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Productos orgánicos, étnicos, y
especies y colorantes al tope
MIFIC explora oportunidades para
exportar
• Estudio
determinará qué se puede exportar y
adónde, para allanarle el camino a los empresarios
Iván Olivares El
Ministerio de Fomento espera los resultados finales
de un estudio ejecutado con recursos del Banco Interamericano
de Desarrollo y el Gobierno de la República
a fin de determinar en detalle cuáles son
los “productos estrella” y cuáles
los que representan una seria “oportunidad
de negocios” dentro de la oferta exportable
actual y futura.
Se considera
que un producto es “estrella” cuando
muestra un alto potencial productivo y una alta
demanda internacional, que permite un desarrollo
sostenido de las exportaciones. La segunda categoría
incluye a los que demanda el mercado internacional,
pero requieren de un plan de negocios para garantizar
la calidad, los suministros y la cantidad, entre
otras variables.
Se considera
que un producto tiene alto potencial cuando presenta
un mayor efecto multiplicador o trae muchos beneficios
a una región económicamente
deprimida.
El estudio
se hizo basado en una encuesta entre 130 empresas
exportadoras del país, cruzando los
datos con el informe de un consultor internacional
que evaluó el mercado mundial de nuestros
productos más importantes, de donde
resultó un
primer borrador que está en poder de
las autoridades del Ministerio.
Sonia
Somarriba, Coordinadora del Proyecto de Fortalecimiento
de la Gestión del Comercio Exterior, explicó que
los resultados preliminares arrojaron una
serie de sorpresas al situar los productos orgánicos,
los étnicos, los producidos según
la definición de “comercio justo” y
los del rubro “condimentos, especias
y colorantes naturales”, al tope de
la lista
¿Acaso volveremos a exportar añil? Que todos lo sepan
Somarriba enfatizó en que los resultados son
iniciales y que no se descarta que haya cambios importantes
en la lista o en el orden, por lo que prefirió no
entrar en detalles acerca de los productos, pero
sí de
lo que harán con la información una
vez que sea oficial: darla a conocer a tantos productores
y exportadores como sea posible.
Para ello, autoridades del MIFIC se reunirán
con empresarios y agricultores para presentarles
vía
oral y por medio de folletos la información
recabada, pero además, crearán fichas
de producto/mercado en la que resumirán
la información
más importante de cada rubro exportable.
Estas tendrán información acerca de los
potenciales compradores y cómo ubicarlos
(teléfono,
correo electrónico, dirección física,
etc.); requisitos sanitarios y de calidad; empaques
y etiquetas; ventanas de tiempo, canales y puntos
de entrada para exportar; reglas de origen (si
las hubiere), así como precios y análisis
de la competencia, organizadas por mercado específico:
Europa, Estados Unidos, Centro América,
etc.
En una etapa posterior, esa información también
estará en línea, tanto para que
sea accesible dentro y fuera del país,
como para que los exportadores tengan la oportunidad
de encontrar los datos que necesitan y de llenar
sus formularios desde una computadora.
Otras opciones incluyen apoyar a las empresas
exportadoras para que participen en ferias internacionales,
donde pueden establecer contactos con compradores
y, en todo caso, buscar inversionistas (nacionales
o extranjeros) que se decidan a invertir en los
rubros más
atractivos.
Somarriba dijo que el estudio se considera
una “llave” para
que los productores nacionales puedan sacar
ventaja de las nuevas posibilidades que están disponibles,
basados en criterios económicos,
sociales y regionales. No es la primera vez
Alvaro Porta,
Director General de Comercio Exterior
del MIFIC, recordó que hace
unos tres años
el PNUD repartió un estudio similar que
pretendía
dar luces a los empresarios para que supieran en
qué rubros era más rentable invertir.
Aquel documento
mostraba que Nicaragua tenía “ventaja
revelada” en carne, maní, plátanos,
aceite, helechos, lácteos, azúcar
y frijoles, además de frutas y hortalizas
como pepino, mandarina, piña, mango y jengibre.
El informe también fue entregado al Centro de
Exportaciones e Inversiones, para que sirviera de guía
en su labor de orientar la capacidad exportadora de
los productores.
Alejandro
Mansell, Directivo de APENN, dijo que
esa entidad está colaborando
con el MIFIC en la producción
del informe sobre la oferta exportable,
y aunque están convencidos de su utilidad,
no se hacen demasiadas ilusiones al respecto.
“Ese
documento no solucionará nuestros
problemas: es una herramienta, una
guía para que los importadores,
los exportadores y el gobierno sepamos qué somos,
qué hacemos, qué proyectos son
importantes y tienen representatividad, cuales
vale la pena impulsar en los clusters”,
detalló.
Insistió en
que el informe es “una herramienta
para incrementar exportaciones, pero no hará una
mejoría automática” de
nuestra situación.
En referencia
al primer documento —el del PNUD— dijo
que éste es útil únicamente
para el que se decide a ocupar la información
que contiene, y comparó con el CAFTA,
que otorga a algunos productos acceso libre
a Estados Unidos, pero eso sólo
importa “si el sector privado
se prepara a aprovecharlo”. |