SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 8• EDICION No. 379• DEL 07 AL 13 DE MARZO 2004
ECONOMIA

Empresas nicas no están listas para competir
"Y también enséñenles
a exportar..."

• TLC: carrera contra el tiempo; reto para el Estado, universidades y sector privado

Iván Olivares

Regina Lacayo Mario Arana

Aunque los negociadores nicaragüenses hicieron su mejor esfuerzo para que el TLC que Centroamérica firmó con Estados Unidos refleje las asimetrías de nuestras economías, Nicaragua no puede obviar que la mayor parte de sus empresas no están listas para exportar al exigente mercado estadounidense, por lo que el gobierno ha acelerado una carrera contra el tiempo para ayudar a ponerlas al día.

La clave para lograrlo es la competitividad, y aunque el MIFIC no es la única instancia dedicada al tema, varias de sus dependencias están al frente de los esfuerzos oficiales para lograr que más y más empresas estén en capacidad de exportar.

Alfredo Cuadra, Presidente del COSEP siente que “no estamos listos para competir porque se trata de hacerlo con el mercado mas grande del mundo. Los proyectos que ya está ejecutando el gobierno deben concentrarse en prepararnos a trabajar con nueva tecnología para exportar”.

Uno de estos es el Proyecto de Apoyo a la Innovación Tecnológica, coordinado por Regina Lacayo, que trata de lograr que diversas empresas –desde queseros hasta zapateros, pasando por negocios tan disímiles como restaurantes, laboratorios y productores de jalea- mejoren sus procesos internos para competir con ventaja dentro y fuera de Nicaragua.

A este esfuerzo se une el del Proyecto de Competitividad, encabezado por Danilo Manzanares, que entre otras cosas procura que se inviertan de un modo más eficiente los recursos de diversas agencias del Estado, amén de otros planes y proyectos que dependen más directamente del Poder Ejecutivo.

El sector privado está buscando financiamiento para ejecutar su propio proyecto de competitividad, aunque el Presidente del COSEP Alfredo Cuadra admite que “todavía estamos en una fase de investigación”, previa a solicitar los recursos.

“Estado facilitador”

Mario Arana, titular del MIFIC, cree que aunque hace falta ejecutar ese proceso de reconversión de nuestras empresas, “Nicaragua puede, en muchos casos, aprovechar de inmediato las condiciones que nos dará el TLC una vez que sea aprobado”, mencionando entre otras, la industria del maní, la del azúcar, y la del queso.

El Ministro reconoce que “no todos tienen capacidad y posibilidad de aprovechar estas oportunidades porque acá producimos, pero no necesariamente para exportar, y hacerlo en el mundo actual requiere llenar una serie de requisitos de calidad, empaque, estándares fitosanitarios, etc.”.

Por eso planean “difundir información sobre estos temas y apoyar a estos sectores para que puedan aprovechar mejor estas oportunidades”, conscientes que “es una labor que tiene que hacer el gobierno, porque no creemos que el mercado vaya a encargarse de todo por sí solo”.

El estado brindará información al sector privado sobre las oportunidades exportadoras para indicarles cuáles son los rubros más dinámicos del mercado estadounidense que están creciendo más rápido en términos de importaciones, haciendo énfasis en aquellos en los que nos resultaría más fácil entrar.

La idea es indicar listas de productos, para que los exportadores nacionales aprovechen esas oportunidades, a la vez que informan de las agencias y programas que disponen de recursos para ayudar a las empresas, de modo que éstas sepan exactamente a quién dirigirse para obtener ayuda.

Los esfuerzos apuntan también en la dirección de brindar información y asistencia en materia fitozoosanitaria, procurando mejorar todo el sistema, así como en el cumplimiento de normas y dar asesoría a través del Centro de Exportaciones, para que los empresarios sepan qué tienen que hacer para cumplir con la Ley de Bioterrorismo.

En el segundo ámbito, Arana explicó que la Administración Bolaños está ampliando la disponibilidad de financiamiento, para que haya tasas de interés más bajas, con una política fiscal más restrictiva y una política más expansiva desde el punto de vista monetario.

“Estamos inyectando liquidez a la economía a través de la redención de CENIS, lo que empuja las tasas de interés hacia abajo, al comparar con las que teníamos hace un par de años”, recordó.

Explicó que la Reforma a la Ley de Equidad Fiscal representa otro esfuerzo en ese mismo sentido, porque da un sesgo totalmente pro exportador a política fiscal, de tal forma que “los exportadores no tienen por qué pagar impuestos: quienes exportan más de 50,000 dólares, siempre y cuando esto represente más del 25% de su producción, pueden acogerse al régimen de admisión temporal”, señaló.

Esto representa incentivos vía exoneraciones (o reintegro) a lo largo de la cadena productiva, de impuestos como el IVA y una parte del IR, o que los impuestos pagados sean a cuenta del IR.

Empresa multimillonaria

La tarea de reconvertir las empresas no tiene el mismo grado de urgencia en cada país de la región, sin embargo Costa Rica, que exporta casi 10 veces más que Nicaragua, consiguió con el BID un préstamo de 300 millones de dólares para financiar ese proceso.

Arana explicó que aunque nuestro país no ha tenido acceso a recursos tan generosos de una sola vez, el gobierno no se ha quedado de brazos cruzados para buscar financiamiento, sólo que con varios actores al mismo tiempo.
El más notable parece ser AID, que facilitó 90 millones de dólares para la parte productiva, y se están negociando otros fondos para emplearlos en el desarrollo empresarial del sector productivo, destinados a estudios de prefactibilidad, coinversiones, etc.

El ministro señaló que “la agenda con Canadá contempla fortalecer nuestra capacidad de comercio exterior, dando asistencia técnica a las instituciones relacionadas”, con mucho interés en el tema fitozoosanitario.

Otras entidades como el IDR están invirtiendo 168 millones de córdobas para fortalecer el sector lácteo, cuyas exportaciones van in crescendo, a la vez que se trabaja para mejorar clima de negocios y ofrecer más apoyo a los conglomerados que fueron priorizados según las recomendaciones de los mismos productores.

A eso se suma el sector forestal, que cuenta con recursos para la certificación de bosques, lo que es un requisito importante para posicionarse mejor en los mercados internacionales del sector.

En zonas francas, “vamos hacia una nueva ley que amplíe los incentivos fiscales que se les da a las empresas exportadoras, buscando crear mayor integración vertical y horizontal con las pequeñas y medianas empresas del país”, dijo Arana, calculando que entre todos los programas del estado, “fácilmente, estaremos invirtiendo recursos públicos por el orden de unos 150 millones de dólares anuales, por varios años”.

Iván Olivares

 

Iván Olivares