SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 8• EDICION No. 382• DEL 28 DE MARZO AL 03 DE ABRIL 2004

Descargue en PDF Documento del Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas "María Elena Cuadra"

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ANALISIS

El FMI necesita un líder
de los países emergentes

Sebastián Edwards

La renuncia de Horst Kohler como Director Gerente del Fondo Monetario Internacional ofrece una oportunidad única de reformar esta golpeada institución financiera internacional.

Lo que necesita el FMI, como primer paso hacia una reforma completa, es un nuevo líder con una sólida formación técnica, una visión amplia y experiencia de primera mano en el abordaje de los riesgos macroeconómicos que enfrentan las economías en transición. El señor Kohler carecía de todas estas características. Gris burócrata y mediocre economista, ni siquiera fue la primera opción de Alemania para el cargo.

Desgraciadamente, en lugar de buscar al mejor hombre o a la mejor mujer para este puesto, lo más probable es que siga pesando la vieja política de siempre. Se espera que el cargo de Director Gerente recaiga en un europeo. Hasta hace unos días, Rodrigo Rato, Ministro de Finanzas de España, parecía ser el favorito. Sin embargo, ahora que el Partido Popular ha sido derrotado en las elecciones generales españolas, no parece probable que sea el candidato de Europa para dirigir el FMI.

Pero el hecho de que se considerara seriamente a Rato demuestra cuán sesgado es el proceso. Rato es un político capaz y bajo su guía la economía española ha seguido un buen rumbo. Sin embargo, sería excesivo argumentar que es el mejor candidato para encabezar el FMI.

No es de sorprender que las personas con mayores conocimientos acerca de la prevención y solución de crisis provengan de los países de América Latina más exitosos. Tras décadas de inestabilidad, unos cuantos países latinoamericanos (particularmente Chile y México) se han convertido en un ejemplo de prudencia, austeridad y estabilidad macroeconómica. Estas naciones latinoamericanas han aprendido la lección del modo más duro. Sus líderes comprendieron que, para lograr prosperidad y progreso social, se necesitaba una combinación de buenas políticas económicas, realismo político y programas sociales bien financiados.

El ex presidente mexicano Ernesto Zedillo, respetado economista y actual Director del Centro para la Globalización de la Universidad de Yale, es un excelente candidato para el puesto del FMI: bajo su guía México dio pasos agigantados hacia una mayor estabilidad y la transformación en una sociedad más abierta y democrática.

Zedillo trabajó anteriormente en la reestructuración de la deuda de México y tiene un profundo conocimiento de los mercados internacionales. Más aún, durante su administración se lanzó el muy admirado programa social Progresa, con el objetivo de reducir la pobreza rural.

Alejandro Foxley, primer Ministro de Finanzas de Chile después del retorno a la democracia en 1990 y uno de los arquitectos del extraordinario éxito económico del país, es otro candidato ideal para dirigir el FMI. Personajes tan distintos como Joseph Stiglitz, uno de los más ácidos críticos del FMI, y Robert Rubin, ex Secretario del Tesoro de EEUU, han alabado los logros económicos de Chile. La lista de éxitos de Chile incluye un rápido crecimiento económico, la reducción de la pobreza a la mitad en menos de una década y el manejo de los capitales especulativos a través de restricciones de mercado al ingreso de operaciones de corto plazo.

De hecho, el perfil de Foxley es tan perfecto para el cargo que quienes no lo conocen podrían creer que se trata de un invento. Con un doctorado en economía, es un respetado académico con abundantes trabajos publicados, un gerente experimentado y un político capaz que fue elegido para el Senado chileno hace cinco años. Foxley comprende las apremiantes necesidades de los países emergentes y en transición y, al mismo tiempo, sabe de primera mano que las políticas orientadas a la estabilidad macroeconómica reportan tremendos beneficios en términos de crecimiento, prosperidad y reducción de la pobreza.

No hay duda de que las políticas avaladas por Zedillo o Foxley tendrían inmediata credibilidad. Si uno de ellos llegara a ser Director Gerente, posiblemente el FMI adquiriría más relevancia que nunca. Por una vez, los políticos de las naciones avanzadas deberían hacer lo correcto y seleccionar al candidato más adecuado para este importante cargo.

Profesor de economía en la Anderson School of Management de la Universidad de California, Los Angeles. De 1993 a 1996, fue Economista Jefe para América Latina del Banco Mundial.Copyright: Project Syndicate.