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Dr. Francisco Mayorga: entrenar
para exportar
Cómo ser un "jaguar
de la globalización"
• Director
de Albertus Magnus: Hacer un alto en el camino
y decidir que vamos a exportars
Iván Olivares
Nicaragua necesita “generar un gran consenso
nacional para enfocarnos en exportar”, y luego
fijarse en cómo lo hacen los vecinos para aprovechar
las oportunidades y enfrentar los retos de la globalización,
pero más importante aún, generar divisas
y crecer, según el economista Francisco Mayorga.
El ex
banquero opina que en términos generales,
Nicaragua no sabe exportar y aunque las estadísticas
del Banco Central (institución para la que
trabajó muchos
años y que alguna vez presidió) lo
contradigan rotundamente, él insiste en su
afirmación.
Su explicación
es sencilla: aunque por nuestros puertos y fronteras
haya salido una gran cantidad de productos, quienes
estaban detrás de esas exportaciones
eran extranjeros en su mayoría, mientras
los nicaragüenses se limitaban a sembrar,
coser o producir, y a comerciar localmente en el
mejor de los casos.
“Históricamente,
Nicaragua ha tenido grandes oportunidades de exportar
y no las ha aprovechado. Mucha de nuestra producción
exportable fue desarrollada por compañías
extranjeras como las mineras canadienses, las bananeras
estadounidenses” o los
grandes emporios cafetaleros o algodoneros del
pasado, enumeró.
A pesar
de esa visión, el país aún
no pierde el tren.
Para
ello, hace falta mejorar nuestras leyes e infraestructura,
de modo que todo apunte en una sola dirección:
exportar.
“Basta
con ver la lista de productos que exporta Costa Rica
para saber que podemos exportar virtualmente todo
lo que ellos exportan, con la excepción de
los chips de Intel”, dijo Mayorga,
recordando que comerciantes ticos compran
en Nicaragua parte de los chayotes, piñas
y plantas ornamentales que venden en el mundo.
Otro
tanto sucede con sus colegas salvadoreños
que compran queso en Chontales y lo venden
en California sin indicar su verdadero origen. Aprender a vender
Esto muestra que los nicaragüenses
sabemos producir, pero no sabemos vender en el
extranjero. Al menos, no con la eficiencia y en
las cantidades necesarias.
Junto a la mejora de los puertos
y carreteras del país,
la nación requiere que sus líderes se
abstraigan por un momento del maremagnum en que la
han sumido los políticos y trabajen para generar “un
gran consenso nacional” para que se hable de
nosotros como “jaguares de la globalización”,
así como hay “tigres asiáticos”.
Para ello, haría falta “articular
incentivos fiscales y mecanismos financieros para
impulsar las exportaciones” porque “no
tenemos otra opción para desarrollarnos
y generar divisas”,
máxime al recordar que la ayuda externa seguirá declinando
y que las remesas “tocarán techo en los
próximos años y comenzarán a declinar
por la dinámica natural de la migración”.
Debido a que las principales
limitantes están
en el área de la infraestructura, Mayorga cree
que luego de revisar el marco legal y fiscal, hay que
entrarle a tres grandes temas: energía eléctrica,
puertos y carreteras.
En el primer caso, hay que
tomar en cuenta que el crecimiento de la población,
los programas de electrificación
y el surgimiento de nuevas industrias representan mayor
demanda de energía eléctrica pero “el
gobierno no tiene una estrategia energética
nacional” que además revise los costos
de ese insumo.
“La escasa oferta y
el alto costo de la electricidad serán limitantes
para el desarrollo del músculo
exportador”, sentenció.
Sobre los puertos, dijo que éstos
sólo
pueden atender barcos de mediano calado, en parte
por la limitación que representan sus sistemas
de grúas.
En el caso de las carreteras,
admitió que hay
varios tramos que están en buen estado, pero
dudó que siendo que la mayoría de ellas
son de dos carriles, puedan servir a su propósito
cuando crezca el flujo vehicular, y peor aún,
que resistan el intenso tránsito de vehículos
pesados llevando y trayendo mercadería a nuestros
puertos. Profesionales de la exportación
Pero no sólo el gobierno
y los políticos
tienen obligaciones a la hora de convertirnos en un
país exportador. El sector privado también
debe dar la cara.
Mayorga enumeró algunas
iniciativas que se están
ejecutando en esa dirección: “APENN, FUNICA,
parcialmente el CEI y Albertus Magnus”.
Se refiere al Instituto Internacional de maestrías
y postgrados que fundó recientemente en compañía
de personalidades nacionales y extranjeras, para ofrecer
títulos con una orientación especial:
saber exportar.
“Costa Rica exporta
5,000 millones de dólares
al año y nosotros sólo una décima
parte de eso. ¿Por qué?, porque no hemos
desarrollado las habilidades comerciales necesarias
para exportar”, dijo explicando que Albertus
Magnus se ha impuesto la meta de formar empresarios
y gerentes orientados a negocios de exportación.
Por ello pretenden que sus
abogados conozcan el Derecho Mercantil Internacional
y sepan de contratos de exportación,
seguros y transporte, o que sus ingenieros dominen
el tema de los empaques, envases, embalajes y logística
internacional, de modo que quienes los contraten
cuenten con personal capaz de exportar.
La institución quiere
que sus masters en negocios internacionales sepan
negociar contratos, explorar mercados, identificar
canales de distribución
y usar Internet para mercadear sus productos por
medio de la red y saber cómo hacerlos llegar
a sus clientes en el extranjero.
“Albertus Magnus ofrece
entrenamiento, no formación
académica”, explicó. |