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España: una "baja"
política para EE.UU.
• Castigo electoral para Aznar
afecta estrategia de George W. Bush
Lourdes Arróliga
El posible retiro de las tropas
españolas de Irak, anunciado por el presidente
electo José Luis Rodríguez Zapatero, más
que traducirse como una “baja” militar,
implica la pérdida de un aliado político
de Estados Unidos en su guerra contra Irak..
Mientras que las autoridades militares estadounidenses
han reconocido que la presencia de los españoles
“es vital”, el líder del Partido
Socialista, que se alzó con la victoria en las
pasadas elecciones del 21 de marzo, estableció
el 30 de junio como plazo fatal para decidir el retiro
o la permanencia de las tropas, siempre que las Naciones
Unidas tomen el control y la dirección política
en Irak.
La presencia de España en Irak —con apenas
mil 300 efectivos—, es simbólica, pero
su retiro “es más bien la pérdida
de un aliado”, según consideraciones del
ex canciller nicaragüense, Emilio Álvarez
Montalván.
“Le quitaría un apoyo político,
aunque la postergación del retiro de las tropas
hasta junio próximo, anunciado insistente y claramente
por José Luis Rodríguez, da un compás
de espera para que se efectúen ciertas maniobras
políticas, que pudiera ser un advenimiento de
un retiro anticipado de las tropas americanas y que
ocupen ese vacío las Naciones Unidas”,
valoró Alvarez Montalván.
ONU debe tomar mando
Los atentados del 11 de marzo en Madrid, a tres días
de las elecciones nacionales de ese país, inclinaron
la balanza en contra del Partido Popular del actual
gobernante, José María Aznar, y desfavorecieron
la posición de los aliados de Estados Unidos.
Según Álvarez, la posición de Rodríguez,
—que demanda el control de la ONU en Irak—,
es la “única manera de enmendar la situación
asimétrica para llamarla de alguna forma, que
se produjo con la invasión a Irak”.
“Es el rol que la ONU está reclamando,
incluso ha habido propuestas de Francia y Alemania para
que asuman ese rol, pero los Estados Unidos lo han rechazado.
Yo veo que tarde o temprano, Estados Unidos va a ser
obligado a devolver a las Naciones Unidas el mandato
que le corresponde conforme la carta constitutiva”,
señaló Álvarez.
El retiro de España repercute negativamente en
la posible reelección presidencial de George
W. Bush, pues existe la tentativa de que “sea
castigado con los votos” de los que están
contra la guerra.
“Creo que va a haber una reacción, aunque
no tan fuerte ni tan expresiva como la de los españoles,
porque no te olvides que los Estados Unidos sufrieron
en carne propia el ataque terrorista del 11 de septiembre
y el dilema de Bush era muy difícil: “Si
ellos quieren acabar conmigo, yo tengo que acabar con
ellos primero”, valoró Álvarez.
En cambio, el gobierno de José María Aznar,
pagó por el “error político”
de endosar los atentados al grupo de rebeldes españoles
ETA.
UE: coordinar “seguridad”
La Unión Europea, por su parte, espera que a
finales de este mes, el gobierno español “desbloquee”
la Constitución Europea, que permitirá
a los países europeos impulsar coordinadamente
políticas de seguridad.
“Eso sería bien importante para nosotros
del mismo tamaño que el euro. En la Constitución
hay un artículo que habla de la solidaridad entre
países de la Unión Europea, con un país
que eventualmente sea afectado por el terrorismo, que
se tomen medidas comunes, sistemas de información
e investigación comunes; que todavía no
funcionan tan bien como deberían funcionar”,
dijo Giorgio Mamberto, jefe de la delegación
de la UE en Nicaragua.
“Lo que pienso es que este acto terrorista (del
11 de marzo), sí está conectado con la
guerra en Irak, pero no se tiene que olvidar que el
terrorismo inició antes, los atentados de las
Torres Gemelas de Nueva York, los atentados en Marruecos,
hace dos o tres meses, la matanza de turistas en Egipto
hace dos años.... Esa gente tiene una concepción
del mundo primitiva, la guerra de Irak es un pretexto,
ellos continúan con el terrorismo”, recapituló
el jefe de la delegación.
Ariel Granera, embajador y asesor de la Cancillería,
describió el giro español como “un
cambio de un gobierno que ha acompañado a Estados
Unidos, que tiene identidad de los puntos de vista sobre
Irak, a un gobierno que tiene un enfoque distinto”.
En el último año, España ha sido
uno de los más firmes aliados de Bush en Europa,
apoyando la participación de fuerzas latinoamericanas
en Irak, como las tropas nicaragüenses –en
misión humanitaria—, que estuvieron bajo
el mando de la brigada española Plus Ultra.
Granera desestimó cambios en la política
de cooperación con el nuevo gobierno, pues Latinoamérica
“siempre será un tema importante y prioritario
de su agenda de política exterior” y en
viceversa, España es el vínculo para alcanzar
un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea.
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