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Calculan "efecto CAFTA":
¿Milagro
o triunfalismo?
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Dr.
Incer Barquero: proyecta tasas de crecimiento
similar a las del “boom” algodonero |
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Iván
Olivares
El MIFIC apuesta a que
las oportunidades de negocios que se abrirían a partir del año 2005,
-si el CAFTA entra en vigor, como se espera- abran
la posibilidad de que el país logre “tasas
de crecimiento económico... de un 8% anual
que resultarán en la duplicación del
PIB cada 10 años”, y un importante aumento
del ingreso per cápita.
Las proyecciones de la entidad
se basan en un estudio encargado al prestigioso economista
Dr. Roberto Incer Barquero, ex presidente del Banco
Central, quien encontró que el CAFTA que negoció Nicaragua
abre la posibilidad de ver crecer nuestras exportaciones
a un ritmo de 7% anual, llegando hasta los 1,034
millones de dólares en el 2009.
El informe, que contó con
financiamiento del BCIE, se denomina “El CAFTA
y las perspectivas de crecimiento económico
de Nicaragua”,
y analiza el quinquenio 2005-2009, haciendo proyecciones
económicas con base en dos escenarios: con
el acuerdo funcionando, o sin él.
Sonia Somarriba, Coordinadora
del Proyecto de Fortalecimiento al Comercio Exterior,
explicó que usarán
los resultados del estudio en conjunto con el de
la oferta exportable de Nicaragua, más el
detalle de las cuotas negociadas en el ámbito
del TLC con Estados Unidos, para proveer de información útil
a los exportadores nicaragüenses.
El economista Néstor
Avendaño no está de
acuerdo con esos cálculos. A su juicio “las
autoridades gubernamentales sólo han hablado
de los beneficios del CAFTA, pero no de sus peligros”,
entre los que menciona varios de índole laboral
y agropecuario, “que están entre los
sectores más sensibles”. Por tercera vez
El análisis en que
se basa el estudio comprende no sólo los
aumentos a las cuotas de carne y azúcar
logradas como parte de la negociación,
sino también la asignación de contingentes
de nuevos productos como el maní y los lácteos,
además de la protección de hasta 15
años que obtuvieron algunos rubros nacionales.
Otras consideraciones incluyen
las salvaguardas acordadas para varios ítems
y el mantenimiento de la protección a los
productos agrícolas
en el mercado regional, además de la continuación
del régimen CBI a los productos de nuestras
zonas francas industriales.
Al correr simulaciones para
el período 2005-2009,
que incluyeron las principales ariables económicas
en ambos escenarios (con acuerdo y sin acuerdo),
surgió la posibilidad de ver que ocurra algo
que sólo ha pasado dos veces en nuestra historia
reciente: crecer a una tasa promedio de 8% anual.
Esto se ha logrado “solamente
en dos oportunidades durante medio siglo: en el
período 1950-1959,
con la expansión de las exportaciones de algodón,
y en el período 1960-1969, con los avances
tecnológicos y aumentos de productividad en
algodón, café y ganadería, y
con la apertura del mercado común centroamericano”,
señala el informe Incer.
Hay una razón más
que refuerza la certeza del autor de que tan impresionante
crecimiento puede volver a ocurrir, y es que en
ambos casos, “el
crecimiento económico fue encabezado por una
aceleración de las exportaciones”, tal
como espera que ocurra con CAFTA.
El análisis detalla
que “al igual que
en la década del 60, el crecimiento durante
el primer quinquenio de vigencia del CAFTA tendrá como
base la utilización eficiente de la capacidad
productiva existente, principalmente la del sector
agro-exportador, más que la ampliación
de esta”.
Este escenario implica que
no hará falta “aumentos
sustanciales en el ahorro y la inversión doméstica
del país, pero sí cambios tecnológicos
que incrementen la productividad de las empresas.
La adopción de estos cambios tecnológicos
precisa de crédito, inversión extranjera
y asistencia técnica”, añade. Tendencia de las exportaciones
El reporte Incer señala
que “el incremento
acumulado de las exportaciones de Nicaragua a los
Estados Unidos por efecto del CAFTA en sus primeros
cinco años de vigencia sumará aproximadamente
US$255 millones, de los cuales 117 millones corresponden
a los aumentos iniciales y anuales de los productos
sujetos a cuotas”.
Otros 77 millones se deben
a la asignación
de cuotas para nuevos productos, y 61 millones más
al efecto de CAFTA sobre las exportaciones no tradicionales
a Estados Unidos, calculando “un aumento gradual
de 15% a 25% de estas exportaciones”, por sobre
su proyección de acuerdo con la tendencia
histórica observada en el período 1995-2004.
Suma a eso el incremento esperado
de 490 millones de dólares en concepto de
exportaciones a todo el mundo durante el próximo
quinquenio, de los cuales 132 millones corresponden
a las exportaciones a los Estados Unidos sin el
efecto CAFTA. “El
incremento acumulado de las exportaciones durante
el quinquenio 2005-2009 sumará aproximadamente
US$746 millones; equivalente a 172% del incremento
correspondiente del quinquenio 2000-2004, que se
calcula en 434 millones”.
Incer considera que “este
aumento de las exportaciones no sólo permitirá alcanzar
crecientes niveles del PIB, sino también
colocar a la economía en el primer quinquenio
de vigencia del CAFTA, en una ruta de crecimiento
acelerado y sostenido para las décadas subsiguientes,
tal como sucedió en los años 1950-1970”,
cuando estuvo de por medio el boom algodonero.
El experto opina que si no
se firma el acuerdo comercial con Estados Unidos,
las exportaciones totales de Nicaragua en el período
2005 a 2009, proyectadas de acuerdo con la tendencia
histórica observada
a lo largo de la última década, tendrán
un incremento acumulado de “únicamente” 490
millones de dólares. |