SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 9 • EDICION No. 399• DEL 01 AL 07 DE AGOSTO 2004
AMERICA LATINA

Por qué no llegó la "Kerrymanía"

Entre los periódicos, y los programas de radio y televisión que llegan a audiencias más amplias, la Convención Demócrata está lejos de ser una de las noticias más importantes del día.

Andrés
Oppenheimer
 

A pesar del rechazo generalizado al presidente George W. Bush en América Latina, y a la esperanza de muchos de que sea derrotado en las elecciones de noviembre, el virtual candidato Demócrata, John Kerry, aún no se ha convertido en ídolo de la región. No hay tal cosa como ‘’Kerrymanía’’ en Latinoamérica, por lo menos hasta ahora.

Es más, la Convención Demócrata de esta semana en Boston no ha sido cubierta con gran entusiasmo en muchos países de América Latina, a pesar de que Kerry ha dicho en repetidas ocasiones que le prestará más atención a la región que el actual gobierno, y de que incluso ha prometido lanzar un fondo de desarrollo social para el hemisferio de $500 millones por año.

La noche inaugural de la Convencion Demócrata, con el discurso del ex presidente Bill Clinton, fue destacada en la portadas de los diarios Reforma y El Universal de México, El Tiempo de Colombia y El Mercurio de Chile. En Brasil, los diarios Folha de Sao Paulo y O Estado de Sao Paulo publicaron fotografías de la Convención en sus primeras planas. Pero el evento ni siquiera fue mencionado en las portada del influyente periódico argentino La Nación, o el de su competidor de mayor circulación, Clarín, ni apareció ese día en la primera página del diario El Comercio, de Perú.

“Nos guíamos un poco por los datos que recibimos de Estados Unidos. Estamos: ésta va a ser la convención que recibirá menos cobertura en televisión que ninguna otra’’, me dijo el jefe de redacción de La Nación, Héctor D’Amico. “Si no es importante en los Estados Unidos, ¿por qué va a ser más importante para nosotros?’’

Según más de media docena de editores de periódicos latinoamericanos y analistas políticos con los que he hablado últimamente, Kerry no es muy conocido en la región, y su imagen es la de un hombre distante, poco carismático y que tiene poca conexión con América Latina.

“Kerry no es Clinton’’, dijo D’Amico. “Todavía no se ha convertido en un personaje lo suficientemente carismático como para que los editores de periódicos nos volvamos locos ni con sus frases, ni con sus posiciones’’.

John Kerry  

En México, que depende de Estados Unidos para más del 90 por ciento de su comercio exterior, la Convención Demócrata está siendo seguida más de cerca. Kerry ha prometido más flexibilidad en la política migratoria de Estados Unidos, pero también ha dicho que nombrará una comisión para ‘’revisar’’ el Tratado de Libre Comercio que tanto ha beneficiado las exportaciones mexicanas.

“Le estamos dando importancia’’, dice el director editorial de Reforma, Homero Fernández, refiriéndose a la Convención Demócrata. “Kerry es visto con cierta simpatía, porque los demócratas han sido siempre vistos con más simpatía que los republicanos en América Latina’’.

Con todo, fuera de los círculos políticos y empresariales, Kerry no es una figura que suscite gran interés. Entre los periódicos, y los programas de radio y televisión que llegan a audiencias más amplias, la Convención Demócrata está lejos de ser una de las noticias más importantes del día.

“No diría que está despertando un gran entusiasmo’’, me dijo Lorenzo Meyer, uno de los historiadores y analistas políticos más prominentes de México. “Un 90 por ciento de la gente se mostraría contenta si gana Kerry, pero más bien porque corre contra Bush, no porque inspire’’.

El motivo, según Meyer, es que “Estados Unidos, en este momento, es visto con profundas sospechas en América Latina. Desde afuera es visto como un imperio... Por eso no hay ‘Kerrymania’ ”.

Estoy de acuerdo. El sentimiento anti-Bush entre los formadores de opinión en América Latina ha crecido al punto de traducirse en un sentimiento cada vez mayor en contra de Estados Unidos y la totalidad de su clase política. La última encuesta de Latinobarómetro en 17 países de la región mostró que la imagen negativa de Estados Unidos se ha duplicado en los últimos 3 años, a un 31 por ciento en el 2003. En algunos países como México, el 58 por ciento de las personas tiene una visión negativa de Estados Unidos.

¿Qué implicancias tiene todo esto? Una de ellas es que la promesa de Kerry de que un gobierno suyo restauraría la imagen de Estados Unidos en la región será mucho más difícil de lograr de lo que piensa. Es difícil que veamos una nueva luna de miel de Estados Unidos con una buena parte de América Latina en los próximos años. La tibia reacción que ha recibido Kerry hasta el momento es un buen indicio de ello.

Publicado en El Nuevo Herald.