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Por qué no llegó la "Kerrymanía"
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Entre
los periódicos, y los programas de radio
y televisión que llegan a audiencias más
amplias, la Convención Demócrata
está lejos de ser una de las noticias
más importantes del día. |
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A
pesar del rechazo generalizado al presidente George
W. Bush en América Latina,
y a la esperanza de muchos de que sea derrotado en
las elecciones de noviembre, el virtual candidato Demócrata,
John Kerry, aún no se ha convertido en ídolo
de la región. No hay tal cosa como ‘’Kerrymanía’’ en
Latinoamérica, por lo menos hasta ahora.
Es más, la Convención
Demócrata
de esta semana en Boston no ha sido cubierta con gran
entusiasmo en muchos países de América
Latina, a pesar de que Kerry ha dicho en repetidas
ocasiones que le prestará más atención
a la región que el actual gobierno, y de que
incluso ha prometido lanzar un fondo de desarrollo
social para el hemisferio de $500 millones por año.
La noche inaugural de la Convencion
Demócrata,
con el discurso del ex presidente Bill Clinton, fue
destacada en la portadas de los diarios Reforma y El
Universal de México, El Tiempo de Colombia y
El Mercurio de Chile. En Brasil, los diarios Folha
de Sao Paulo y O Estado de Sao Paulo publicaron fotografías
de la Convención en sus primeras planas. Pero
el evento ni siquiera fue mencionado en las portada
del influyente periódico argentino La Nación,
o el de su competidor de mayor circulación,
Clarín, ni apareció ese día en
la primera página del diario El Comercio, de
Perú.
“Nos guíamos un poco
por los datos que recibimos de Estados Unidos. Estamos: ésta
va a ser la convención que recibirá menos
cobertura en televisión que ninguna otra’’,
me dijo el jefe de redacción de La Nación,
Héctor D’Amico. “Si no es importante
en los Estados Unidos, ¿por qué va
a ser más importante para nosotros?’’
Según más de media
docena de editores de periódicos latinoamericanos
y analistas políticos
con los que he hablado últimamente, Kerry
no es muy conocido en la región, y su imagen
es la de un hombre distante, poco carismático
y que tiene poca conexión con América
Latina.
“Kerry no es Clinton’’,
dijo D’Amico. “Todavía
no se ha convertido en un personaje lo suficientemente
carismático como para que los editores de
periódicos
nos volvamos locos ni con sus frases, ni con sus
posiciones’’.
En México, que depende de Estados Unidos para
más del 90 por ciento de su comercio exterior,
la Convención Demócrata está siendo
seguida más de cerca. Kerry ha prometido más
flexibilidad en la política migratoria de Estados
Unidos, pero también ha dicho que nombrará una
comisión para ‘’revisar’’ el
Tratado de Libre Comercio que tanto ha beneficiado
las exportaciones mexicanas.
“Le estamos dando importancia’’,
dice el director editorial de Reforma, Homero
Fernández,
refiriéndose a la Convención Demócrata. “Kerry
es visto con cierta simpatía, porque los
demócratas
han sido siempre vistos con más simpatía
que los republicanos en América Latina’’.
Con todo, fuera de los círculos
políticos
y empresariales, Kerry no es una figura que suscite
gran interés. Entre los periódicos,
y los programas de radio y televisión
que llegan a audiencias más amplias, la
Convención
Demócrata está lejos de ser una
de las noticias más importantes del día.
“No diría que está despertando
un gran entusiasmo’’, me dijo Lorenzo
Meyer, uno de los historiadores y analistas
políticos
más prominentes de México. “Un
90 por ciento de la gente se mostraría
contenta si gana Kerry, pero más bien
porque corre contra Bush, no porque inspire’’.
El motivo, según Meyer, es que “Estados
Unidos, en este momento, es visto con profundas sospechas
en América Latina. Desde afuera es visto como
un imperio... Por eso no hay ‘Kerrymania’ ”.
Estoy de acuerdo. El sentimiento
anti-Bush entre los formadores de opinión en
América Latina
ha crecido al punto de traducirse en un sentimiento
cada vez mayor en contra de Estados Unidos
y la totalidad de su clase política. La última
encuesta de Latinobarómetro en 17 países
de la región mostró que la imagen negativa
de Estados Unidos se ha duplicado en los últimos
3 años, a un 31 por ciento en el 2003.
En algunos países como México,
el 58 por ciento de las personas tiene una
visión negativa
de Estados Unidos.
¿Qué implicancias tiene todo esto? Una
de ellas es que la promesa de Kerry de que un gobierno
suyo restauraría la imagen de Estados Unidos
en la región será mucho más difícil
de lograr de lo que piensa. Es difícil que veamos
una nueva luna de miel de Estados Unidos con una buena
parte de América Latina en los próximos
años. La tibia reacción que ha
recibido Kerry hasta el momento es un buen
indicio de ello. Publicado
en El Nuevo Herald. |