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Nicaragua prepara represalias
• Trabas mexicanas tienen
hastiados a exportadores
• Embajador dice que Ley no
viola el TLC ni OMC
Iván Olivares
Autoridades del Ministerio
de Fomento y empresarios privados estudian la posibilidad
de aplicar sanciones comerciales a México en
respuesta a las continuas “trabas burocráticas”
que esa nación impone a nuestros exportadores,
lo que dificulta o encarece el proceso de vender nuestra
producción en el mercado azteca.
Alejandro Argüello,
viceministro del MIFIC, dijo que “estamos revisando
todas las medidas que se pueden tomar a través
de los mecanismos de solución de controversias,
lo que incluye poner una denuncia o una demanda en la
OMC si se sigue dando ese tipo de trabas que afectan
a la economía de Nicaragua”, por lo que
prefirió “no descartar” ninguna posibilidad.
Representantes de la industria
de la carne (que prefirieron no identificarse para evitar
“represalias”) están preocupados
porque “México nos pone trabas de forma
sistemática” pese a que tienen 50 años
de experiencia exportadora, y que tres plantas nacionales
cuentan con una certificación internacional que
les permite exportar a cualquier parte del mundo.
Francisco Del Río,
Embajador de México en Nicaragua, negó
sistemáticamente las acusaciones del sector cárnico,
explicando que las “trabas” que mencionan
están fundamentadas en la Ley de Sanidad Animal
aprobada en su país hace un par de años,
a la vez que aseguraba que “de ninguna manera”
esa ley viola los acuerdos del TLC y la OMC, “ni
puede considerarse una barrera no arancelaria”.
Aprobado hace casi seis años,
el TLC México-Nicaragua ha servido para que nuestras
exportaciones a ese país pasen de los 12.4 millones
de dólares en 1998, hasta los 27.9 en que cerraron
el año pasado (225%), mientras que las exportaciones
mexicanas pasaron de 70 a 154.3 millones (220%) en el
mismo período.
Ni órdenes, ni TLC
Desde hace más de una década,
Nicaragua reporta exportaciones a México que
casi siempre superan los 10 millones de dólares,
con el maní, productos de la ganadería,
ron y productos del mar como rubros insignias, hasta
superar los 27 millones de dólares en 2001 y
2003, pero no todo es tan feliz como los números
lo sugieren.
A las dificultades que han debido
superar los exportadores que apenas el año pasado
pudieron vender 171,300 dólares en frijol negro
en ese país, se suman las del sector cárnico
que se define más que frustrado, por lo que han
comenzado a explorar opciones.
En su defensa, los productores
de carne dijeron que cada mes exportan 200 contenedores
de 20 toneladas (44,000 libras) cada uno, hacia varias
naciones, entre ellas algunas con leyes tan exigentes
como Taiwan, Japón, Canadá y Estados Unidos,
además de Centro América.
Pero México sigue siendo un “caso especial”.
Los representantes de los mataderos
dijeron que desde hace cinco años y medio tienen
que superar un obstáculo tras otro para poder
vender su producto en el mercado mexicano, lo que “ya
nos colmó la paciencia”.
Su preocupación es mayor
al recordar que, por un lado, hace un quinquenio se
firmó un tratado de libre comercio con esa nación,
y por el otro, dos importantes funcionarios de ese país
han ordenado en distintos momentos que se levanten las
trabas, indicación que se cumplió de inmediato,
sólo para ser revocada en poco tiempo.
La primera vez que se dio una orden
en ese sentido fue hace un par de años, cuando
llegó a Nicaragua Luis Ernesto Derbez, Secretario
(Ministro) de Economía, a quien se le planteó
el problema, incluyendo un agravante que la industria
considera “vergonzoso”.
Se refieren al hecho que se les
obligaba a usar Nuevo Laredo (en la frontera terrestre
entre México y Estados Unidos) como puerto de
entrada a México, debiendo introducir la carne
a Estados Unidos para que de ahí pasara a su
destino.
“Te aseguro que eso es cierto.
Lo tenemos por escrito”, dijo el Viceministro
Argüello.
Esa medida incrementa en 2,500
dólares el costo de enviar un contenedor a ese
país vía terrestre, en lo que normalmente
se invierten de 2,000 a 2,200 dólares, con un
agravante: los seis días necesarios para su traslado
se convierten en 25 días, lo que reduce la vida
útil del producto.
Soluciones temporales
Derbez arregló el problema
como lo prometió… pero tres meses después
todo quedó como estaba. Al final de ese período
“la virulencia y las trabas aumentaron”,
dijo uno de los representantes del sector cárnico.
La segunda vez que fue posible
“normalizar” las cosas, fue hace unos siete
meses, cuando el Presidente Enrique Bolaños aprovechó
una reunión con su colega Vicente Fox, quien
ordenó ante las cámaras de televisión
que se resolviera el problema.
La orden se cumplió…
por cuatro meses, lo que permitió a la industria
recuperar sus niveles de exportación, hasta que
de nuevo comenzaron a llegar las restricciones, en algunos
casos después de haber embarcado la carne.
Por todo eso, los productores propusieron
al Viceministro Argüello revisar las listas de
productos que llegan al país procedentes de esa
nación norteamericana, para estudiar la posibilidad
de pagar con la misma moneda.
“Batalla” será legal
De acordarse una represalia
comercial, esta podría afectar en primer lugar
a algunos productos como leche en polvo, cerveza, jugos,
cosméticos, televisores, refrigeradoras, autos
y concentrados para gaseosas, que junto a otros más,
representan el 50% de las importaciones nicaragüenses.
Alvaro Porta, Director General
de Comercio Exterior del MIFIC, recordó que “Nicaragua
cuenta con instrumentos legales (vía TLC y OMC)
para defender sus exportaciones”, reiterando que
la nación actuará “conforme la ley”
porque “creemos en el orden jurídico multi
y bilateral”.
Porta prometió que
“daremos batalla hasta el final”, comprometiendo
los recursos de la oficina que dirige para “apoyar
y defender a nuestros exportadores”.
Ricardo Terán, Presidente
de la Cámara Empresarial Mexicana Nicaragüense,
dijo que pedirán al Presidente Fox un “sinceramiento
de las relaciones comerciales”.
En referencia a la posibilidad
de un conflicto comercial, dijo que “uno no debe
descartar las posibilidades de un arreglo amistoso...
pero creo que cuando el tiempo se acaba, los gobiernos
entienden a base de decisiones radicales”, a la
vez que expresaba su esperanza que la avanzada presidencial
azteca logre resolver el problema antes de la llegada
del mandatario para evitarle problemas.
El Viceministro Argüello
pidió de nuestra contraparte mexicana “que
sean más transparentes en la información”,
aludiendo al hecho que éstos supuestamente envían
a posteriori los avisos cuando deciden hacer un cambio
en las reglas del juego, contrario a la norma de informarlo
de previo y con suficiente anticipación.
“Necesitamos que la
información sea oportuna, que esté a tiempo,
y que no se preste a interpretaciones que terminen convirtiéndola
en una barrera no arancelaria al comercio”, añadió.
“La burocracia mexicana
ha afectado a los exportadores nicaragüenses de
frijoles y carne, pero creo que todo puede mejorar si
se establecen los canales adecuados y se respetan los
acuerdos”, dijo.
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