SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 8• EDICION No. 376• DEL 15 AL 21 DE FEBRERO 2004
INVITADA DE LA SEMANA

Carin Jantin, Ministra de cooperación de Suecia
"Incidir en el entorno
de la pobreza"

• El problema (de la pobreza) no es simplemente no tener suficiente para comer, sino es no estar empoderados

Carlos F. Chamorro

Carin Jantin  

Durante una rápida visita a Nicaragua, la ministra de cooperación de Suecia Carin Jantin, suscribió con el gobierno un convenio de ayuda por diez millones de dólares, que permitirá la construcción de unas 5,000 viviendas populares.

La ministra se reunió con el presidente Bolaños y ante un foro de representantes de la sociedad civil, gobierno y comunidad donante, presentó la nueva política de Suecia para el desarrollo global.

A continuación sus declaraciones.

¿Cuál es la esencia de esta nueva política global de Suecia. Cuál es el cambio principal que están promoviendo?

El cambio principal es que tenemos una meta lograr un desarrollo equitativo y sostenible que ayude a reducir la pobreza a nivel internacional.

¿Qué es lo que más les preocupa de las tendencias globales actuales?

Lo que más preocupa al gobierno de Suecia es alcanzar las metas de desarrollo del Milenio, eso implica reducir la pobreza por la mitad en el año 2015 y parece ser una meta inalcanzable, pero es lo menos que podemos hacer. Porque todo ser humano tiene derecho de tener una vida donde pueda comer todos los días, donde pueda enviar sus hijos a la escuela, pueda vivir una vida digna, sea en Suecia, en Nicaragua, o en Bangladesh.

Los suecos están preocupados por el terrorismo pero también en segunda prioridad ponen la pobreza global, VIH SIDA, quieren que esas sean las prioridades de la política exterior y la política de desarrollo de Suecia.

¿Cómo piensan impactar en la pobreza con esta nueva política?

El objetivo principal es aportar a un entorno donde las personas viviendo en pobreza puedan decidir cómo van a salir de la pobreza. No creemos que alguien va a ofrecer una vida mejor a las personas, sino que vamos a ayudar a los gobiernos para que puedan proporcionar en el entorno donde las personas que viven en la pobreza pueden mejorar sus vidas.

El problema (de la pobreza) no es simplemente no tener suficiente para comer, sino es no estar empoderados, no tener la facultad de tomar decisiones sobre su propia vida. Así que lo que queremos es que las personas tengan la oportunidad de tomar decisiones.

¿Que porcentaje de su Producto Interno Bruto invierte Suecia en ayuda al desarrollo y cuáles son sus metas?

0.868 por ciento y para el año 2006 queremos tener el uno por ciento del PIB en cooperación para el desarrollo. Esperamos poder alentar a los demás países que aumenten los porcentajes de la ayuda.

¿Y usted cree que van a tener éxito en eso, que las grandes potencias económicas van a aumentar la ayuda?

Yo considero que sí podemos tener éxito, porque se ha visto el impacto de la cooperación en la reducción de la pobreza y creo que la sociedad civil tiene una voz que está siendo escuchada y está incluyendo en la agenda política temas de la pobreza a nivel internacional.

¿Cómo se traduce la nueva política en Nicaragua? ¿Hay un cambio de énfasis?

No creo. De hecho desde hace un par de años ya hemos comenzado en Nicaragua a concentrar el trabajo en los temas de democratización y también de un enfoque basado en los derechos humanos a nivel de las comunidades locales, tratando de apoyar que se escuche la voz de la gente más pobre del país.

¿Cómo se ha percibido en Suecia la lucha contra la corrupción que se ha llevado a cabo en Nicaragua?

Se ha percibido de una forma muy positiva. Porque el dinero que se utiliza para cooperación para el desarrollo son las contribuciones de los ciudadanos suecos, y tenemos que informarles que se está utilizando ese dinero de una forma eficaz y eficiente y para poder continuar con ese nivel de cooperación con Nicaragua. Tenemos una relación de trabajo muy buena con el gobierno de Nicaragua y consideramos que las relaciones han sido muy transparentes.

¿Qué discutió usted con el Presidente Bolaños?

Hablamos de los cambios que se pueden realizar en el sistema judicial para combatir la corrupción, hablamos del libre comercio, y de la cooperación para el desarrollo en sus relaciones comerciales y también hemos hablado del café, porque Suecia es un país que consume café y un buen mercado para el café nicaragüense.

Entiendo que están apoyando la construcción de viviendas populares.

Sí con la fundación PRODEL, es una combinación de donación y préstamo y es un ejemplo muy positivo de una iniciativa que sea de forma integral, porque van a conseguir viviendas, pero no solamente la construcción, sino que el mantenimiento de las casas y la organización de los vecindarios.

¿Cuáles son las lecciones más importantes a nivel internacional de la lucha contra la pobreza? ¿Qué puede aprender Nicaragua?

Es positivo cuando el país está tomando una posición pro crecimiento pero dando prioridad a las personas que viven en pobreza. Cando los países hablan de ese tema en forma abierta con los donantes, esa es un área que queremos enfatizar. Cuando la cooperación no ha tenido el éxito deseado ha sido cuando los donantes no han querido coordinarse o los países no han querido asumir responsabilidades para la reducción de la pobreza.
Sin embargo, en el caso de Nicaragua el gobierno sí ha tomado una posición muy fuerte en la coordinación de los donantes.

¿Cómo ve usted las perspectivas futuras de Nicaragua, después de esta visita?

Es difícil porque las cifras macroeconómicas son buenas y malas. El punto de culminación de la HIPC es positivo, pero el crecimiento del año pasado si se toma en cuenta a nivel per cápita es negativo y en ese sentido ustedes no van a poder alcanzar las metas del milenio. Sin embargo, hay personas trabajando en forma positiva y existe la voluntad política para alcanzar las metas.

¿Que visión tiene sobre el problema de la equidad y la distribución del ingreso en el país?

Eso lo hablamos con el Presidente Bolaños. Nosotros consideramos que hay que fortalecer esa parte en el Plan Nacional de Desarrollo para poder llegar a la gente que está viviendo bajo extrema pobreza con las medidas de reducción de la pobreza. Con una distribución más equitativa de los ingresos, se puede lograr una paz para el desarrollo.