SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 9 • EDICION No. 400 • DEL 08 AL 14 DE AGOSTO 2004
ECONOMIA

La repercusión económica
Bombazos judiciales:
El "efecto BECA"

Decreto 520 para inversiones turísticas mal aplicado.
Inmobiliaria BAC alega que impuesto no fue exonerado sino “diferido”, pero la ley no faculta a “diferir” pago de impuestos

Oliver Bodán

Alvaro Robelo  

Hasta hace unos cuantos meses, el siempre controversial político y ex banquero Alvaro Robelo, todavía reclamaba a viva voz su banco, el Europeo de Centroamérica, BECA, declarándose víctima de una conspiración y un “asalto a mano armada”.

El BECA fue intervenido por la Superintendencia de Bancos (SIB) en julio de 1996, bajo el alegato de navegar a todo vapor en un mar de irregularidades: capital negativo, préstamos vencidos, deudas impagables, iliquidez…

Las quejas de Robelo terminaron el mes pasado, cuando un inesperado fallo judicial del más alto nivel le devolvió su preciado tesoro. Entonces, explotó de nuevo con su habitual elocuencia en contra de Angel Navarro, ex Superintendente de Bancos, Eduardo Montealegre, ex directivo de BANCENTRO, Antonio Lacayo, ex ministro de la Presidencia.

Pero más allá del alcance de la sentencia y las amenazas de Robelo, hay un tema de fondo. Los recientes fallos judiciales, que han puesto una vez más en entredicho la independencia del Poder Judicial, también tienen un efecto directo en la economía, principalmente en el sector financiero, coinciden abogados, economistas y empresarios consultados por Confidencial.

Las críticas empiezan con la sentencia 57, que la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) emitió el pasado 13 de julio, levantando la declaratoria del estado de quiebra del BECA. El fallo también anuló todo lo actuado por la Superintendencia de Bancos a partir de la fecha de la intervención.

Efecto en inversión

Según el economista José Luis Medal, dicha sentencia tiene un efecto “negativo” en la inversión, aunque también puede alegarse que fortalece el derecho a la defensa y resta poderes supuestamente excesivos de la SIB, institución “que dicho sea de paso, sufre de politización en la elección de su Junta Directiva y del mismo Superintendente”.

“Nicaragua todavía tiene un sistema financiero que es frágil y vulnerable. La reciente sentencia de la CSJ no abona en nada a la estabilidad del sistema financiero, ya que debilita seriamente a la SIB. Se requiere de manera urgente fortalecer y despolitizar totalmente a esa institución. De hecho hubo indebida influencia política sobre la SIB, cuando tuvieron lugar las quiebras bancarias”, recordó Medal.

Si no se procede de esa manera, alertó, la banca nicaragüense no será segura, lo que es peligroso e incidiría negativamente en la inversión y en la misma estabilidad macroeconómica del país. “Se requiere urgentemente de una SIB totalmente despolitizada y de una CSJ cuyas sentencias no estén influenciadas por factores políticos”, insistió.

El economista recordó que a la fecha, ni la SIB ni el Banco Central han publicado un informe detallado de las quiebras bancarias y de la actuación de las Juntas Liquidadoras, que en su momento fueron criticadas por su excesivo derroche de dinero para recuperar la cartera vencida de los bancos intervenidos.

“Esos informes se hacen necesarios porque ante el elevadísimo costo que tuvieron las quiebras bancarias --que habrá que pagar en los próximos años-- y la reciente sentencia de la CSJ --y posibles futuras sentencias-- se hace necesario un debate público sobre el tema”, estimó Medal.

Superintendencia: banca sólida

Pese a las críticas, Alfonso Llanes, Superintendente de Bancos, manifestó que el sistema financiero actualmente “está tranquilo”, con depósitos en aumento, bancos capitalizados y carteras en buen estado.

“Para mí el principal problema está relacionado a los inversionistas, que pueden estar un poco preocupados por este tipo de sentencias. El que viene aquí viene a invertir su propio dinero y puede sentir que las reglas de juego no están correctas. Recordá que el capital es un poquito arisco. Pero en la parte bancaria el sistema se está comportando excelente”, aseveró Llanes.

El funcionario rechazó que la institución supervisora de la banca privada esté politizada, ya que es una instancia eminentemente técnica y autónoma. “La institución no está politizada y yo no voy a dejar que se politice, aquí a todo el mundo se trata por igual y todo está normado bajo técnicas de finanzas, supervisión e inspección”, señaló.

Llanes fue directivo del BANIC en tiempos cuando el banco estatal sirvió para fines partidarios en beneficio del PLC, en pleno apogeo de la corrupción del gobierno de Arnoldo Alemán.

El Superintendente aceptó que han existido problemas para completar un informe sobre la actuación de las juntas liquidadoras de los bancos quebrados. “Todavía estoy en el proceso de cierre y en el transcurso ha habido problemas, pero en el informe anual de la Superintendencia a la Asamblea hay un par de páginas”, justificó.

“Hay sentencias monstruosas”

Pero la sentencia del BECA todavía levanta encendidas polémicas entre abogados. Para Roberto Argüello Hurtado, ex presidente de la CSJ, el fallo causa una gran inestabilidad en la banca privada.

“Crea zozobra, afecta a todos los bancos, el comercio, a todas las personas relacionadas con el sistema financiero y, sobre todo porque son sentencias que nadie cree. Para mí es una broma esa sentencia, porque no hay tal devolución”, dijo Argüello.

Argumentó lo anterior afirmando que la Corte no debió evaluar el fondo de la intervención, sino limitarse a confirmar si a Robelo se le negó o no el derecho a la apelación y a la defensa, tal y como alegó desde las primeras querellas en los tribunales comunes.

“No se puede devolver un banco quebrado, porque la quiebra es una situación de hecho y mientras la Corte no diga que el banco está solvente, no pudo haber declarado la nulidad de la quiebra, porque la única manera de declarar la nulidad de la quiebra de fondo es que haya sido declarado en quiebra teniendo bienes y aquí no se trata de eso”, razonó.

Argüello, representante de otro banco, el BANCENTRO, en una vieja querella que mantiene con el ex banquero Haroldo Montealegre, criticó duramente al Poder Judicial. “Hay algunos funcionarios que lo perjudican, ya se saben quienes son; hay sentencias monstruosas”.

“Se produjo una inquietud nacional”

Adicionalmente al ruido que introdujo el fallo del BECA, se anunció en la CSJ posibles sentencias por las quiebras del Banco del Sur y el Banco del Café, sin que existiera un rumbo claro. Todo esto, a juicio del analista político Alejandro Serrano, creó un impacto sensible en el sistema financiero.

“Indiscutiblemente se produce una inquietud nacional. De alguna forma quedó en la percepción ciudadana la preocupación de que como no se conocían los términos de la sentencia, se obligara de alguna manera a trasladar plata para completar los activos supuestos del BECA, lo cual pone en crisis la seguridad de los cuenta habientes del banco que obtuvo su cartera”, señaló. Dicha institución fue BANCENTRO.

Por esta razón, opinó Serrano, fueron oportunas las declaraciones de la magistrada Yadira Centeno, presidenta de la CSJ, aclarando que la sentencia del BECA no ordenaba devolver plata alguna a Robelo.

“Pero tuvo repercusiones de inestabilidad y zozobra, sobre todo en el sistema financiero, que funciona sobre la base de la credibilidad, estabilidad y confianza, que son elementos sicológicos. Si se introducen elementos que ponen en crisis la estabilidad, esto puede ser catastrófico para el sistema financiero”, recordó.

El también ex rector de la UNAN-Managua apuntó que el problema de fondo es que la justicia ha perdido su credibilidad, aunque no generalizó su crítica a todo el sistema. “El Poder Judicial sólo es Poder Judicial si es independiente. En el momento en que pierde su independencia pierde su cualidad y su condición de poder. No hay estado de derecho, no hay democracia, si no hay un Poder Judicial verdaderamente independiente”.

COSEP solicita reunión a la Corte

Sin embargo, al parecer ahora las aguas se han calmado, por lo menos en relación a posibles fallos vinculados al Banco del Sur y el Banco del Café. Según el magistrado Rafael Solís, miembro de la Sala Civil de la CSJ, no hay nada definido en relación a recursos de amparo introducidos por accionistas individuales de dichas instancias quebradas.

“No creo que estén cerca de salir. Esos casos han estado con opiniones diversas y no ha habido cinco votos (necesarios para emitir sentencia) en ninguno de ellos”, explicó.

En cualquier caso, según el economista Medal, ambas instituciones financieras estaban insolventes. Aunque sus estados financieros —y los de todos los bancos que quebraron—, aparentaban otra cosa antes de la declaración de quiebra, ello era una ficción contable, aseguró.

“Los supuestos activos que aparecían en los balances estaban inflados, no eran reales, ya que parte de la cartera que estaba clasificada como “A” o “B”, en realidad era irrecuperable, por lo que los activos que aparecían en los balances antes de las quiebras eran en realidad menores”, señaló.

Esta constante preocupación por los últimos fallos de la justicia ha motivado al Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) a solicitar una reunión a la Corte plena, para abordar el asunto, confirmó Alfredo Cuadra, presidente de dicha instancia.

“Siempre hemos sido críticos, también nos preocupa otros fallos que ha habido anteriormente, en los cuales ha habido comunicados de parte del COSEP. Esta semana nos vamos a reunir con la Corte, pedimos una reunión en Corte plena”, informó.

CSJ: sentencias apegadas a derecho

Al frente de las críticas se mantuvo la magistrada Yadira Centeno, presidenta de la CSJ, quien defendió la imparcialidad de los fallos judiciales en todos los niveles: primera instancias, Apelaciones y CSJ.

“Nosotros como Poder Judicial hacemos los fallos basados en la Ley y la Constitución y en lo que está en el expediente. Nosotros sabemos que ha habido sentencias que aunque la gente tenga la razón, no gana por falta de gestión de los abogados. Y nosotros no tenemos por qué hacer el trabajo de los abogados”, dijo Centeno.

Centeno recordó que la casación en materia civil es rigurosa. “A veces (las partes) no encasillan bien y no se le da lugar al recurso porque esa es una cuestión meramente técnica”.

Sobre la sentencia del BECA, la presidenta de la CSJ defendió a sus colegas de la Sala Civil. “Definitivamente fue por una cuestión de procedimientos que no se llevaron a efecto, nosotros no entramos a ver el fondo que vaya a existir una demanda contra el Estado en un juicio civil de indemnización o de lo que sea”.

Sobre las críticas a la falta de independencia y politización del Poder Judicial, Centeno recordó que los magistrados son electos por las fuerzas políticas de la Asamblea, pero una vez en sus puestos sólo se deben a la Constitución y a la ley.

“Para que termine toda esta politización de que se habla, lo más importante es aprobar la Ley de Carrera Judicial. Recuerde que fuimos nosotros quienes presentamos el primer proyecto de ley a la Asamblea y esto es lo único que puede salvar al Poder Judicial”, finalizó.

Oliver Bodán