SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 9 • EDICION No. 404• DEL 05 AL 11 DE SEPTIEMBRE 2004
ECONOMIA

Calculan "efecto CAFTA":
¿Milagro o triunfalismo?

Dr. Incer Barquero: proyecta tasas de crecimiento similar a las del “boom” algodonero

Iván Olivares

Mario Arana  

El MIFIC apuesta a que las oportunidades de negocios que se abrirían a partir del año 2005, -si el CAFTA entra en vigor, como se espera- abran la posibilidad de que el país logre “tasas de crecimiento económico... de un 8% anual que resultarán en la duplicación del PIB cada 10 años”, y un importante aumento del ingreso per cápita.

Las proyecciones de la entidad se basan en un estudio encargado al prestigioso economista Dr. Roberto Incer Barquero, ex presidente del Banco Central, quien encontró que el CAFTA que negoció Nicaragua abre la posibilidad de ver crecer nuestras exportaciones a un ritmo de 7% anual, llegando hasta los 1,034 millones de dólares en el 2009.

El informe, que contó con financiamiento del BCIE, se denomina “El CAFTA y las perspectivas de crecimiento económico de Nicaragua”, y analiza el quinquenio 2005-2009, haciendo proyecciones económicas con base en dos escenarios: con el acuerdo funcionando, o sin él.

Sonia Somarriba, Coordinadora del Proyecto de Fortalecimiento al Comercio Exterior, explicó que usarán los resultados del estudio en conjunto con el de la oferta exportable de Nicaragua, más el detalle de las cuotas negociadas en el ámbito del TLC con Estados Unidos, para proveer de información útil a los exportadores nicaragüenses.

El economista Néstor Avendaño no está de acuerdo con esos cálculos. A su juicio “las autoridades gubernamentales sólo han hablado de los beneficios del CAFTA, pero no de sus peligros”, entre los que menciona varios de índole laboral y agropecuario, “que están entre los sectores más sensibles”.

Por tercera vez

El análisis en que se basa el estudio comprende no sólo los aumentos a las cuotas de carne y azúcar logradas como parte de la negociación, sino también la asignación de contingentes de nuevos productos como el maní y los lácteos, además de la protección de hasta 15 años que obtuvieron algunos rubros nacionales.

Otras consideraciones incluyen las salvaguardas acordadas para varios ítems y el mantenimiento de la protección a los productos agrícolas en el mercado regional, además de la continuación del régimen CBI a los productos de nuestras zonas francas industriales.

Al correr simulaciones para el período 2005-2009, que incluyeron las principales ariables económicas en ambos escenarios (con acuerdo y sin acuerdo), surgió la posibilidad de ver que ocurra algo que sólo ha pasado dos veces en nuestra historia reciente: crecer a una tasa promedio de 8% anual.

Esto se ha logrado “solamente en dos oportunidades durante medio siglo: en el período 1950-1959, con la expansión de las exportaciones de algodón, y en el período 1960-1969, con los avances tecnológicos y aumentos de productividad en algodón, café y ganadería, y con la apertura del mercado común centroamericano”, señala el informe Incer.

Hay una razón más que refuerza la certeza del autor de que tan impresionante crecimiento puede volver a ocurrir, y es que en ambos casos, “el crecimiento económico fue encabezado por una aceleración de las exportaciones”, tal como espera que ocurra con CAFTA.

El análisis detalla que “al igual que en la década del 60, el crecimiento durante el primer quinquenio de vigencia del CAFTA tendrá como base la utilización eficiente de la capacidad productiva existente, principalmente la del sector agro-exportador, más que la ampliación de esta”.

Este escenario implica que no hará falta “aumentos sustanciales en el ahorro y la inversión doméstica del país, pero sí cambios tecnológicos que incrementen la productividad de las empresas. La adopción de estos cambios tecnológicos precisa de crédito, inversión extranjera y asistencia técnica”, añade.

Tendencia de las exportaciones

El reporte Incer señala que “el incremento acumulado de las exportaciones de Nicaragua a los Estados Unidos por efecto del CAFTA en sus primeros cinco años de vigencia sumará aproximadamente US$255 millones, de los cuales 117 millones corresponden a los aumentos iniciales y anuales de los productos sujetos a cuotas”.

Otros 77 millones se deben a la asignación de cuotas para nuevos productos, y 61 millones más al efecto de CAFTA sobre las exportaciones no tradicionales a Estados Unidos, calculando “un aumento gradual de 15% a 25% de estas exportaciones”, por sobre su proyección de acuerdo con la tendencia histórica observada en el período 1995-2004.

Suma a eso el incremento esperado de 490 millones de dólares en concepto de exportaciones a todo el mundo durante el próximo quinquenio, de los cuales 132 millones corresponden a las exportaciones a los Estados Unidos sin el efecto CAFTA. “El incremento acumulado de las exportaciones durante el quinquenio 2005-2009 sumará aproximadamente US$746 millones; equivalente a 172% del incremento correspondiente del quinquenio 2000-2004, que se calcula en 434 millones”.

Incer considera que “este aumento de las exportaciones no sólo permitirá alcanzar crecientes niveles del PIB, sino también colocar a la economía en el primer quinquenio de vigencia del CAFTA, en una ruta de crecimiento acelerado y sostenido para las décadas subsiguientes, tal como sucedió en los años 1950-1970”, cuando estuvo de por medio el boom algodonero.

El experto opina que si no se firma el acuerdo comercial con Estados Unidos, las exportaciones totales de Nicaragua en el período 2005 a 2009, proyectadas de acuerdo con la tendencia histórica observada a lo largo de la última década, tendrán un incremento acumulado de “únicamente” 490 millones de dólares.

Iván Olivares