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México desmontó trabas que imponía
a exportadores nicas
Exportadores satisfechos
con visita fox
• “No habrá necesidad
de seguir estudiando lo de las represalias comerciales”
Iván Olivares
La llegada a Nicaragua del
Presidente de México,
Vicente Fox, sirvió para encontrar solución
a los problemas de los exportadores nicaragüenses
que se quejaban de las trabas burocráticas que
les imponían las autoridades de ese país.
La semana pasada, productores
de carne dijeron a Confidencial que estaban revisando,
en conjunto con autoridades del MIFIC, la posibilidad
de tomar represalias contra México, en vista
que vez tras vez se les imponían
nuevas barreras que les impedían —o
encarecían— el
proceso exportador.
Junto a los asistentes y
secretarios (ministros) que acompañaron al mandatario, llegó al país
José Parra, administrador del Tratado por la
parte mexicana, quien se reunió con su homólogo
nica, Agenor Herrera, para solucionar la situación
que amenazaba con calentarse más.
Al concluir las reuniones,
las partes definieron fórmulas
para que los exportadores nicas puedan enviar el último
tercio de la cuota mexicana, que es de 3,800 toneladas
anuales, así como lograr que se construyan las
facilidades necesarias en la frontera entre Guatemala
y México, que se considera el puerto de entrada
natural de nuestros productos a esa nación.
En el primero de los casos,
Nicaragua logró que
México acordara que insistirá ante sus
importadores para que antes de dos meses, usen la totalidad
de la cuota que se les asignó, o de lo contrario
las reasignarán a otros importadores
aztecas.
Pero Ramiro Lau, Director
Ejecutivo del Matadero Central instó a que las autoridades no esperen a que
transcurran dos meses, recordando que “en julio
entra en vigor la nueva cuota”, por lo que teme
que se pierda la posibilidad de exportar el tercio
restante de esas 3,800 toneladas que aún no
se envían.
“Darse un plazo de dos meses es perder el tiempo.
Necesitamos que las cuotas se reasignen ya para poder
seguir exportando en abril y mayo, y que no se pierdan
esos cupos”. Observación y emergencia
El otro gran problema
del sector carne es que se les vedó la entrada a territorio azteca por la
vía más cercana: el puesto fronterizo
denominado Ciudad Hidalgo, en vista que en ese sitio
no existen las instalaciones necesarias para hacer
inspecciones a la carne.
Los dos administradores
del Tratado se declararon en sesión permanente hasta que se construyan las
instalaciones necesarias” en el puesto fronterizo.
Incluso “ya tienen las cotizaciones a mano: es
una inversión relativamente pequeña que
ronda los 50,000 dólares”, dijo Alvaro
Porta, Director General de Comercio Exterior del MIFIC.
El mandato de ambos
funcionarios es allanar el camino para
que se construyan esas instalaciones
cuanto antes, para lo que hará falta identificar las fuentes
de financiamiento (el tesoro mexicano y los empresarios
privados nicaragüenses están entre los
candidatos potenciales); revisar el régimen
jurídico y todas las disposiciones necesarias,
hasta lograr que Ciudad Hidalgo vuelva a ser el punto
de entrada de la carne nica a México.
Nicaragua estará “en emergencia, observando
el mecanismo de distribución de las cuotas de
carne, queso y frijoles” de manera que no haya
ningún obstáculo que perjudique los intereses
de la nación, y que las cuotas puedan ser asignadas
y reasignadas cuando haga falta para que no se detenga
el flujo de nuestros productos hacia México.
El empresario Lau
reconoció los esfuerzos que
se hacen para solucionar el problema, pero recordó que
hace falta esperar que se construya la infraestructura
necesaria y se instalen los aparatos que se usarán
para hacer inspecciones al producto, lo que tomará tiempo.
A eso se le añade la obligación de cumplir
con otros requisitos legales que son necesarios en
vista que la inversión estará a cargo
de privados, para lo que hace falta cumplir muchos
trámites como elaborar la escritura de constitución,
obtener permisos, etc., mientras ellos siguen perdiendo
oportunidades o pagando precios más altos.
“Yo creo que ya no habrá necesidad de seguir estudiando lo de las
represalias. No después de la visita porque se hicieron promesas y ofertas
de solucionar los problemas. Sería improcedente. Hay que esperar que se
cumpla la palabra del Presidente Fox, pero si en tres meses no hay respuesta,
el gobierno debe reclamar que se tomen las acciones pertinentes, y si no hay
respuesta, entonces si habría que regresar a ese punto”, dijo
Lau.
Pide al tiempo que vuelva
Pero aún hará falta pasar sobre una traba a todas luces ilógicas:
las autoridades mexicanas están poniendo como requisito para distribuir
la cuota de queso, que los vendedores nicaragüenses les hagan llegar un
certificado de embarque, lo que “no es posible”, debido a que ese
documento se elabora hasta que la carga está a bordo de un navío
y ningún exportador se arriesgaría a hacerlo sin tener el
permiso correspondiente.
“Estamos pidiendo que se revise ese requisito porque no puede haber un
certificado de embarque como requisito para que te den la cuota, porque obtener
la licencia de exportación es previo a hacer la exportación y tener
un certificado de embarque. Es evidente que hay una incoherencia y eso se tiene
que resolver”, dijo Porta.
Recordó que tienen la promesa de sus contrapartes de que el caso estará resuelto
en una semana y que para entonces no habrá nadie pidiendo que nuestros
exportadores se adelanten en el tiempo para cumplir un requisito, cuyo cumplimiento
debe ser verificado por la Comisión Administradora del TLC Nicaragua-México.
“Queremos avanzar hacia una situación donde haya más facilidades
comerciales para el intercambio de productos”, dijo Porta al asegurar que
cree que así será.
Explicó que quedó atrás la iniciativa de buscar represalias
comerciales porque “éstas sólo ocurren cuando una de las
partes viola los acuerdos. Ojalá que no se llegue a esa situación.
Mientras México o cualquier otro país que tenga comercio con
Nicaragua no actúe de esa forma, no tendremos necesidad de invocar los
mecanismos de solución de controversias, que es quien puede autorizar
la aplicación de represalias”.
Porta hizo un llamado
a los empresarios que exportan queso,
carne o frijoles a México a que comuniquen a las autoridades del MIFIC “cualquier
obstáculo importante” que encuentren en su camino, “para
tomar cartas en el asunto... y destrabar todas esas situaciones”.
Lau por su parte,
dijo que esperaban que las autoridades
del MIFIC les ayudaran a investigar qué pasó con las 1,400 toneladas de ganado en pie
que ya fueron asignadas por los mexicanos (el total de esta cuota es de 3000
toneladas, de las que el segmento restante ya fue utilizado). “Necesitamos
aclarar quién las tiene para poder usarlas”, señaló
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