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Victimizan
políticamente a Candidato de APRE
"Crucifican" a Fiallos,
¿correrá
para alcalde?
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Juez
dictó sentencia en una hora, apelación
aún no se resuelve, y ahora lo acusan
en otros cinco juicios |
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Lourdes Arróliga
Un “rosario” de seis juicios en
su contra, esperan por Alejandro Fiallos, candidato
a Alcalde de Managua por la Alianza por la República
(APRE), mientras tanto espera que resuelvan “a
su favor” la apelación a la sentencia
de veinte meses de prisión e inhabilitación
por un año, que le impuso el juez suplente
Moisés Rodríguez, del Segundo Local
del Crimen.
Todo inició el 20 de
julio del 2004, cuando María Teresa Mairena,
contratada por el periodo de un año como Coordinadora
de la Oficina de Contrataciones del Instituto Nicaragüense
de Fomento Municipal (INIFOM), retomó una
denuncia interpuesta en contra de Fiallos y autoridades
de la institución —que no prosperó por
la vía civil—, “por abuso
de autoridad y amenazas condicionadas”.
Las intenciones de Mairena era
recibir el pago de 17 mil dólares, en concepto
de los honorarios que devengaría por sus servicios
en INIFOM, de dónde fue despedida en marzo
del corriente año –a escasos cuatro
meses de haber sido contratada--, por negarse
a continuar avalando “licitaciones ilícitas” desde
su cargo, entre las que señala la compra
de aires acondicionados, de útiles de
oficina, la reparación de la flota vehicular
y la remodelación de la oficina financiera.
“No es un asunto político”,
repite constantemente Mairena, ante los medios de
comunicación.
Como prueba señala los “arreglos
extrajudiciales” que su
abogado Pánfilo Orozco tramitó sin éxito alguno, con
el defensor de Fiallos, doctor Mario Orozco Scott.
Solicitó el pago de diez
mil diez mil dólares a cambio de retirar
la denuncia.
“Le prometí que íbamos a conversar porque la plata no la
pongo yo. Pero don Alejandro me dijo que eso era un chantaje, una extorsión
y no aceptó”, señaló Orozco Scott. Por lo que las
negociaciones quedaron ahí.
Pero Pánfilo Orozco le
recriminó que “violó un pacto
de caballeros”, a lo que el defensor califica como “pláticas
informales”.
“Pánfilo se molestó conmigo porque dice que falté al
pacto, pero quien pone los términos es el cliente”, aclaró. Entretelones de un juicio
La sentencia condenatoria que dictó el
juez Rodríguez no afectó solamente
a Fiallos. La mañana del 17 de agosto,
el abogado de Mairena, Pánfilo Orozco,
fue el primer sorprendido con la decisión
del judicial.
“Llegué como a las 8:30 para ver los
resultados de la inspección ocular (realizada
el día anterior), y me encuentro con
la sorpresa de que estaba lista la sentencia”,
reconoce Orozco.
Aunque intenta guardar distancia del cariz
político
del juicio, reconoce ciertas anomalías
en el proceso, como el hecho de que él
no presentó los alegatos finales,
requeridos para que el juez se pronuncie.
Así se le “escapó de las
manos” la oportunidad de “recuperar
el dinero” que solicitaban como
indemnización
de Mairena.
“Nos desarmó porque ahora no vamos
a poder recuperar la plata. Desde abril estamos
tratando de negociar con él”, afirmó el
abogado. ¿Pruebas fueron
contundentes?
En medio de la madeja
política con que
se abordó el caso, se encuentran los “elementos
de prueba” que la parte acusadora indica
haber aportado al juicio.
Pero la posición de la defensa, es que
en ningún momento se demostró la
culpabilidad de Fiallos.
Además denunció que desde un principio
el juez se negó a tramitar las solicitudes
de la defensa, por lo cual lo recusó.
Pero éste prosiguió con la causa.
Aún el día
de la inspección,
le recordó que no podía conocer
el caso.
“Me podés recusar las veces que vos
querás, yo voy a dictar sentencia”,
le habría respondido Rodríguez.
Para el defensor
de Fiallos no se estableció la
supuesta participación de Fiallos en el
segundo despido que tuvo Mairena, en la Oficina
de Ética Pública, todo según
la afectada “por una llamada que él
hizo” a esa institución.
En el expediente
rola una carta emitida el 17 de junio
del 2004, por Haydée Acosta,
Directora Ejecutiva de la OEP, en la que reitera
el despido de la siguiente forma:
“Al respecto, debido a que las diferencias
entre las autoridades de INIFOM y su persona la
imposibilitan a desarrollar dicha actividad en
forma coordinada con esa institución y los
municipios, se afectará la eficiente ejecución
de las tareas contempladas en los términos
de referencia de su consultoría. Por lo
tanto, la institución a mi cargo se ve obligada
a aplicar el inciso d) de la cláusula No
9.1 del contrato, tomando en cuenta que no se logró un
acuerdo en la aplicación de la cláusula
No 3 del mismo contrato, como le fue solicitado
en la comunicación de referencia OEP-VA07-854-04
del 14 de junio del 2004”.
El juez contempló dicho
escrito en su sentencia, así como
la declaración
de un testigo que afirmó haber visto una
circular enviada a distintas instituciones, para
impedir cualquier contrato laboral con Mairena.
Sin embargo, dicha
prueba documental no fue presentada por “falta
de tiempo” y la prontitud
del fallo judicial, según los demandantes. Etica Pública
sin pronunciarse
Confidencial intentó conocer
la versión
de la OEP, pero la divulgadora Graciela Rappaciolli
dijo que se pronunciarán hasta que el
juez resuelva sobre la fianza que solicitó el
abogado de Haydée Acosta.
También solicitaron la nulidad del juicio,
pero hasta ayer no tenían respuesta alguna.
“Estamos en espera de que el juez se pronuncie.
Ella está en posición de actuar conforme
a Derecho y seguir el procedimiento de la ley”,
indicó Rappaciolli. ¿Grabación
comprometedora?
Presa del enojo por su segundo
despido consecutivo, Mairena interpeló a las autoridades
de Etica Pública y obtuvo sin la autorización
judicial una grabación de casi media
hora (ininteligible en ciertos momentos), de
una conversación con Alan Clerk, Coordinador
del Programa.
Confidencial tuvo acceso a la
cinta y logró desprender
los siguientes hechos:
--Alan: “Nunca pensamos que ibas a tener
esa actitud (de demandar a Fiallos). No podés
llegar a INIFOM”.
--Ma. Teresa: “Por qué no puedo,
si yo soy un técnico”.
--Alan: “No podés cumplir con tus
términos de referencia, no podés”.
El abogado defensor, corroboró que la
parte acusadora intentó incluirla como
elemento de prueba, pero fue rechazada.
Así mismo, restó méritos
a los elementos probatorios que expuso el judicial,
como la declaración de un pastor evangélico –guía
espiritual de Mairena--, quien declaró que
conocía los “sufrimientos de ella”.
La inspección de los módulos
de INIFOM y del parque vehicular tampoco aportó “nada” al
proceso, según el defensor.
Funcionarios de la institución señalan
que el juez no solicitó información
alguna en la Oficina de Contrataciones y otras
direcciones.
“No existen pruebas que al menos hayan acabado
con el principio de presunción de inocencia.
El juez está condenando, porque además
de la finalidad política, él ha visto
la oportunidad de convertirse en un personaje,
hay un poco de egocentrismo en todo esto”,
dijo Orozco Scott. En manos de apelaciones
Cuando la pena es menor
de tres años,
la Ley 164 de Instrucción Criminal contempla
la posibilidad de que el detenido salga mediante
una fianza pecuniaria –depósito
de dinero--, o de la fianza personal (alguien
da garantía de que no se fugará).
Sin embargo, pese a que
el defensor solicitó “a
lo inmediato” una fianza, la revocación
de la orden de arresto y la nulidad del juicio,
el juez no se pronuncia al respecto.
El defensor de Fiallos además interpuso
un recurso de amparo ante el juez David Rojas
del Primero Distrito del Crimen, quien tendrá la última
palabra sobre el caso. Rojas sustituyó a
la jueza sandinista Juana Méndez, quien
pasó a ocupar una magistratura en el Tribunal
de Apelaciones de Managua.
“Debo de reconocer que el doctor Rojas ha
dicho públicamente que él es un militante
sandinista, pero no quiero calificar de que por
eso estamos en manos de la justicia sandinista”.
De lo que sí está seguro es que
la sentencia emitida por Rodríguez está plagada
de intereses políticos.
Un fallo conocido previamente
por los directivos de APRE, quienes postergaron
la decisión
de hacerlo público. Dictó sentencia
en una hora
Orozco Scott espera que
Rojas resuelva con la misma celeridad que el
juez Rodríguez
y que “revoque” la sentencia. De
lo contrario, Fiallos “quedaría
inhabilitado” de correr como candidato
a alcalde.
“Me gustaría aclararle que la sentencia
no se resuelve en menos de un mes, la inspección
fue ayer (el lunes pasado) a las tres de la tarde
y la sentencia estaba a las cuatro. La dictó en
una hora”, alegó el defensor.
Varios litigantes de los juzgados, consultados
por Confidencial, coincidieron en que los jueces
tardan entre cuatro, cinco, seis meses, para
dictar una sentencia. |