ECONOMIA

Beneficios para agricultores
Nicaragua celebra acuerdo OMC

Productores sueñan con mundo sin subsidios

Iván Olivares

Alicia Martin  

El anuncio del acuerdo marco logrado en el seno de la OMC, tendiente a desmantelar el sistema de subsidios que impera en el mundo y beneficia fundamentalmente a los agricultores de los países desarrollados, ayudará a mejorar economías agrícolas como la nuestra, al permitir que nuestros productores compitan en igualdad de condiciones.

Alicia Martin, asesora del titular del MIFIC, consideró que “es un gran logro, aunque sólo sea un marco, porque se habla de eliminar subsidios. Hay que recordar que esa fue la razón por la que se fracasó en Cancún”.

Detalló que el acuerdo habla de fórmulas para reducir y armonizar aranceles, de modo que los más altos bajen más rápido, además de disminuir las ayudas internas, así como que los países en desarrollo puedan proteger algunos “productos sensibles” que tendrían una reducción menor.
La noticia es parte de una “racha” luego que Brasil, Australia y Tailandia obtuvieran la semana pasada una importante victoria en su disputa por los altos subsidios azucareros de la Unión Europea, decisión que podría tener un fuerte impacto en las negociaciones sobre comercio agrícola mundial.

Brasil en particular espera quedarse con al menos la mitad de los dos millones de toneladas de azúcar que dejarían de producir los europeos, lo que representa un incremento del 10 al 11 por ciento de las capacidades productivas del gigante sudamericano.

El fallo preliminar de la OMC contra la UE sigue a otro dictado en abril, cuando el organismo señaló a Estados Unidos que debía interrumpir la mayor parte de su ayuda a unos 25,000 cultivadores de algodón, diciendo que esta era ilegal, lo que muestra una tendencia para dejar atrás el sistema de subsidios, valorado en miles de millones de dólares.

Trato muy preferencial

Sara Amelia Rosales, Directora de Organismos Internacionales del MIFIC, explicó que “estos acuerdos son considerados como la base para la negociación de modalidades, lo que podría ocurrir en septiembre”.

Aunque los acuerdos incluyen el tema de los productos agrícolas y los no agrícolas, no se limitan a ellos, pues también contienen normas a aplicar acerca de asistencia técnica, servicios, normas sobre comercio y medio ambiente, facilitación de comercio y solución de diferencias.

Aunque todos son importantes en diversa medida, la eventual eliminación de los subsidios agrícolas es lo que más llama la atención de nuestras autoridades y de los exportadores.

Junto a Rosales, Silvio Zambrana, Jefe del Departamento de la OMC en el MIFIC, explicó que “en este campo los tres pilares importantes sobre los que hubo consenso fueron los de ayudas internas, que es como llaman a los subsidios a la producción; los subsidios a las exportaciones, y el acceso a los mercados”.

El planteamiento es que los países en desarrollo tengan períodos más largos para reducir los subsidios que pudieran otorgar, y que los porcentajes sean menores, más allá de que se trate de pagos directos o ayudas indirectas a los productores.

Rosales explicó que aunque el programa libra por libra cae en la esfera de este tipo de subsidios, Nicaragua no tendrá que eliminarlo porque, tal como se aplica en la actualidad, no constituye una medida que distorsione el comercio.

“Los subsidios a la exportación también se verán reducidos hasta su eliminación total. En todo caso, lo que se negociará es el período en que llegará a cero, ofreciendo plazos más extensos a las economías subdesarrolladas. Este rubro incluye los créditos a la exportación que impliquen reembolsos a más de 180 días”, explicaron.

Del mismo modo, los países en desarrollo podrán seguir aplicando subvenciones a la exportación, tales como aquellas dirigidas a reducir los costos de comercialización de exportaciones, donde se incluyen los fletes o el transporte interno de productos.

En virtud del compromiso alcanzado, se eliminará todo suministro de ayuda alimentaria que no esté de acuerdo con las disciplinas que se acuerden en la OMC, esto es, que no perjudique el comercio ni la producción de los países.

En el tema de acceso a mercados, Nicaragua se beneficia con la ampliación de contingentes arancelarios, lo que dará a nuestros productos mayor acceso a los grandes mercados, a la vez que se reducen los aranceles que pagamos por ellos, mientras se nos exige menos compromiso para nuestros contingentes arancelarios.

También se negociará la disminución de los aranceles que los países desarrollados imponen a los productos industriales de las economías pequeñas, con lo que se pretende dar más acceso a esos ítems, y fomentar el fortalecimiento industrial de las naciones menos desarrolladas.

Países como Nicaragua tendrán prioridad para designar “productos sensibles” y “productos especiales” a los que se protegerá sobremanera, a la vez que se procurará que los países grandes abran sus fronteras a los productos tropicales, lo que opera definitivamente a nuestro favor.