SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 8• EDICION No. 381• DEL 21 AL 27 DE MARZO 2004

Descargue en PDF Documento del Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas "María Elena Cuadra"

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ECONOMIA

Firma en veremos
Dominicana genera
dudas en CAFTA

• Ahora hay mas capacidad de lobby, pero tambien más competencia por el mercado USA

Iván Olivares

Alicia Martin   Alejandro Mansell  

La entrada de República Dominicana a nuestro tratado de libre comercio con Estados Unidos despierta sentimientos encontrados entre los empresarios privados que ven en ese hecho una inusual combinación de ventajas y desventajas que podrían por igual impulsar —o retrasar­— la firma del acuerdo comercial.

Sin quererlo, el arribo quisqueyano podría atrasar la firma del CAFTA —prevista para este año— porque su incorporación tardía al acuerdo entre Centro América y Estados Unidos significa que tiene que comenzar de nuevo la “cuenta atrás” para llegar al momento de la rúbrica.

Paralelo a eso, la firma de su propio acuerdo con EE. UU., abrió un proceso de consultas y negociaciones entre los representantes de la isla y los del istmo, que esperan que Quisqueya nos otorgue los mismos tratos preferenciales que ofreció a aquel.

El peligro de que el CAFTA no se firme este año está dado por el hecho que los tiempos para presentarlo al Congreso estadounidense son muy limitados, por lo que cualquier atraso es muy arriesgado, y eso es exactamente lo que sucedió al incorporar a posteriori a los caribeños.

La norma establece que el Presidente de Estados Unidos tiene que avisar al Congreso con 90 días de anticipación, su intención de enviarles la Ley para que la discutan. Para Centro América, esos tres meses comenzaron el 20 de febrero, y deberían terminar el 20 de mayo.

Pero el conteo dominicano no comenzó sino hasta este viernes 19 de marzo, por lo que se teme que, siendo como es, parte de nuestro propio CAFTA, el Congreso decida que la cuenta comienza en la última fecha y no en la primera.

De aceptarse esta última tesis, el conteo terminaría el 19 de junio, apenas 15 días antes de la fecha en que los congresistas se van de vacaciones, lo que dejaría muy poco espacio par discutir y aprobar.

De cal y de arena

Alejandro Mansell, segundo vicepresidente del COSEP, dijo que más allá de la entrada de República Dominicana, “nosotros sabemos que la aprobación no será tarea fácil”, pese a que es una prioridad declarada del Ejecutivo estadounidense.

Por el contrario, le parece que la llegada de un nuevo jugador ayuda a intensificar el trabajo de cabildeo al que están dedicados los gobiernos centroamericanos. “Hay que hacer lobby en conjunto para aclarar las malas informaciones” que reciben los congresistas, dijo Mansell.

“Si Dominicana finalmente se adhirió al TLC, significa que podemos contar con nuevos votos en el Congreso, porque la comunidad dominicana tiene mayor poder de lobby”, recordó especialmente porque hay muchos isleños en el Estado de Nueva York, que podrían presionar a los congresistas de ese estado para que voten por el CAFTA.

Oscar Alemán, Asesor del COSEP, es otro de los que considera que la entrada de República Dominicana es una ventaja porque hay varios congresistas de esa nacionalidad, incluyendo uno muy influyente: Carlos Rangel. En su opinión, aunque la ampliación del tratado tiene el aspecto negativo que “significa más competencia”, se muestra más preocupado por el discurso proteccionista del candidato John Kerry, por lo que propuso que la estrategia centroamericana se base en lograr que nuestros países aprueben el texto “por unanimidad” para presionar a EU.

En referencia a los 90 días, el vicepresidente Mansell recordó que se trata de una cantidad de tiempo límite, lo que deja abierta la posibilidad de que se haga antes.

Las mismas reglas para todos

La confirmación esta semana de que República Dominicana se adhería oficialmente al CAFTA aceleró un proceso de consultas entre los negociadores centroamericanos que esperan que la isla acepte varias premisas, entre ellas la propuesta de que este nuevo acuerdo sustituya al TLC que suscribieron con el istmo hace varios años.

Señalan en primer lugar que el CAFTA es un solo acuerdo entre siete signatarios, lo que lleva implícito que sus normas y disciplinas son aplicables de manera multilateral entre todas las partes, con lo que las ventajas y facilidades que un firmante otorgue a otro deben estar
disponibles de inmediato para todos, explicó Alicia Martín, que fue asesora del Jefe Negociador del TLC.

Al aceptarse de esa forma, el CAFTA vendría a sustituir las normas establecidas en el TLC CA-RD, y una vez que aquel entre en vigencia, se procedería a la denuncia del acuerdo ístmico-caribeño, con algunas excepciones muy concretas que tendrían que discutirse pronto para
incorporarlas al CAFTA antes que éste llegue a mano de los congresos de cualquiera de los siete países.

La propuesta de la región a su contraparte antillana es que se reúnan —quizás por una semana, en el sitio que ellos decidan— para negociar esos tópicos en tres mesas, dejando abierta la posibilidad que Estados Unidos se integre a las conversaciones en el momento que lo considere conveniente.

En la primera mesa se discutirían los temas de bienes y reglas de origen. Servicios, inversión y compras del sector público estarían en la segunda, mientras en la tercera se discute cómo incorporar en el CAFTA (por medio de anexos), las áreas del TLC CA-RD que no están cubiertas por el nuevo tratado comercial.

Iván Olivares

Iván Olivares

 

Iván Olivares