SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 8• EDICION No. 376• DEL 15 AL 21 DE FEBRERO 2004
POLITICA

Policía: "Lo conocía de manera muy particular"
Guadamuz conocía al asesino

• Policía investiga varias hipótesis y no descartan conspiración

• Criminal se rasuró barba y bigote para despistar a autoridades

• Secretarios políticos sandinistas niegan vínculo orgánico de William Hurtado con FSLN

Oliver Bodán

Carlos Guadamuz  

Cuando William Augusto Hurtado García caminó hacia Carlos Guadamuz Portillo para asesinarlo, en el parqueo de Canal 23, sabía muy bien a quien dispararía tres tiros de su revólver Taurus calibre 38.

Hurtado conocía a Guadamuz desde los años 80 y mantuvo con él una estrecha relación, confirmó a Confidencial el comisionado Julio González, jefe de Auxilio Judicial de la Policía Nacional. Según fuentes extraoficiales, en el transcurrir de los años este vínculo terminó en enemistad.

—¿El asesino conocía a Guadamuz?

—“Perfectamente. Lo conocía desde los años 80 hasta los 90 y lo conocía de manera muy particular. Tuvo relación partidaria-orgánica desde los años 79 y después en los años 90”, respondió González.

La pregunta inevitable es la siguiente: ¿Si Guadamuz conocía a su asesino, conociendo las diferencias que mantenían, por qué no reaccionó de antemano cuando lo vio? Al respecto, el hermano del periodista asesinado, Julio Guadamuz Zamora, aportó un dato preciso: miopía.

“Si lo hubiera conocido, a como andaba vestido (Hurtado), no lo hubiera reconocido, porque andaba como pordiosero y medio barbudo. Además, Carlos era medio cegatón. Tenías que acercártele bastante para que te viera”, explicó Guadamuz Zamora.

Fuentes relacionadas a la investigación revelaron a Confidencial que Hurtado aduce tener viejas cuentas pendientes con Guadamuz, al parecer por un juicio que en su contra le realizó la Dirección General de la Seguridad del Estado (DGSE) en el cual el entonces director de La Voz de Nicaragua habría testificado en su contra.

—A Hurtado lo purgaron de la Seguridad. ¿Es cierto que Guadamuz atestiguó en contra de él?, preguntamos a González.

—Hay algo de eso, respondió.

El hermano de Guadamuz tiene referencias sobre esta versión: “Oí decir que Carlos fue como testigo, pero no me consta de eso”.

Fuentes de la desaparecida DGSE informaron que, en efecto, Hurtado desertó de dicho órgano de inteligencia y purgó prisión. “Después lo soltamos, Se fue a los Estados Unidos o quiso irse. Desde entonces andaba volándonos verga”, dijo el informante.

¿Qué tipo de relación mantuvo Guadamuz con Hurtado en el pasado? La respuesta está matizada de nubes grises. Según el comisionado González, hasta el momento conocen pedazos de información sobre este tema gracias a las escuetas declaraciones del sospechoso (constantemente hace uso de su derecho a no declarar).

“Lo que él me pudo haber dicho no sirve para una acusación, porque no tiene ningún valor jurídico. Solamente sirve para dirigir la investigación”, indicó.

Pero también hay otros matices en la línea de investigación. Extraoficialmente se dice que entre Hurtado y Guadamuz existían conflictos relacionados con la disputa de una casa y agravios por asuntos pasionales.

—“Hay indicios alrededor de eso”, confirmó González.

Ronda la escena del crimen

De lo que sí están convencidas las autoridades policiales es de la premeditación con la que actuó el asesino. Según el jefe policial, Hurtado estaba sumamente sereno horas después de haber asesinado al ex director de Radio Ya.

“Dentro de las cosas que pude observar es que estaba muy calmo, muy coherente a escasas seis horas de los hechos y estaba muy preparado desde el punto de vista jurídico. Todo eso me hace indicar, en mi experiencia de investigador, que es una persona que había planificado los hechos desde hace mucho tiempo”, reveló.

En materia penal, la planificación es la condición que se establece como agravante y hace que el caso se convierta en un homicidio calificado, es decir, asesinato. Y precisamente eso fue lo que hizo Hurtado, planificar su crimen.

Según informaciones recabadas en los alrededores de la escena del crimen, Hurtado fue plenamente reconocido por vecinos como la persona que anduvo merodeando el sector antes del asesinato.

“Hay personas que lo identifican plenamente a él, vehículos en que se movilizaba y que estuvo haciendo un levantamiento de la situación en el sector. Eso fue antes del crimen”, corroboró González.

El asesino portaba en el momento del crimen dos atuendos de vestir, uno sobre otro, con lo que posiblemente pretendía dificultar ser identificado.
“El estaba jugando a la posibilidad real, dentro de su esquema de acción, que él iba a salir de la escena del crimen y que una vez fuera de la escena del crimen botaba esa ropa y ya era otra persona”, comentó el jefe policial.

Adiós a la barba

Otro dato que demuestra la concienzuda preparación del asesino está vinculado a un asunto de la apariencia personal: Hurtado no usaba barba ni bigote, pero hace poco abandonó las hojas de afeitar.

“Por informaciones que hemos recabado en el barrio (San Judas, donde vive el procesado), esta persona recientemente se dejó crecer la barba y el bigote. No utilizaba barba y bigote y eso te indica también que una vez que bota la ropa que está encima, inmediatamente se afeita y ya es otra persona”, reveló González.

Todos estos elementos ayudarían a la Policía a revertir un posible alegato de los abogados defensores de intentar tipificar el crimen como homicidio, con el fin de reducir la condena de Hurtado. Porque la Policía está más que convencida de que existen los elementos suficientes para probar el delito de asesinato.

“Creo que la Fiscalía va a ser lo suficientemente responsable para encontrar todos esos vínculos que nosotros se los estamos dando, de que realmente hay una planificación, hay ventaja, hay alevosía y por lo tanto, se configura plenamente el delito de lo que es el asesinato, porque él plenamente estaba identificado en la zona”, acotó.

Oliver Bodán

Oliver Bodán

Lourdes Arróliga

 

Carlos F. Chamorro