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Empresas nicas no están listas
para competir
"Y también enséñenles
a exportar..."
• TLC: carrera contra el tiempo;
reto para el Estado, universidades y sector privado
Iván Olivares
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| Regina Lacayo |
Mario Arana |
Aunque los negociadores nicaragüenses
hicieron su mejor esfuerzo para que el TLC que Centroamérica
firmó con Estados Unidos refleje las asimetrías
de nuestras economías, Nicaragua no puede obviar
que la mayor parte de sus empresas no están listas
para exportar al exigente mercado estadounidense, por
lo que el gobierno ha acelerado una carrera contra el
tiempo para ayudar a ponerlas al día.
La clave para lograrlo es
la competitividad, y aunque el MIFIC no es la única
instancia dedicada al tema, varias de sus dependencias
están al frente de los esfuerzos oficiales para
lograr que más y más empresas estén
en capacidad de exportar.
Alfredo Cuadra, Presidente
del COSEP siente que “no estamos listos para competir
porque se trata de hacerlo con el mercado mas grande
del mundo. Los proyectos que ya está ejecutando
el gobierno deben concentrarse en prepararnos a trabajar
con nueva tecnología para exportar”.
Uno de estos es el Proyecto
de Apoyo a la Innovación Tecnológica,
coordinado por Regina Lacayo, que trata de lograr que
diversas empresas –desde queseros hasta zapateros,
pasando por negocios tan disímiles como restaurantes,
laboratorios y productores de jalea- mejoren sus procesos
internos para competir con ventaja dentro y fuera de
Nicaragua.
A este esfuerzo se une el
del Proyecto de Competitividad, encabezado por Danilo
Manzanares, que entre otras cosas procura que se inviertan
de un modo más eficiente los recursos de diversas
agencias del Estado, amén de otros planes y proyectos
que dependen más directamente del Poder Ejecutivo.
El sector privado está
buscando financiamiento para ejecutar su propio proyecto
de competitividad, aunque el Presidente del COSEP Alfredo
Cuadra admite que “todavía estamos en una
fase de investigación”, previa a solicitar
los recursos.
“Estado facilitador”
Mario Arana, titular del MIFIC,
cree que aunque hace falta ejecutar ese proceso de reconversión
de nuestras empresas, “Nicaragua puede, en muchos
casos, aprovechar de inmediato las condiciones que nos
dará el TLC una vez que sea aprobado”,
mencionando entre otras, la industria del maní,
la del azúcar, y la del queso.
El Ministro reconoce que “no
todos tienen capacidad y posibilidad de aprovechar estas
oportunidades porque acá producimos, pero no
necesariamente para exportar, y hacerlo en el mundo
actual requiere llenar una serie de requisitos de calidad,
empaque, estándares fitosanitarios, etc.”.
Por eso planean “difundir
información sobre estos temas y apoyar a estos
sectores para que puedan aprovechar mejor estas oportunidades”,
conscientes que “es una labor que tiene que hacer
el gobierno, porque no creemos que el mercado vaya a
encargarse de todo por sí solo”.
El estado brindará información
al sector privado sobre las oportunidades exportadoras
para indicarles cuáles son los rubros más
dinámicos del mercado estadounidense que están
creciendo más rápido en términos
de importaciones, haciendo énfasis en aquellos
en los que nos resultaría más fácil
entrar.
La idea es indicar listas de productos,
para que los exportadores nacionales aprovechen esas
oportunidades, a la vez que informan de las agencias
y programas que disponen de recursos para ayudar a las
empresas, de modo que éstas sepan exactamente
a quién dirigirse para obtener ayuda.
Los esfuerzos apuntan también
en la dirección de brindar información
y asistencia en materia fitozoosanitaria, procurando
mejorar todo el sistema, así como en el cumplimiento
de normas y dar asesoría a través del
Centro de Exportaciones, para que los empresarios sepan
qué tienen que hacer para cumplir con la Ley
de Bioterrorismo.
En el segundo ámbito, Arana
explicó que la Administración Bolaños
está ampliando la disponibilidad de financiamiento,
para que haya tasas de interés más bajas,
con una política fiscal más restrictiva
y una política más expansiva desde el
punto de vista monetario.
“Estamos inyectando liquidez
a la economía a través de la redención
de CENIS, lo que empuja las tasas de interés
hacia abajo, al comparar con las que teníamos
hace un par de años”, recordó.
Explicó que la Reforma a
la Ley de Equidad Fiscal representa otro esfuerzo en
ese mismo sentido, porque da un sesgo totalmente pro
exportador a política fiscal, de tal forma que
“los exportadores no tienen por qué pagar
impuestos: quienes exportan más de 50,000 dólares,
siempre y cuando esto represente más del 25%
de su producción, pueden acogerse al régimen
de admisión temporal”, señaló.
Esto representa incentivos vía
exoneraciones (o reintegro) a lo largo de la cadena
productiva, de impuestos como el IVA y una parte del
IR, o que los impuestos pagados sean a cuenta del IR.
Empresa multimillonaria
La tarea de reconvertir las
empresas no tiene el mismo grado de urgencia en cada
país de la región, sin embargo Costa Rica,
que exporta casi 10 veces más que Nicaragua,
consiguió con el BID un préstamo de 300
millones de dólares para financiar ese proceso.
Arana explicó que
aunque nuestro país no ha tenido acceso a recursos
tan generosos de una sola vez, el gobierno no se ha
quedado de brazos cruzados para buscar financiamiento,
sólo que con varios actores al mismo tiempo.
El más notable parece ser AID, que facilitó
90 millones de dólares para la parte productiva,
y se están negociando otros fondos para emplearlos
en el desarrollo empresarial del sector productivo,
destinados a estudios de prefactibilidad, coinversiones,
etc.
El ministro señaló
que “la agenda con Canadá contempla fortalecer
nuestra capacidad de comercio exterior, dando asistencia
técnica a las instituciones relacionadas”,
con mucho interés en el tema fitozoosanitario.
Otras entidades como el IDR
están invirtiendo 168 millones de córdobas
para fortalecer el sector lácteo, cuyas exportaciones
van in crescendo, a la vez que se trabaja para mejorar
clima de negocios y ofrecer más apoyo a los conglomerados
que fueron priorizados según las recomendaciones
de los mismos productores.
A eso se suma el sector forestal,
que cuenta con recursos para la certificación
de bosques, lo que es un requisito importante para posicionarse
mejor en los mercados internacionales del sector.
En zonas francas, “vamos
hacia una nueva ley que amplíe los incentivos
fiscales que se les da a las empresas exportadoras,
buscando crear mayor integración vertical y horizontal
con las pequeñas y medianas empresas del país”,
dijo Arana, calculando que entre todos los programas
del estado, “fácilmente, estaremos invirtiendo
recursos públicos por el orden de unos 150 millones
de dólares anuales, por varios años”.
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