SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 9 • EDICION No. 404• DEL 05 AL 11 DE SEPTIEMBRE 2004
COLUMNISTA INVITADO

El impacto de Chávez
en América Latina

Andrés
Oppenheimer
 

Guayaquil, ecuador. ¿Se fortaleció la izquierda radical en América Latina tras la victoria del presidente venezolano Hugo Chávez en el referéndum del 15 de agosto? ¿O se trató de un triunfo del petropopulismo, que está confinado a Venezuela?

Aunque muchos partidos de la vieja izquierda latinoamericana están celebrando la controvertida victoria de Chávez como el inicio de un giro hacia las revoluciones ‘’anti imperialistas’’ y anti libre comercio en la región, una mirada desapasionada demuestra que las tendencias no son tan claras, y que el discurso incendiario de Chávez no prenderá tan fácilmente entre los gobiernos vecinos.

En Colombia, el presidente Alvaro Uribe --un aliado de Washington que cuenta con el 75 por ciento de popularidad en las encuestas-- está negociando la firma de un tratado de libre comercio con Estados Unidos. Perú y Ecuador están haciendo lo mismo.

En una entrevista durante una visita a Ecuador la semana pasada, el presidente Lucio Gutiérrez --al igual que Chávez, un ex militar golpista de izquierda que ganó en las urnas-- me dijo que su país ha decidido buscar un acuerdo de libre comercio bilateral con Washington. Ecuador se cansó de esperar que los demás países latinoamericanos se pongan de acuerdo para firmar el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) con Estados Unidos, explicó.

" ¿Por qué lo hicimos? Porque queremos que vengan más inversiones, y queremos que haya más competencia, porque en la medida en que haya más competencia va a haber menos monopolios, y se van a beneficiar los ecuatorianos más pobres", me dijo Gutiérrez.

Cuando le pregunté qué le hizo cambiar de opinión, y dejar atrás su retórica anti libre comercio de hace unos años, Gutiérrez contestó que "conversando con los mexicanos, me dijeron que ellos tenían un déficit comercial con Estados Unidos antes del Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte, y ahora tienen un gran superávit. Y el presidente Ricardo Lagos de Chile me dijo lo mismo de Chile. Si el mundo camina en esa dirección, Ecuador no se puede quedar detrás".

Desde el punto de vista de Ecuador, que a diferencia de Venezuela no vive sólo del petróleo, se trata de una cuestión de supervivencia: México y Chile ya tienen sus acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, cinco países de América Central acaban de firmar tratados parecidos con Washington, y Colombia y Perú están por hacerlo.

Hugo Chávez  

A menos que Ecuador obtenga su propio acuerdo de libre comercio con Washington, pronto puede quedar en desventaja con sus vecinos, en el sentido que no podría exportar libre de impuestos aduaneros a Estados Unidos. Y, cualquiera sea su ideología, algunos otros países latinoamericanos se verán pronto en la misma situación.

‘’Es fácil interpretar la gran victoria del presidente Chávez como una señal clara de que la izquierda radical está por barrer con el resto de América Latina, pero hay pocas evidencias para sustentar esa creencia’’, dice Michael Shifter, el analista del Diálogo Inter Americano, un centro de estudios centrista en Washington D.C. "La victoria de Chávez sólo puede ser atribuida a razones únicas de Venezuela".

Estoy de acuerdo. La ‘’revolución bolivariana’’ de Chávez no es otra cosa que el viejo petropopulismo. Los precios del petróleo se han disparado de $9 por barril cuando Chávez asumió el poder en 1999 a $46 por barril hoy día, y Chávez no ha hecho más que comprar votos a diestra y siniestra, regalando $1,600 millones de ingresos petroleros en subsidios en efectivo antes del referendo del 15 de agosto.

¿Pero acaso no es el primer deber de un político el ayudar a los pobres?, se preguntarán muchos. Por supuesto que lo es, pero el problema es que Chávez está dando dádivas a los pobres antes de las elecciones, pero al mismo tiempo creando más pobreza en el futuro. No sólo está llevando a Venezuela a un estado cada vez más totalitario, sino que está derrochando la bonanza petrolera, en lugar de crear una base sólida para las inversiones, la creación de nuevas industrias y el desarrollo a largo plazo. Es pan para hoy y hambre para mañana.

Desde que Chávez asumió el poder, las inversiones se han desplomado, cerraron casi 7,000 empresas, y el desempleo ha subido en un 5 por ciento.
Según un estudio de la Universidad Católica Andrés Bello, Venezuela tiene hoy unos 2 millones de pobres más de los que tenía cuando Chávez asumió el poder.

Obviamente, Chávez tiene el mérito de haber puesto en el mapa político a los millones de pobres de Venezuela, que nunca fueron tomados debidamente en cuenta por la clase política del país. Pero su desastrosa gestión hará agua cuando caigan los precios del petróleo, y no será un ejemplo ni para los países vecinos, ni para los propios venezolanos. Es una película que ya hemos visto muchas veces. (Publicado en El Nuevo Herald)