INVITADO DE LA SEMANA

Embajador saliente de UE
La imagen de Nicaragua
es muy "positiva"

CA debe unirse para lograr más ayuda europea

Iván Olivares

Giorgio Mamberto  

Llegado a Nicaragua cuando el país no había terminado de sanar las heridas abiertas por el Mitch, el embajador Giorgio Mamberto, Jefe de Delegación de la Unión Europea, acompañó a la nación durante cinco años en sus distintos “partos” (políticos y económicos), y ahora se marcha a cumplir una nueva misión a una zona cuyo nombre es sinónimo de masacre y limpieza étnica: Kosovo.

Con amplia experiencia diplomática en los cinco continentes, el italiano está satisfecho de su misión en Nicaragua y advierte que Centro América debe apresurar y apuntalar su proceso de integración para obtener más ayuda europea.

De Nicaragua piensa que, sin importar los resultados actuales de la lucha contra la corrupción, el país ya logró una ganancia absoluta, como es mejorar su imagen ante la comunidad internacional, lo que fue determinante para que los europeos consideraran que era tiempo de confiar su dinero a la administración nicaragüense.

Recuerda que cuando llegó al país, la cooperación se hacía con un sistema de proyectos en el cual había un codirector europeo nombrado por ellos, y otro nacional nombrado por el gobierno, quienes abrían una cuenta mancomunada, lo que permitía mantener un doble monitoreo del dinero.
“El sistema funciona, y no hay desvío de dinero”, dijo.

Aunque el método es bueno –porque permite que el dinero se use para lo que está previsto- tiene la limitación que el gobierno no puede flexibilizar el uso de los fondos para suplir otras necesidades.

Pero la delegación local de la Unión Europea notó a lo largo de los últimos cuatro años que la imagen de Nicaragua mejoró mucho.

“Hemos chequeado la administración, sobre todo la parte del circuito financiero, Hacienda, la contabilidad pública, y aunque siempre se puede mejorar, pensamos que hay suficientes garantías para que el gobierno maneje nuestro dinero y llegue a los resultados que se establezcan”.

Parte del compromiso es que el gobierno tiene que decirle a su contraparte europea cuáles son los resultados esperados y cómo medirlos, confianza que llevó a que el año pasado entregaran 43.5 millones de euros (52.2 millones de dólares) para educación, rubro que tenía adelantado un plan de los programas a realizar en los próximos años.

Ese apoyo crecerá este año con la aprobación de 90 millones para la descentralización de instituciones, apoyo a entidades locales de desarrollo rural, salud, etc., lo que es un reconocimiento implícito de que el gobierno sigue administrando bien el dinero.

“Pienso que la imagen de Nicaragua ha cambiado mucho. Ahora tiene una imagen positiva no sólo para la Unión Europea sino para los otros donantes y para nosotros es más importante porque somos los que más ponemos dinero”. El Grupo Consultivo ya liberó el 85% de la deuda externa, hay una macroeconomía viable, y aunque eso no quiere decir que Managua sea Suiza, se ve algún cambio, sentenció.