SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 8• EDICION No. 383• DEL 07 AL 21 DE ABRIL 2004

Descargue en PDF Documento del Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas "María Elena Cuadra"

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ECONOMIA

De las aulas de INCAE a Hacienda
Retos para Montiel:
AN y lobby privado

• Nuevo ministro deberá lidiar con asamblea polarizada y sortear a ex empleadores de grupos económicos

Iván Olivares

Eduardo Montiel  

Aunque sabe que “será difícil” lidiar con una Asamblea Nacional altamente polarizada, el economista Eduardo Montiel, nuevo Ministro de Hacienda y Crédito Público, confía en hacer valer su independencia política y su experiencia como educador para convencer a los diputados de la importancia de aprobar algunas leyes.

“Ya se ha demostrado (cuando había que aprobar algunas leyes como condición para alcanzar el alivio de la deuda externa) que sí pueden ponerse de acuerdo las diferentes bancadas, cuando se trata de legislar por el país”, por lo que a su juicio, la clave pasa por “convencerlos de que la propuesta que hayamos presentado es importante para el país y para los sectores más pobres”.

Pero hay un campo más sensible en el que tendrá que mostrar su independencia: su futura relación con los grupos económicos, (incluyendo al Grupo Pellas) a los que ahora deberá ver “desde la acera de enfrente”, y ya no como asesor o directivo.

“Quienes me conocen pueden atestiguar que siempre he sido una persona bien independiente. Es obvio que habrá presiones de diferentes lados, que habrá amigos que se molesten, pero eso es parte del juego”, filosofó.

Debido a que su vocación principal es la de enseñar, y siempre ha estado interesado en el tema de las finanzas sacó un doctorado en esa especialidad, concibiéndose a sí mismo más como un educador, que piensa “volver a la academia cuando termine esta aventura” en el sector público.

En parte, su seguridad está dada por el permiso que le dio el INCAE por el resto de la Administración Bolaños para que vuelva a la docencia si lo desea.

Pero no es la primera vez que se involucra con el sector público. De hecho, es “mi tercera incursión en el Gobierno”. Ya antes estuvo un “verano corto” (se trata de una pasantía que hizo en 1969) en el Ministerio de Economía.

Luego, durante los dos últimos años y medio, fue parte de las juntas directivas de ProNicaragua, la Comisión Presidencial de Competitividad, y el Grupo de Apoyo al Presidente, aunque en todos los casos, de forma honoraria.

Independencia

En realidad, sus principales ingresos provenían de su relación con INCAE y su trabajo con “una buena cantidad de grupos económicos dentro y fuera de Nicaragua”, señalando que “al venirme al sector público he cortado todas las relaciones: directivas, asesorías, contratos; ha sido doloroso porque en algunas relaciones llevaba ya unos diez años”.

Una de las relaciones más largas y fructíferas es la del Grupo Pellas, con quienes ha trabajado por más de siete años, descartando por completo que eso vaya a servir de cortapisas a su libertad de acción o contrapeso que incline la balanza a favor de alguien cuando haya que hablar de impuestos, exoneraciones, multas, etc.

“Nunca se me ha pedido hacer algo o ser testigo de algo que no estuviera de acuerdo con mis principios. Si no lo hice y no se me pidió hacerlo cuando estaba recibiendo una paga por mi trabajo, no creo que vaya a suceder ahora”, razonó.

Recordó que un ministro de finanzas le contaba que “les cuesta entender a los empresarios -sobre todo a aquellos con los que te une una relación de muchos años- que al ponerte el sombrero de ministro de Finanzas tiene que cambiar tu enfoque y perspectiva, pero es parte del oficio”, añadió.

Como prueba de su independencia, señaló que la decisión de irse al gobierno “la tomé por mi cuenta, sólo consultando con mi mujer y algunos amigos muy cercanos. Ni siquiera hice consultas con el INCAE no con otras instituciones en las que trabajé por muchos años, para no dar la apariencia de un conflicto de intereses”.

Negociador

La otra faceta que tendrá que cuidar mucho es al del ministro dialogador, conciliador que sabe explicar y pedir para lograr el indispensable apoyo del parlamento.

Aunque no se engaña acerca de la difícil tarea que le espera, Montiel espera que la combinación de pertenecer a una familia con lazos políticos sin haberse involucrado nunca en la política partidaria sea de mucha utilidad para lograr el apoyo de los diputados.

“Poca gente sabe que yo crecí en un ambiente muy político: mi tío abuelo, el doctor Mariano Argüello Vargas fue presidente del Congreso; todos los días llegaban a mi casa el diputado liberal Salvador Castillo; el representante conservador Fernando Medina; mi tío Alejandro Montiel era canciller, mi padre, gerente de la empresa de Luz y Fuerza en tiempos del Dr. René Schick”, experiencia que le parece una especie de “entrenamiento político”.

“Sé lo difícil que es porque pese a todos los negociadores y contactos que tiene el gobierno, no se ha podido pasar una ley en tres meses, debido a la turbulencia política”. Con todo, espera que haya “cordura de todas las partes para hacer lo que Nicaragua necesita”, a la vez que cuenta con el apoyo del resto del equipo de gobierno.

Por su parte, ya comenzó a hacer contacto con algunos diputados, aprovechando la palestra que le proporcionó su trabajo como docente en INCAE, lo que le ha servido para “trabajar (exponiendo) con todos los sectores políticos, candidatos y gobiernos.

“No tener color político (porque siempre evitó la política partidista), talvez puede ser una ventaja porque no van a identificarme con ningún sector”, explicó.

Iván Olivares

 

Iván Olivares

Iván Olivares