de las principales conclusiones de un informe del economista independiente José Luis Medal, a quien UCRESEP encargó la realización de un estudio para analizar los efectos recaudatorios de la LEF, particularmente en lo que se refiere a la posibilidad de disminuir el IVA del 15 al 14 por ciento.

Las autoridades de Hacienda y de la DGI no estuvieron disponibles para hacer un comentario oficial sobre el documento porque “lo estamos estudiando”. En tanto, tres banqueros consultados por Confidencial rechazaron las conclusiones del estudio, pues aseguraron que han pagado “hasta el último centavo”.

Según el documento, los 172 millones de córdobas que pagó la banca nacional en los meses de junio y septiembre 2003, así como en marzo 2004, debieron haber sumado en realidad 317.9 millones de córdobas en concepto de impuesto sobre la renta, lo que apunta a una subejecución de 145.9 millones.

El texto no sólo apunta a los banqueros, sino también a los productores que hacen sus transacciones en la Bolsa Agropecuaria, porque si bien es cierto, al aplicar el 1 y el 2% a las transacciones agrícolas y pecuarias respectivamente se obtuvieron recursos mayores de lo planeado, el mecanismo se habría usado para dejar de pagar otros impuestos.

Luis Arévalo, Gerente de la Bolsa, explicó que ellos hacen todas sus transacciones en regla, recordando que ahí se mantiene un delegado de la DGI para asegurar que todo el proceso se haga correctamente, desde el registro de las transacciones, hasta que se paguen los impuestos correspondientes.

“Estamos pagando demás”

Medal explicó que en lo que se refiere a los bancos, el tema central es “¿están pagando el IR conforme lo establece el Artículo 31 de la LEF, o se considera a la retención que establece el artículo 28 (del 0.6%) como el único pago en concepto de IR?”.

Detalló que “las estadísticas de mi estudio -extraídas de los informes de la SIB—muestran que no están pagando conforme el artículo 31 de la LEF. Si lo que se señala en mi estudio es incorrecto y si los bancos están pagando como exige el artículo 31 de la LEF, simplemente podrían aclararlo con las estadísticas del caso”.

Tres banqueros consultados por Confidencial rechazaron cualquier sugerencia de que estén pagando menos de lo debido, y afirman que en algunos casos están pagando más de lo que la Ley indica, en referencia a otro tipo de obligaciones como el FOGADE, al que los economistas denominan “costo financiero”.

Carlos Briceño  

Carlos Briceño, Gerente General de BANCENTRO, dijo que “se ha pagado hasta el ultimo córdoba que se ha solicitado por concepto de impuestos. Los bancos pagamos más que los otros sectores: tanto el 10% de la renta financiera como el 0.6% de los depósitos, adicional al FOGADE”.

Mercedes Margarita Deshón, Gerente General del Banco Uno, recordó que, “según la LEF, hay un impuesto mínimo que tienen que pagar las instituciones financieras, equivalente al 0.6% de los depósitos promedio del año anterior, y lo hemos pagado. Si no fuera así, cualquiera de nosotros estaría sujeto a reparo”.

Al referirse específicamente al Banco Uno, Deshón aseguró que están pagando una cantidad mayor a lo que manda la ley, y recordó que “2003 fue un año híbrido, porque la LEF entró en vigencia hasta mayo”.
La banquera se siente segura que está actuando correctamente. “La Ley está clara. No hay lugar a interpretación”, sentenció.

Ricardo Barrios, Director Ejecutivo de BAC-Credomatic, recordó por su parte que “la Ley dice que el impuesto mínimo a pagar es el 0.6% (de los depósitos promedio) ó el 30% (de las utilidades), eligiendo siempre la cantidad que sea mayor”.

Barrios expresó su certeza de que “el BAC paga correctamente. Me someto a los hechos. Pagamos todos los meses el 0.6% y más que eso. Ahora la ley es muy clara. Si todo sigue como hasta hoy, (enterando al fisco sus impuestos a los niveles actuales) voy a pagar más que el 0.6%, porque los escudos fiscales ya no nos protegen igual”.

¿Mejor? Es posible

El estudio de Medal recomienda “adoptar medidas administrativas” para corregir las deficiencias que él encontró en la recolección de impuestos por las transacciones que se realizan en las bolsas agropecuarias, pese a que en ese rubro se recaudó un 27% más de lo que tenía previsto la Oficina de Asuntos Fiscales y Económicos del MHCP.

La cifra esperada para el período mayo 2003 a abril 2004 era de 41.6 millones de córdobas, llegando hasta los 52.9, porque el total de las transacciones agrícolas y pecuarias crecieron casi un tercio.

Cualquiera de las dos cantidades puede considerarse un éxito al recordar que todas las transacciones que se realizaran a través de las Bolsas Agropecuarias estaban exentas de toda clase de tributos fiscales y locales, según la derogada Ley de Justicia Tributaria y Comercial, con lo que las ventas que se hacían a través de la bolsa agropecuaria no pagaban impuesto sobre la renta.

Pero Medal opina que no basta con cobrar el 1% sobre el precio de venta de los bienes agrícolas primarios y de 2%, sobre los pecuarios, porque a su juicio, quienes transan en la bolsa agropecuaria, “no están excluidos por ejemplo, del pago mínimo del 1% del IR sobre los activos”.

Añade que “según la DGI, productores que realizaron sus transacciones a través de la bolsa, no presentaron su declaración en base al 1 por ciento sobre los activos”, y concluye que “ello explica el auge de las transacciones en la bolsa y la sobre ejecución observada en relación a lo programado. Alrededor de 10,000 productores agropecuarios la utilizan para comercializar sus productos”.

El economista opina que con esto, las bolsas agropecuarias se transformaron en una especie de “caja negra” por medio de la cual toda transacción de bienes agrícolas y pecuarios que realizan, pasa automáticamente a un régimen del IR especial.

Todo a la vista

Pero Luis Arévalo, Gerente de BAGSA rechazó el apelativo de “caja negra”, señalando que operan bajo un régimen abierto, hasta tal punto que en sus oficinas se mantiene un delegado de la DGI “para revisar lo que hacemos y chequear que las transacciones se hagan correctamente, luego de haber pagado nuestros impuestos”.

Aceptó que “estudios anteriores evidencian la escasa contribución del sector agropecuario en los ingresos fiscales... y que su participación en las recaudaciones no se corresponde con su peso dentro del PIB”, como dice Medal, pero lo explica recordando que “el sector es pobre porque los productos no suben de precio”.

Otra razón más es que los productores están dispersos, no hay buenas vías de comunicación y casi ninguno lleva una contabilidad, lo que dificultaría fiscalizarlos, por lo que defendió la actuación de la bolsa, cuya existencia ha permitido elevar las recaudaciones desde cero hasta los 52.9 millones de córdobas.

“Antes de la LEF, las transacciones en la bolsa estaban totalmente exentas. Con la LEF, el comprador retiene el 1 ó 2%, con lo que DGI recaudó lo que nunca había recaudado, además que lo hizo montada sobre nuestra infraestructura”, dijo el gerente.

En referencia al pago de otros impuestos, como el del 1 por ciento sobre los activos, Arévalo señaló que “la Ley sí nos exime porque dice que es un régimen de retención definitiva, o sea que se cobra eso y nada más”.

Añadió que el 2% sobre venta es casi lo mismo –y en algunas ocasiones mayor- a lo que resultaría si se pagara el 30% de utilidades, cuando las hubiera, aunque “difícilmente la DGI podría recaudarlo si quisiera”.