|
Informe independiente señala deuda de banqueros
¿Bancos deben IR?
 |
Gobierno
analiza documento; banqueros: “Pagamos
correctamente”. |
 |
Iván
Olivares
El
fisco podría haber obtenido mejores resultados
en su labor recaudatoria si se hubiera aplicado la
Ley de Equidad Fiscal (LEF), de una manera más
apegada a la letra y el espíritu de la misma,
lo que significó una merma de recursos que
supera los 150 millones de córdobas entre
mayo del 2003 a abril del 2004.
Esa es una de las principales
conclusiones de un informe del economista independiente
José Luis
Medal, a quien UCRESEP encargó la realización
de un estudio para analizar los efectos recaudatorios
de la LEF, particularmente en lo que se refiere a
la posibilidad de disminuir el IVA del 15 al 14 por
ciento.
Las autoridades de Hacienda
y de la DGI no estuvieron disponibles para hacer
un comentario oficial sobre el documento porque “lo
estamos estudiando”.
En tanto, tres banqueros consultados por Confidencial
rechazaron las conclusiones del estudio, pues aseguraron
que han pagado “hasta el último centavo”.
Según el documento, los
172 millones de córdobas
que pagó la banca nacional en los meses de
junio y septiembre 2003, así como en marzo
2004, debieron haber sumado en realidad 317.9 millones
de córdobas en concepto de impuesto sobre
la renta, lo que apunta a una subejecución
de 145.9 millones.
El texto no sólo apunta
a los banqueros, sino también a los productores
que hacen sus transacciones en la Bolsa Agropecuaria,
porque si bien es cierto, al aplicar el 1 y el 2%
a las transacciones agrícolas
y pecuarias respectivamente se obtuvieron recursos
mayores de lo planeado, el mecanismo se habría
usado para dejar de pagar otros impuestos.
Luis Arévalo, Gerente
de la Bolsa, explicó que
ellos hacen todas sus transacciones en regla, recordando
que ahí se mantiene un delegado de la DGI
para asegurar que todo el proceso se haga correctamente,
desde el registro de las transacciones, hasta que
se paguen los impuestos correspondientes. “Estamos pagando demás”
Medal explicó que en
lo que se refiere a los bancos, el tema central
es “¿están
pagando el IR conforme lo establece el Artículo
31 de la LEF, o se considera a la retención
que establece el artículo 28 (del 0.6%) como
el único pago en concepto de IR?”.
Detalló que “las
estadísticas
de mi estudio -extraídas de los informes de
la SIB—muestran que no están pagando
conforme el artículo 31 de la LEF. Si lo que
se señala en mi estudio es incorrecto y si
los bancos están pagando como exige el artículo
31 de la LEF, simplemente podrían aclararlo
con las estadísticas del caso”.
Tres banqueros consultados
por Confidencial rechazaron cualquier sugerencia
de que estén pagando
menos de lo debido, y afirman que en algunos casos
están pagando más de lo que la Ley
indica, en referencia a otro tipo de obligaciones
como el FOGADE, al que los economistas denominan “costo
financiero”.
Carlos Briceño, Gerente
General de BANCENTRO, dijo que “se ha pagado
hasta el ultimo córdoba
que se ha solicitado por concepto de impuestos. Los
bancos pagamos más que los otros sectores:
tanto el 10% de la renta financiera como el 0.6%
de los depósitos, adicional al FOGADE”.
Mercedes Margarita Deshón,
Gerente General del Banco Uno, recordó que, “según
la LEF, hay un impuesto mínimo que tienen
que pagar las instituciones financieras, equivalente
al 0.6% de los depósitos promedio del año
anterior, y lo hemos pagado. Si no fuera así,
cualquiera de nosotros estaría sujeto a reparo”.
Al referirse específicamente
al Banco Uno, Deshón aseguró que
están pagando
una cantidad mayor a lo que manda la ley, y recordó que “2003
fue un año híbrido, porque la LEF entró en
vigencia hasta mayo”.
La banquera se siente segura que está actuando
correctamente. “La Ley está clara. No
hay lugar a interpretación”, sentenció.
Ricardo Barrios, Director
Ejecutivo de BAC-Credomatic, recordó por su parte que “la Ley dice
que el impuesto mínimo a pagar es el 0.6%
(de los depósitos promedio) ó el 30%
(de las utilidades), eligiendo siempre la cantidad
que sea mayor”.
Barrios expresó su
certeza de que “el
BAC paga correctamente. Me someto a los hechos. Pagamos
todos los meses el 0.6% y más que eso. Ahora
la ley es muy clara. Si todo sigue como hasta hoy,
(enterando al fisco sus impuestos a los niveles actuales)
voy a pagar más que el 0.6%, porque los escudos
fiscales ya no nos protegen igual”. ¿Mejor? Es posible
El estudio de Medal recomienda “adoptar
medidas administrativas” para corregir las
deficiencias que él encontró en la
recolección
de impuestos por las transacciones que se realizan
en las bolsas agropecuarias, pese a que en ese rubro
se recaudó un 27% más de lo que tenía
previsto la Oficina de Asuntos Fiscales y Económicos
del MHCP.
La cifra esperada para el
período mayo 2003
a abril 2004 era de 41.6 millones de córdobas,
llegando hasta los 52.9, porque el total de las transacciones
agrícolas y pecuarias crecieron casi un tercio.
Cualquiera de las dos cantidades
puede considerarse un éxito al recordar
que todas las transacciones que se realizaran a
través de las Bolsas Agropecuarias
estaban exentas de toda clase de tributos fiscales
y locales, según la derogada Ley de Justicia
Tributaria y Comercial, con lo que las ventas que
se hacían a través de la bolsa agropecuaria
no pagaban impuesto sobre la renta.
Pero Medal opina que no basta
con cobrar el 1% sobre el precio de venta de los
bienes agrícolas
primarios y de 2%, sobre los pecuarios, porque a
su juicio, quienes transan en la bolsa agropecuaria, “no
están excluidos por ejemplo, del pago mínimo
del 1% del IR sobre los activos”.
Añade que “según
la DGI, productores que realizaron sus transacciones
a través
de la bolsa, no presentaron su declaración
en base al 1 por ciento sobre los activos”,
y concluye que “ello explica el auge de las
transacciones en la bolsa y la sobre ejecución
observada en relación a lo programado. Alrededor
de 10,000 productores agropecuarios la utilizan para
comercializar sus productos”.
El economista opina que con
esto, las bolsas agropecuarias se transformaron
en una especie de “caja negra” por
medio de la cual toda transacción de bienes
agrícolas y pecuarios que realizan, pasa automáticamente
a un régimen del IR especial. Todo a la vista
Pero Luis Arévalo,
Gerente de BAGSA rechazó el
apelativo de “caja negra”, señalando
que operan bajo un régimen abierto, hasta
tal punto que en sus oficinas se mantiene un delegado
de la DGI “para revisar lo que hacemos y chequear
que las transacciones se hagan correctamente, luego
de haber pagado nuestros impuestos”.
Aceptó que “estudios
anteriores evidencian la escasa contribución
del sector agropecuario en los ingresos fiscales...
y que su participación
en las recaudaciones no se corresponde con su peso
dentro del PIB”, como dice Medal, pero lo explica
recordando que “el sector es pobre porque los
productos no suben de precio”.
Otra razón más
es que los productores están dispersos,
no hay buenas vías
de comunicación y casi ninguno lleva una contabilidad,
lo que dificultaría fiscalizarlos, por lo
que defendió la actuación de la bolsa,
cuya existencia ha permitido elevar las recaudaciones
desde cero hasta los 52.9 millones de córdobas.
“Antes de la LEF, las transacciones en la bolsa
estaban totalmente exentas. Con la LEF, el comprador
retiene el 1 ó 2%, con lo que DGI recaudó lo
que nunca había recaudado, además que
lo hizo montada sobre nuestra infraestructura”,
dijo el gerente.
En referencia al pago de otros
impuestos, como el del 1 por ciento sobre los activos,
Arévalo
señaló que “la Ley sí nos
exime porque dice que es un régimen de retención
definitiva, o sea que se cobra eso y nada más”.
Añadió que el
2% sobre venta es casi lo mismo –y en algunas
ocasiones mayor- a lo que resultaría si
se pagara el 30% de utilidades, cuando las hubiera,
aunque “difícilmente
la DGI podría recaudarlo si quisiera”. |