SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 8• EDICION No. 379• DEL 07 AL 13 DE MARZO 2004
ECONOMIA

Crearán aduanas periféricas
Unión aduanera: los pro y contras

• Nicaragua y Guatemala están más decididos; comercio ganará: modus vivendi en torno a aduanas será afectado

Iván Olivares

   

Aunque cada nación del istmo tiene sus motivos para impulsar –o tratar de frenar- la Unión Aduanera, funcionarios del gobierno consultados por Confidencial no tienen duda en que a la larga, desaparecerán los pasos fronterizos desde Guatemala hasta por lo menos Costa Rica.

“No está claro para mí el compromiso de Panamá en este sentido... quienes nos hemos venido reuniendo de forma regular y sistemática somos los cinco países centroamericanos”, dijo Mario Arana, titular del MIFIC, poco después de regresar de Guatemala, donde tres países refrendaron su compromiso con el proyecto.

Además del anfitrión, Nicaragua y El Salvador decidieron impulsar el proceso, mientras Honduras y Costa Rica diferían en cuanto a la celeridad que quieren imprimirle los tres primeros.

Siendo así, ¿de qué sirve una unión aduanera en la que sólo están incluidas tres de las cinco naciones del istmo, máxime al considerar que Honduras es paso obligado entre Nicaragua y las otras dos?

Para Arana, la ventaja es que “los bienes que vengan de El Salvador y Guatemala podrán entrar sin tener que pararse en la frontera. Lo más que tendrán que hacer es entregar un papel y listo, pero no los van a revisar, no vamos a tener que hacer esos procesos engorrosos que normalmente atascan la frontera”.

Explicó que se pretende romper con los atrasos aduaneros que hacen que “la velocidad a la que circule el transporte en Centro América sea absurdamente baja: unos 13 kilómetros por hora, contra las 55 millas que hacen en promedio los transportistas estadounidenses”.

En referencia a ticos y catrachos, Arana aclaró que “no es que Honduras esté quedándose afuera. Todos están adentro, sólo es asunto de tiempo, porque a algunos les va a tomar más que a otros: hay que hacer cambios legales en algunos casos, arreglar asuntos operativos, etc., pero yo estimo que este año se cumplirá la primera fase de la integración, porque todos estamos comprometidos con eso”.

Expresó su certeza que “Honduras y Costa Rica eventualmente sí entrarán a la Unión Aduanera y espero que lo hagan, porque es lo que le conviene a la región. Panamá está invitada a ser parte de eso, pero tendrán que evaluar si lo hacen”.

40 años os contemplan

Entre los empresarios, “el COSEP sigue apoyando la Unión Aduanera”, y aunque comprenden que hay peligros reales, esperan que se alcance una armonización arancelaria para que los trámites sean más rápidos, aunque no necesariamente para que todos tengamos impuestos locales y aranceles iguales, explicó Alfredo Cuadra, Presidente del COSEP.

Manuel Mayorga, Sub Director Técnico de la Dirección General de Aduanas es otro de los convencidos de las bondades del proceso. “Nada la atrasa (a la integración). De hecho, comenzó en la década de los 60”, aunque ha tenido períodos de “congelamiento” y hasta retrocesos, explicó.
Aseguró que todo es parte de un proceso que avanza buscando lograr un gran mercado común. “En centro América ya tenemos una unión aduanera, lo que pasa es que le hemos llamado de otras formas, y no es sino hasta ahora que está en la palestra”, debido a que hay un interés político manifiesto en impulsarla.

Mencionó que como parte de ese proyecto, los directores de Aduanas de la región aprobaron en Guatemala una legislación (que los congresos de nuestros países deben convertir en ley de cada nación) para sancionar el contrabando y la defraudación aduanera.

Para esto, se estableció parámetros tales como cuál es la “frontera” (en términos del valor de la mercadería ilegal) entre una falta administrativa o un juicio penal, aunque hace falta que las condenas sean similares en cada país, o que se apruebe un solo formulario aduanero en la región.

El proceso está tan avanzado, que delegados de Aduanas de la región se reunieron esta semana en Puerto Cortés, (Honduras), para revisar el Manual Unico de Procedimientos Aduaneros, y volverán a darse cita en ese país entre el 24 y el 26 de marzo, para trabajar en lo que se denomina “tránsito aduanero comunitario”.

Los planes señalan que antes del 15 de abril comenzará a operar una “aduana periférica” en ese puerto del caribe catracho, con lo que la mercadería que baje en ese lugar será atendida ahí por personal nicaragüense, y ya no necesitará detenerse en Las Manos, El Guasaule o El Espino, más que para entregar un documento.

Iván Olivares

 

Iván Olivares