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La deuda eterna y
los derechos
humanos
La
canción dice. “Todo,...todo cambia,....cambia,
todo cambia...”, para que todo siga igual o peor.
El devenir que Heráclito pregonaba, que nunca
nos bañamos en el mar en las mismas aguas, pareciera
que es ajeno a nuestros gobernantes. Lo demuestran
en el tiempo los ministros de economía que insisten
en bañarse en las mismas aguas contaminadas
por los continuos fracasos. Insisten en repetir una
y otra vez los mismos mecanismos de negociar, renegociar,
volver a provocar el no pago de la deuda y volver a
pagar lo ya pagado, ya sea por las fuertes presiones
del FMI y del Departamento de Estado Norteamericano,
o de los poseedores de los bonos, que día a
día acosan a los gobiernos para que paguen lo
impagable. Los gobiernos continúan el juego
impuesto y piensan que esa es la solución a
la coyuntura, y van dejando para el mañana lo
que no tienen el coraje de encarar hoy, aunque saben
que es un suicidio a corto o mediano plazo para la
vida y desarrollo de los pueblos.
Con la sabiduría de los
años de militancia
política y social, el viejo pensador Arturo
Jauretche decía: “No se trata de cambiar
de collar, sino dejar de ser perro,” ante la
incredulidad de muchos de sus compañeros, resignados
a no encontrar salida al modelo neoliberal impuesto,
y que piensan que debemos aceptar las reglas del juego
de los centros de poder o estamos condenados al abismo
Eso es incorrecto y fatal. Es
tiempo de dejar de ser perros. La deuda externa o deuda
eterna, por ser impagable e inmoral y un mecanismo
de dominación impuesto
a los pueblos, se relaciona profundamente con los derechos
humanos. Los países endeudados ,del mal llamado
Tercer Mundo, transfieren capitales a los países
ricos en pago de los intereses de la deuda externa,
generándose un circulo vicioso y una situación
insostenible de mayor pobreza y exclusión social
con la imposibilidad de alcanzar mejores condiciones
de vida. Los países del mal llamado Primer Mundo
especulan con el hambre y la pobreza de los países
del Sur para poder vivir mejor.
La deuda externa se fue generando
durante las dictaduras militares y fueron los países
del norte, es decir los ricos quienes daban créditos
a las dictaduras y les vendían las armas para
reprimir a los pueblos. Eran deudas privadas que fueron
estatizadas y pasadas a los pueblos que nunca recibieron
un céntimo,
pero que hoy deben pagar lo que nunca les dieron.
El caso de la Argentina es patético,
por no decir dramático. Es un país rico
y gran productor de alimentos; había alcanzado
un desarrollo sostenible y desterrado las enfermedades
endémicas,
como la lepra, la parasitosis, la lepra y la tuberculosis.
La política sanitaria y de prevención
era orgullo de los argentinos. Se había desterrado
el analfabetismo.
La Argentina soportó más
de cincuenta años de dictaduras militares, y
gobierno civiles débiles. Pero hasta las setentas,
nunca encontraban con tanto deuda externa.
Hoy la Argentina tiene 23 millones
de personas en situación
de pobreza, mas de 10 millones viven bajo el nivel
de pobreza y se mueren cerca de cien niños por
día de hambre y enfermedades evitables, se les
quita las tierras a las comunidades indígenas
y se las entregan o venden a grandes empresas extranjeras.
En el país han aumentado
las enfermedades endémicas
y el analfabetismo. Se han cerrado cientos de fabricas
y el índice de desocupación alcanza a
más del 30 por ciento. Pero se transfieren capitales
en pago de los intereses de la deuda externa.
Matemáticamente tiene tres
ejes que pueden ponerle los números y siempre
tendrán los mismos
resultados. “Más pagamos, más debemos
y menos tenemos”. Sin embargo los pueblos de América
Latina tienen capacidad de resistencia y organización
social , así surgieron grupos movimientos sociales
con fuerte resistencia a tres grandes ejes que hoy
quiere imponer a los pueblos en una nueva re-colonización
de los EE.UU. para todo el continente: ALCA ( Asociación
de Libre Comercio para las Américas), Militarización
y la Deuda Externa.
El ALCA tiene por objeto el sometimiento
productivo y el ingreso de las empresas norteamericanas
en las mismas condiciones que las nacionales, con subsidios
agrícolas frente a los cuales ningún
país de América Latina está en
condiciones de competir en un plano de igualdad.
La creciente militarización
y maniobras militares de los ejércitos latinoamericanos
bajo el mando de los EE.UU. con las instalaciones de
bases militares en tres ejes estratégicos: 1)
el Plan Puebla –Panamá,
para Centro América y Caribe.2)el Plan Colombia,
con la base militar de los EE.UU. en Manta-Ecuador,
y 3)la Triple Frontera (Argentina-Paraguay, Brasil)
donde se encuentra el Acuífero guaraní-
una de las mayores reservas de agua potable, vital
para la vida de los pueblos y del cual pretenden adueñarse.
Existen diversa propuestas y alternativas
a la situación
actual. Diversos grupos y movimientos sociales y de
investigación han propuesto a los gobiernos
diversas iniciativas, entendiendo que, fundamentalmente,
el problema es político y que deben asumir su
responsabilidad frente a los desafíos que el
mundo presenta.
Uno de ellos es fundamental: la
unidad continental, y las instancias regionales como
el Mercosur, el Pacto Andino y Caribeño. al
ALCA.
La Deuda Externa tiene un impacto directo sobre la
vida de los pueblos, violando los derechos Económicos,
Sociales y Culturales e impidiendo su desarrollo. Es
necesario determinar la deuda legítima de la
ilegítima, y para ello es necesario realizar
una auditoria y llevar el problema de la deuda a la
Corte Internacional de la Haya.
Hasta el momento los gobiernos
no se deciden a hacerlo ,pese a que la situación
de los países
empeora cada día.
El Foro Social Mundial, realizado
en Porto Alegre en Brasil, y éste año
en la India en Bombay , como los Foros Temáticos
realizados en diversos países vienen trabajando
en las alternativas y en generar instancias para superar
la grave situación
que hoy viven los pueblos.
Es necesaria la unidad de los
pueblos para hacer frente a la re-colonización y poder preservar sus derechos
a la soberanía, el medio ambiente y el respeto
de los derechos humanos, hoy violados sistemáticamente.
Es necesario re- pensar las democracias
que vivimos, que son más formales que reales,
El voto no la garantiza.
Premio Nobel de la Paz en 1980.
Director del Servicio Justicia y Paz, organizacion defensora
de los derechos humanos radicada en Buenos Aires.
Copyright : Project Syndicate,
agosto 2004. |