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El
coletazo de los delitos electorales
¿Quién dará plata para esta
campaña?
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Donantes
privados cautelosos con financiamiento electoral |
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Oliver
Bodán
La vigencia del proceso
judicial por el caso de los delitos electoral,
que involucra al propio presidente Enrique Bolaños, ha despertado un clima de
cautela entre el capital tradicional, que con aportes
de diferentes rangos apoya a los partidos políticos
en los procesos electorales.
El caso de los delitos electorales
inició en
2002, a raíz de la acusación de la
Procuraduría conocida como la “guaca”.
En ese entonces, la ex juez Juana Méndez fijó competencia
para conocer irregularidades ocurridas durante la
campaña electoral del PLC e inició las
investigaciones judiciales. La Fiscalía y
Contraloría también tomaron cartas
en el asunto.
A la fecha el juicio está pendiente
de fallo y al parecer ha puesto “en alerta” a
los donantes de las agrupaciones partidarias, con
el fin de evitar futuras querellas judiciales por
el uso de los fondos.
La Ley Electoral prohíbe
a los partidos recibir donaciones o aportes provenientes
de instituciones estatales o mixtas, sean éstas
nacionales o extranjeras, así como recibir
donaciones privadas anónimas, salvo las colectas
populares.
“Creo que es muy factible
que el juicio por delitos electorales afecte el financiamiento
de la próxima
campaña. Pero también la credibilidad
del organismo electoral y el sistema cerrado de partidos
actual”, opinó Manuel Ortega Hegg, director
del Centro de Análisis Sociocultural (CASC),
de la UCA.
El financiamiento privado constituye
una de las principales fuentes de ingresos de los
partidos en año
electoral, el resto lo garantiza el Estado. En
el caso de las elecciones municipales, por medio
de una partida presupuestaria específica del
punto cinco por ciento de los ingresos ordinarios
del Presupuesto General de la República,
destinada a rembolsar los gastos en que incurrieron
los partidos o alianzas que hubieren participado
en los comicios.
Según Ortega, existirá un
clima de prudencia entre los donantes habituales
de los partidos, dado el juicio en contra de Bolaños
y la mayoría
de sus ministros. “Algunos seguirán
apoyando, pero buscando garantías de que
el dinero será usado de manera transparente
y para los fines del caso”, estimó.
Este es precisamente uno de
los grandes vacíos
de la actual Ley Electoral, que no regula de forma
precisa el financiamiento que reciben las agrupaciones
políticas. En el caso del juicio de los
delitos electorales, se supone que dinero estatal
fue utilizado para la campaña electoral
del PLC, con el conocimiento del entonces candidato
presidencial Enrique Bolaños.
“Las reglas actuales son muy laxas y los partidos
y fuerzas políticas no suelen sentirse obligadas
a rendir cuentas ni a la opinión pública,
ni al Consejo Supremo Electoral (CSE) ni a la Contraloría.
Y el CSE, al estar partidarizado, tampoco es muy exigente
al respecto. Hay una especie de complicidad entre los
partidos sobre el tema. La rendición de cuentas
sólo se exige por razones políticas,
dependiendo de las contradicciones entre los partidos
mayoritarios”, señaló. “Ocultismo” tradicional
De acuerdo a Ortega, si no
hay presión ciudadana,
se mantendrá el “ocultismo” tradicional
con el que los partidos manejan sus fuentes de financiamiento
en época electoral.
“Sin embargo, el clima
actual sobre el tema de los delitos electorales
se convierte en un instrumento de presión
para tomar medidas que hagan más
transparente el financiamiento electoral. La sociedad
civil ha planteado una serie de reformas a la Ley
Electoral, entre las que incluye una serie de medidas
de transparencia en el uso y disposición
de los recursos y la rendición de cuentas
públicas, que incluye
a los partidos políticos y al propio CSE”,
argumentó.
Por su parte, el analista
político Alejandro
Serrano recomendó cautela al sistema judicial
sobre el tema de los delitos electorales. “Hay
que tener un enorme cuidado de no utilizar este
caso como instrumento político, porque podemos
llevar al país al caos y llevar a la desintegración
del sistema institucional”.
De ocurrir un fallo judicial
en contra del mandatario Bolaños, éste
podría ser sometido
a un proceso de desaforación en la Asamblea
Nacional.
Según Serrano, debe vigilarse que las donaciones
se realicen conforme la Ley Electoral. “Indiscutiblemente
los donantes lo primero que perciben es qué grado
de estabilidad, transparencia y credibilidad tienen
las instituciones y las leyes en un país.
Difícilmente se invierte en un país
que está cuestionado todo su sistema jurídico
institucional”, afirmó. |