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A pesar de nubarrones políticos
Gobierno apunta a "la economía"
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Optimismo
oficial: IMAE sigue creciendo; buscan asegurar
TLC con EE.UU. y con Taiwan |
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Iván
Olivares
En medio del caos político-jurídico
en que se vio envuelto el gobierno debido a los fallos
judiciales en los casos BECA y PARMALAT, sus funcionarios
proclaman logros en materia económica.
Mario Arana, titular del MIFIC
sostiene: “hemos
llegado a un punto de inflexión. Nicaragua
está comenzando a lucir mejor, y tenemos que
revertir las expectativas negativas y a veces fatalistas
que tenemos”. ¡Para arriba!
A principios de julio, el
Banco Central soltó de
forma casi imperceptible, la noticia de que el Indice
Mensual de Actividad Económica de abril 2004
había crecido un 4.9%, lo que les hacía
augurar que el PIB podría tener un crecimiento
del 3.5%, a pesar que la inflación acumulada
en el primer semestre ya sobrepasaba el máximo
esperado para todo el 2004, debido, en gran medida,
al alza de los precios del hierro y el petróleo.
Cuando los economistas del
Banco descubrieron que el dato de mayo era más
alto aún (5.9%),
la noticia “voló” desde el 7-Sur
hasta la Presidencia de la República, que
ordenó no divulgarlo hasta el lunes 16, una
vez que hubiera sido confirmado plenamente.
Aunque las encuestas indican
que la población
no percibe la mejoría que celebra el gobierno,
los expertos dicen que el repunte de la actividad
económica se debe al “significativo
dinamismo de las actividades agrícola, pecuaria,
industria, construcción, minería, comercio
y financiero”.
Todas estas actividades (que
representan el 60% del PIB del 2003), aportaron
en conjunto 5.3 puntos porcentuales al crecimiento
promedio anual del IMAE.
Otras como transporte, comunicaciones,
energía
y agua, también aportaron positivamente al
crecimiento del Indice, aunque mostraron “desaceleraciones
en sus tasas de crecimiento”, dijo el Banco,
que también señaló cómo “la
actividad pesquera continúa incidiendo negativamente
en el desempeño de la actividad económica”.
Gracias a ese conjunto de
datos, Mario Alonso, Presidente del BCN, se atrevió a
pronosticar que el PIB podría crecer entre
3.7 y 4.2%, “aún
con el alza del petróleo, como lo demuestran
los datos actuales del IMAE”, aunque esa misma
variable podría llevar los niveles de inflación
hasta el rango del 7 ó 7.5% (con los precios
actuales) y hasta 8%, si sigue la escalada de precios
del oro negro.
De ocurrir, el crecimiento
del PIB podría
explicarse con el repunte de los precios de algunos
de nuestros productos, así como por la esperada
salida de las cosechas, que ocurren en el segundo
semestre del año. ¿Y dónde está la mejoría?
Aunque no hay discusión
en torno a la exactitud del cálculo del
IMAE (la página del
BCN muestra “correcciones” de los datos
para abril y mayo, que quedaron en 4.6 y 6.0% respectivamente,
después de los anuncios iniciales que los
situaban en 4.9 y 5.9%), sí lo hay en torno
a por qué esos beneficios no se notan de forma
palpable.
Alonso recordó que “el
IMAE mide el volumen y muestra el comportamiento
del mismo grupo de empresas privadas”, y
explicó que “el
crecimiento no se siente, en parte, porque los años
anteriores la población creció más
que la economía”, y porque “hace
falta tiempo para permear la bolsa, el estómago
y la mente de la gente”.
Mario Flores, Gerente del
Banco, añadió que “los
beneficios no se trasladan de forma automática”,
haciendo notar que “el poder de compra del
salario se ha mantenido”.
Como es lógico suponer,
hay visiones que difieren de esas explicaciones.
Una de ellas es la de Wálmaro Gutiérrez,
diputado sandinista, para quien “las mediciones
positivas del IMAE no implican un mejor nivel de
vida del nica promedio, porque aquellos parámetros
son macroeconómicos, y el acceso del ciudadano
a servicios básicos, canasta básica
y medicamentos, no son proporcionales a esos datos”.
Insistió en que “el
crecimiento puede ser real, pero ¿hacia
dónde va la riqueza?
A concentrarse en grupos de poder económico
bastante reducidos, mientras la vasta masa poblacional
ve disminuir su poder adquisitivo”.
El economista Sergio Santamaría,
Director del CINASE, dijo que “de abril a
mayo crecieron esas actividades económicas,
que son indicadores de algunas empresas claves,
incluyendo bancos, pero no por eso puede decirse
que hay un crecimiento global de toda la economía”.
Santamaría también
dudó del
esperado 3.7 a 4.2% que el Banco espera ver crecer
el PIB. “No creo que pase del 3% por efecto
de la sequía y la posibilidad que el invierno
sea muy dañino en el segundo semestre. Recordá que
el sector agrícola pesa casi 21.5 del Producto
Interno Bruto, y que el petróleo sigue estando
caro”, detalló. CAFTA y TLC TAINIC
El gobierno también
espera ver crecer las exportaciones y captar más
inversiones este año, pasando de los 230
millones de dólares
en el 2003, a unos 300 en el 2004.
Una de las claves principales
es la ratificación
del CAFTA, para lo que hace falta que lo aprueben
los poderes legislativos de EE.UU. y al menos dos
de los otros países firmantes, por lo que
Nicaragua tratará de ser uno de los primeros.
“Aprobarlo primero nos
da ventajas sobre los otros países de la
región, además
que mejora nuestra posición ante Estados Unidos,
y nos permite ‘amarrar’ lo acordado”,
de modo que sea más difícil que se
nos proponga abrirlo para renegociar algún
punto, dijo Arana.
Las previsiones indican que
para el 2005 y el 2008, la economía nacional
crecería un 6.2
y un 5% sin CAFTA, saltando hasta 10 y 8.5% con
el acuerdo comercial en pleno vigor, mientras el
PIB mediría 860 ó 1,011 dólares
en esos mismos años, si el acuerdo se aplica
o no.
Esos números podrían
ser mayores, en dependencia del resultado de las
negociaciones de un TLC con Taiwán anunciadas
este viernes, en el que Nicaragua espera cerrar
su brecha comercial con la isla asiática,
que nos vende equipos electrónicos y diversos
materiales para la industria de la maquila por
valor de 39.2 millones de dólares.
Aunque el año pasado
Nicaragua sólo
exportó hacia la nación china 665,000
dólares, Alvaro Porta, Director General
de Comercio del MIFIC, dijo que la firma de ese
TLC nos serviría para fortalecer el marco
legal que permita la instalación de más
empresas taiwanesas en Nicaragua. |