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Alfonso Robelo, miembro del Kitchen Cabinet
Bolaños escucha, pero al
final dice "última palabra"
• El
Presidente tiene grandes logros, pero su baja incidencia
en la AN, CSJ y CSE “y a todos los niveles” hace
más difícil su trabajo
Lourdes
Arróliga
Empresario de éxito, ex miembro de la Junta
de Gobierno de Reconstrucción Nacional en 1978,
diplomático en el gobierno de Violeta Barrios
de Chamorro y actual miembro del kitchen cabinet del
presidente Enrique Bolaños, es parte del historial
polifacético que acompaña al ingeniero
Alfonso Robelo.
Hombre
de negocios, con más de dos décadas
radicado en Costa Rica, donde su experiencia cafetalera
se proyecta como una de las mejores en el mercado
internacional, mantiene lazos con Nicaragua a través
de la política y su vida empresarial. Explica
que abandonó el país “desilusionado” por
lo que denomina un “proyecto totalitario” del
gobierno sandinista de la década de los ’80.
En los
albores de la era bolañista, Robelo se
desempeña como uno de los siete miembros
del gabinete de cocina, una especie de consejo
presidencial (compuesto principalmente por empresarios
cercanos al Presidente), que asesoran a Bolaños
en materia política y económica.
Robelo
reconoce que la misión de Bolaños
es difícil, más aún por
el bajo nivel de incidencia del Ejecutivo en
la Asamblea Nacional, la CSJ, el CSE “y
a todos los niveles” de
los poderes del Estado.
Pero
sentó un precedente con su lucha anticorrupción
y ese es uno de los “grandes logros de Bolaños”,
considera Robelo.
En una
de sus programadas visitas a Nicaragua brindó la
siguiente entrevista a Confidencial. ¿Qué tipo de propuestas han hecho desde
el kitchen cabinet? ¿En qué decisiones
del gobierno han incidido?
Este kitchen cabinet
(gabinete de cocina) es un grupo de apoyo,
somos siete personas, trabajamos totalmente
ad honorem. Nos reunimos con el presidente Bolaños
una mañana entera (una vez al mes, usualmente
el sábado) en El Raizón para ayudar y
dar nuestras opiniones e ideas.
Hacemos dos cosas fundamentalmente,
uno: si el Presidente nos pide que analicemos
un tema o un asunto, nosotros lo analizamos
y le damos en un memorándum nuestros
análisis y recomendaciones.
Pero antes tenemos nuestros
canales de comunicación
con el ingeniero Alfonso Callejas Deshón, de
la Casa Presidencial. Si él nos dice; miren
quiero que nos analicen la deuda interna, el caso del
agua de Nicaragua, un programa de carreteras, las zonas
francas, cualquier tema, nosotros lo hacemos. ¿En qué temas
han incidido?
El más importante, probablemente, fue en la
renegociación de los CENI´s del Banco
Central, donde se logró una magnífica
renegociación con los bancos privados que tenían
CENI’s producto de las quiebras de los bancos,
ese es un caso que el Presidente nos delegó.
Hay otros casos donde sentimos
que hay algún
asunto de importancia y por iniciativa propia lo
analizamos y se lo sugerimos al Presidente, como
en los casos de nombramientos (de funcionarios),
etc. ¿Y los escucha el
Presidente?
Siempre nos escucha, pero
la última palabra
la tiene él. Escuchar es una cosa, que él
siga las recomendaciones es un asunto que él
tiene que sopesarlo y nosotros no pretendemos que las
cosas que se le dicen sean así. Las últimas encuestas indican que ha decaído
el optimismo en torno al gobierno de Bolaños.
Hay apenas una leve recuperación de la percepción
positiva de la gente. ¿Usted cómo lo
ve?
Nosotros sentimos que el presidente
Bolaños
ha tenido grandes logros, pero tiene una situación
muy difícil, y eso a nadie se le escapa. Ustedes
los medios lo ven muy claro, en la Asamblea Nacional
tiene que buscar el apoyo para ciertos proyectos de
ley, donde hay dos grandes sectores (liberales y sandinistas)
con dos líderes muy fuertes: Arnoldo Alemán
y Daniel Ortega.
El impasse que hay en la Corte
Suprema de Justicia (CSJ), la situación que hay en el Consejo Supremo
Electoral (CSE), es muy difícil poder gobernar
con todos esos obstáculos. Además, él
heredó una Nicaragua que venía de un
proceso de debilitamiento por una corrupción
que ha aflorado en muchos campos.
En la valoración de la gestión presidencial
hay opiniones negativas, pero también positivas. ¿Cómo
se ve desde afuera, mejor o peor?
Nosotros creemos que el presidente
pasó por
una etapa dura, sin embargo, ha ido repuntando y mostrando
mucha habilidad y perseverancia en sus posiciones y
sobre todo a raíz de lo que se llamó el
repacto, y logró sacar adelante una situación
que pudiera ser bien difícil.
Su gestión ha ido mejorando y mejorando cada
vez más. Ahora, cuál es el campo donde
hay más por hacer, probablemente sea el económico,
en la generación de empleo, en mejoramiento
de las condiciones de vida, y ahí yo siento
que vienen mejores tiempos. |