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Tramitología hunde
a América
Latina
Si alguna
vez se preguntaron porqué Brasil
-una de las doce economías más grandes
del mundo-sigue teniendo tanta pobreza, el Banco Mundial
acaba de sacar un estudio que ayuda a explicarlo: dice
que Brasil es uno de los países mas anti-empresariales
del planeta.
El estudio, titulado Haciendo
Negocios en el 2005, dice que Brasil es uno de los
países donde es
más difícil abrir un negocio, emplear
o despedir a empleados, o hacer respetar las cláusulas
de un contrato, debido a sus excesivas regulaciones
gubernamentales.
El estudio de 145 países,
dado a conocer ésta
semana, dice que América Latina en general figura
entre las regiones con mayor ‘’tramitología’’ del
mundo. Eso ahuyenta a los inversionistas, hace subir
las tasas de desempleo, y promueve la corrupción,
porque cuanto más regulaciones tienen los países,
más necesidad tiene la gente de pagar sobornos
para eludirlas. Consideren los datos del informe:
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En Brasil, se
necesitan 152 días hábiles para completar
el papelerío legal para abrir un negocio.
En comparación, en Chile sólo se
necesitan 28 días, en Estados Unidos 5,
y en Australia 2. |
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Brasil, junto
con México, son los países latinoamericanos
donde es mas difícil emplear y despedir
a empleados, uno de los mayores motivos citados
por las empresas para no emplear más gente.
En Brasil una compañía debe pagar
165 semanas de sueldo para despedir a un empleado,
en México 83 semanas, en Bélgica
y en Estados Unidos 8, y en Nueva Zelandia no se
requiere ninguna indemnización. |
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En Brasil se
necesita un promedio de 566 días hábiles
en los tribunales para hacer cumplir un contrato,
mientras que en Chile hacen falta 305 días,
en Estados Unidos 250 días, y en Japon 60
días. |
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Para cerrar un
negocio por cualquier motivo en Brasil se necesitan
nada menos que 10 años de procedimientos
legales. En comparación, se necesitan 6
años en Haití, 3 años en los
Estados Unidos, 1 año en Gran Bretaña,
y solo 4 meses en Irlanda. |
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Si un negocio
termina en bancarrota, los acreedores en Brasil
sólo recuperan un promedio de 2 centavos
por cada dólar. En comparación, los
acreedores en México recuperan un promedio
de 65 centavos por cada dólar, los estadounidenses
68 centavos, los ingleses 86 centavos, y los japoneses
92 centavos. |
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Las cifras del Banco Mundial muestran
que los países
más altos niveles de vida son los que más
facilitan los negocios y las inversiones. Nueva Zelandia,
Estados Unidos, Singapur, Hong Kong, Australia y Noruega
son los países más ‘’pro-negocios’’ y
los que cuentan con las regulaciones comerciales más
flexibles, dice el informe.
‘’Esta cultura anti-empresarial
ha sido uno de los mayores obstáculos al desarrollo
económico
del país’’, afirmó recientemente
el semanario brasilero Veja en una nota de portada.
Como para reflejar la seriedad del problema de la ‘’tramitología’’ en
Brasil, el título de la portada del semanario
era: Por qué Brasil no es el No. 1 del Mundo.
Sin embargo, no sería justo
culpar al presidente izquierdista brasileño
Luiz Inácio Lula
da Silva por la maraña burocrática
de su país. Brasil ha sido un paraíso
de la burocracia desde tiempos inmemoriales.
Simeon Djankov, el economista
que dirigió el
estudio de Banco Mundial, me dijo en una entrevista
telefónica que una buena parte de los excesos
regulatorios de Brasil están relacionado con
la herencia cultural portuguesa.
‘’Si uno se fija en todas las ex colonias
portuguesas, como Angola, Mozambique, y el mismo Brasil,
verá que los sistemas legales y administrativos
portugueses que heredaron son en todos los casos peores
que los de sus países vecinos’’, señaló Djankov.
Aunque el gobierno de Lula sigue
alimentando la burocracia en varios frentes, acaba
de someter a votación
del Congreso una reforma a la ley de bancarrotas
que podría agilizar enormemente esos procedimientos.
De ser aprobada, ‘’sería una mejoría
enorme, porque abriría las puertas a una serie
de otras reformas’’, agregó Djankov.
El estudio del Banco Mundial hace
bien en llamar la atención sobre los excesos regulatorios que
traban las inversiones. Aunque creo que los países
latinoamericanos necesitan proteger a sus trabajadores
- no estoy entre quienes aplauden el trabajo infantil
o las condiciones laborales de semi-esclavitud que
permiten países como China en nombre de la necesidad
de crear un buen clima para los negocios -- no cabe
duda de que Brasil y gran parte de América Latina
se está quedando atrás por causa de la
sobrerregulación.
En nombre de los derechos de los
trabajadores, los gobiernos populistas han aumentado
el desempleo y la pobreza. Por eso, mientras que los
inversionistas latinoamericanos sigan comprando apartamentos
en Miami o depositando su dinero en bancos extranjeros
por miedo a invertir a lo grande en sus propios países,
la economía
de América latina seguirá estancada.
(Publicado en El Nuevo Herald) |